Saludos negrísticos

by guarever

Negratas!

Ya hablé hace tiempo de ciertas particularidades de los negros, raza a la que pertenezco a partes iguales, junto con la blanca. Miento, a partes iguales no. Según me interese haré una defensa de mi negritud, o de mi blanquitud. Es lo que tiene estar a medio camino de ambas. Pues bien, como decía en otra entrada, los negros era muy de saludarse entre ellos. Contaba que se saludaban solo por ser negros, pues la distancia y diferencias entre un negro de Mauritania y uno de Sudáfrica son abismales. El único factor común es el color de piel. Que racistas, vamos (ahora soy blanco).

A mi me saludaban casi todos hace unos cuantos años, debido a que no habían casi negros por la calle, y me imagino que sentirían algún tipo de sensación que un apátrida como yo no alcanza a entender. Me limitaba a mover la cabeza ligeramente, en señal de respeto, y seguía por mi camino. Ahora, la (in)migración ha hecho que hayan mogollón de negros por nuestras calles, y claro, como raza inteligente que somos (ahora soy negro), hemos pensado que si tenemos que saludar a todos, pues como que no haríamos nada más. Y claro, uno tiene que trabajar, o dormir, o traficar, o guarever. Así que la evolución del saludo negrístico se ha estratificado de manera sorprendente por eso de economizar, y ahora mismo, sólo me saludan los negros por la calle… que tienen rastas como yo. Es increíble, pero es cierto. Además, lo que antes me era un saludo con un simple movimiento de cabeza, ahora se  ha convertido en un saludo llamándome rasta a grito pelado por la calle, y hacen aspavientos con los brazos. Muy pseudo gansta tipo bronx, oye. Yo como persona educada que soy (ahora soy mulato), tiendo a devolver el saludo cortésmente. Eso sí, sin hacer aspavientos amenazantes de negrata del Bronx, ni ir fumando petas por la calle. Uno es rasta, pero con estilo.

Así que, seguiré observando con interés la evolución de las relaciones sociales de mi raza (ahora soy negro), pues no quiero quedarme atrás en los cambios que acontecen. No sé si la estratificación del saludo seguirá. Igual de aquí nada, solo me saludan los rastas de metro ochenta con pendientes en la ceja. Os mantendré informados.