Winston’s style

by guarever

1984

(Ojo, este post tiene un grandísimo spoiler de un libro que creo todo el mundo debería leer, que es “1984” de George Orwell. Así que si no te lo has leído y crees que algún día lo harás, no te leas el espoiler que he ocultado pues cuento el final del libro. He avisado)

1984 es una novela que se desarrolla en un futuro apocalíptico, donde la mayoría de naciones han desaparecido, para convertirse en estados supranacionales (Eurasia, Oceanía y Estasia) que están en guerra permanente. Eurasia, que es el estado donde se narran los hechos, dispone de unas herramientas tecnológicas que permiten transmitir la ideología y propaganda hasta el más inesperado rincón, así como vigilar a sus ciudadanos incluso en sus propias casas. Nuestro protagonista, Winston, es un trabajador del Ministerio de la Verdad, donde se ocupa de “retocar la realidad” para emitir propaganda favorable y reforzadora de la ideología impuesta. Poco a poco se va dando cuenta de lo que supone su trabajo, y acaba por convertirse en disidente, que rehuye del poder dictatorial que gobierna su estado, que recae en la figura del líder llamado “Gran Hermano”. Tras una serie de acontecimientos, Winston es “descubierto” y arrestado por su disidencia. Es sometido a tortura, y finalmente, no sólo confiesa su disidencia, sino que, lo que es más grave, acaba adorando al líder, la ideología, y el mundo en que vive, tras un proceso de lavado cerebral en toda regla

Los lectores más antiguos del lugar que se hayan tomado la innecesaria molestia de analizar la evolución del blog, habrán visto que últimamente la temática ha ido adquiriendo un tono más político. Siempre he hablado de la sociedad desde mi (poco) modesto punto de vista. He comentado aquello que me ha hecho gracia, aquello que me ha sorprendido, aquello que me ha molestado, o aquello que con mejor o peor criterio, me ha apetecido comentar. Pero últimamente, y casualmente (o no) un poco antes de que todo el tema 15-M estallara y yo me involucrara activamente en él, he empezado a hablar de la situación política del mundo actual, incluso económica, lo cuál es un poco peñazo. Puede que para vosotr@s, y  en parte, también lo es para mí. Quiero decir que hablar y pensar sobre estos temas no me sale así como así, sino que viene precedido de reflexiones, a veces incluso rumiaciones que me hacen pensar que la sociedad en que vivimos no es, ni de lejos, tan bonita como muchas veces nos empeñamos en creer e incluso intentar demostrar.

Pienso de que no soy el único que cree en ello. Somos much@s los que creemos que el mundo en que vivimos es una mierda, y cada un@ de el@os tiene sus propias ideas sobre qué cambiaría, qué mejoraría, qué le gusta y le disgusta. He de decir que mi situación personal no es, ni de lejos, mala. Tengo curro, tengo mis posesiones materiales, tengo mi círculo social, tengo más o menos la vida que quiero llevar. O mejor dicho, que mejor se ajusta a mi forma de ser dentro de un contexto determinado, porque siendo realistas, siempre hay cosas que te gustaría cambiar y no puedes, pero que creo que no tengo mucho de qué quejarme a nivel individual. ¿De dónde viene ese malestar? Quizá de mi idealismo innato, quizá de la educación/ideología de la que he bebido en mi casa, quizá es mi visión del mundo, influida por varias personas importantes con las que me he encontrado a lo largo de mi vida. O simplemente es una imposibilidad material de disfrutar sin más de lo que tengo, del mundo en que vivo, de la sociedad de la que formo parte, me guste o no. Ojo, no creo ser infeliz en estos momentos, pero no puedo volver la vista atrás ante el nefasto presente en el que nos hayamos, y sobre todo, ante el negrísimo futuro que nos aguarda (va a llegarrrr!). Esta visión me impulsa a leer, averiguar, pensar, indagar sobre el tema, por tener la sensación de que estando informado puedo minimizar la posible catástrofe (how stupid could I be…). O quizá por creer muy profundamente que la sociedad es la suma de los individuos, y por tanto, la acción de cada individuo ayuda en mayor o menor medida a cambiar la sociedad. Y si me preocupo por hacer una mínima aportación, seguramente

Por otro lado, pienso en si esta batalla interna que ocupa parte de mi tiempo no es estéril. Creo que mi idealismo a veces va demasiado lejos, y hago mías unas batallas que en parte ni me van ni me vienen, y que yo sólo ni de lejos voy a ganar. Ni sólo, ni aunque me alinee con gente que piensa y se preocupa sobre las mismas cosas que yo. Veo que hay mucha gente que, incluso teniendo una vida más complicada que la mía, tiende a desentenderse de lo que está pasando, sigue como si la situación social no fuese con ellos, quizá porque les va mejor que a la media, o quizá por todo lo contrario, es decir, tienen una situación personal tan complicada que no tienen tiempo para pensar de manera más global. Y luego están los que nunca se han preocupado por nada de nada, y no van a empezar a hacerlo ahora, porque están completamente felices en la sociedad en que vivimos (gente estándar, you already know what I mean). Y creo que, si llego a la conclusión de que no voy a salvar el mundo yo sólo (Jesuschrist’s Complex stuff), debería dejar de agobiarme, ni siquiera un poquito, por la situación global en que nos encontramos. Y pasaría a hacer como hace la mayoría de la gente y optaría por la filosofía “ésta no es mi guerra”, adquiriendo o demostrando cierto egoísmo. Seguramente ganaría en tranquilidad y calidad de vida, y se demostraría que la ignorancia da la felicidad.

O ir más mucho más allá, y acabar como nuestro amigo Winston, el protagonista de 1984, amando profundamente el sistema en que vivimos, y defendiendo sus virtudes (que las tiene), sin reconocer nunca sus defectos (que también los tiene).

A veces creo que es la mejor solución para encontrar cierta paz individual, y sin necesidad de que me laven el cerebro, creo que adoptar el Winston’s Style me vendría realmente bien, a pesar de la derrota y traición que supone hacia mis ideales. Quizá acabaría casándome con una chica cariiiii (igual algún día vuelvo a hablar de ellas, tras una breve “experiencia” al respecto… ), teniendo dos ñiñ@s, y un monovolumen. Y mis preocupaciones serían mucho más sencillas y extendidas. Si luego el mundo se acaba, pues doesn’t matter. Y si no se acaba, pues mira, habré ganado Aunque seguramente tendré que chapar el blog, por simple y llana coherencia. O subir vídeos de gatitos. No lo tengo claro aún…