Reflexiones post 15-M

by guarever

Toma la calle!!!

Los que no me conozcáis personalmente, o que me tengáis agregado a la red de redes sociales, igual desconocéis que estoy bastante implicado en las movilizaciones generadas a raíz de la manifestación del pasado 15-M y posteriores campamentos urbanos que han ido brotando por España y el resto del mundo. En España en concreto se pedía, básicamente, una democracia real y representativa, pues creemos (algunos al menos) que la actual democracia es incompleta, y ficticia, pues a pesar de que tengamos elecciones “libres”, la capacidad de que el pueblo, que es soberano, pueda hacer algo más que depositar una papeleta en un sobre de metraquilato cada 4 años. Además la ley electoral del país es bastante restrictiva, y elección tras elección, el resultado es que, cada vez de manera más acusada, vivimos un sistema bipartidista. Otra de las consignas claras del movimiento es la creencia (muy cierta, en mi opinión) que la clase política (pepesoe, mostly) no nos representa para nada, aunque sean nuestros representantes. Después de una situación de hastío, corrupción política, paro descomunal, falta de expectativas para jóvenes y no tan jóvenes, muchos decidimos salir a la calle. Además, coincidía con unas elecciones autonómicas y locales, por lo que se había generado cierta burbuja alrededor de estos campamentos urbanos, donde la gente había creído en la posibilidad de cambio. Pero esa burbuja era ficticia, al menos para la gente que no estaba demasiado implicada en el movimiento. Las estadísticas indicaban lo que ha ocurrido, y no es otra cosa que la debacle del partido del gobierno, y mayor poder todavía para el partido de la oposición. Como he leído esta mañana en la prensa, hemos pasado de un sistema bipartidista, a uno monopartidista.

Pero lejos de analizar el resultado de las elecciones, que yo personalmente intuía, quiero analizar lo ocurrido estos días en las plazas de los pueblos. Sólo puedo hablar de mi ciudad, Valencia, pero creo que podría ser extensible al resto de grandes ciudades de Espain. Lo primero es que creo que se había generado mucha ilusión, no sólo por parte de los movilizados, sino por parte de los “dormidos”. El movimiento empezó a crecer de forma exponencial conforme se oían ruidos de desalojo por parte de las autoridades. La gente que creía en lo que se defendía, aunque ellos no fueran inicialmente movilizados el 15-M, decidieron que había que apoyar el movimiento. Y adicionalmente, al difundirse masivamente por la prensa “oficial” que todo era muy pacífico, muy festivo, muy utópico, la gente de a pie salió a la calle también, para ver “qué se cocía”. El sábado, por ejemplo, la plaza del “Quinze de Maig” de Valencia parecía más un parque temático que una concentración de carácter reivindicativo, donde las familias iban a ver a la gente, los señores iban con sus señoras, todo el mundo haciendo fotos a la gente, a los carteles de los “movilizados”. Muy “surrealista”… pero muy bonito, la verdad. Parecía que había soltado prozac en el aire mediante aspersores, y la gente estaba super feliz. Sólo por eso ya ha merecido la pena. No obstante, la mayoría de la gente que iba sin saber de qué iba el movimiento, no entendió nada del mismo. O mejor dicho, obtuvo una idea equivocada. Podría dividirlos en 2 grupos: los que sabían de qué iba el tema (principalmente jóvenes y de izquerdas, I must say it), y los que no. Y el grupo de los que no sabían de qué iba aquello, los dividiría en otros sub-grupos: los que iban a hacer fotos al parque temático “Quinze de Maig” como quien sale en fallas, y los que se interesaban por el movimiento dese un punto de vista político. Este último grupo es el más interesante, sociológicamente hablando, porque es el que puede ser movilizado y sobre todo “educado” para que entiendan la reivindicación base (mejora de la ley electoral, supresión de privilegios para la clase política.. .Todo completo aquí). Y este colectivo fue bastante diverso, desde el abuelito de izquierdas super concienciado, que ha esperado la revolución toda su vida, hasta la señora de mediana edad, que puede que haya variado su voto entre pesoe y pepé, y sabe que ninguno de los dos presentan grandes diferencias. Esto es importante, para que no se polarice el movimiento como algo meramente de izquierdas o revolucionario, porque no es cierto. Y parte de esta gente, a la que pude escuchar en comisiones, daban la sensación de creer que igual este grupo de jóvenes que han decidido tomar la calle pacíficamente, le podían dar la solución. Dicho de otro modo más simplista (pero real): estaban esperando que se les dijera a quién votar. Son varias las personas que directa, o indirectamente, me preguntaron esto. Es como si han escuchado durante años a los políticos pepesoes, y se sienten tan alejados de ellos (como todos), que pensaban que iban a encontrar la solución en las asambleas creadas. Lo cuál da una muestra del descontento generalizado, te creas o no la revolución, seas conservador/a o de izquierdas.

Mi opinión, y la de casi todos los que estamos participando activamente en el movimiento, es que esto es una carrera de fondo. Y no sabemos qué cambios conseguiremos. Pero seguro que algo se consigue. Ha sido una bofetada en la cara a los políticos, y aunque realmente nadie (en su sano juicio, es decir, sin exceso de prozac) creía que se fuese a cambiar el resultado de las elecciones del 22-M, realmente ha afectado al voto final (más info, aquí). En sólo una semana, y sin pedir nada claro, salvo que la gente fuese consciente de lo que supone cada acción. Así que sabiendo que tenemos unas generales de cara al año que viene, si no se adelantan, el trabajo de concienciación masiva es muy importante, para que la gente abra los ojos, y como mínimo, esté informada, y que decida por sí solo.

Ahora mismo, después del caos de la semana pasada, la cosa se va asentando, y las comisiones ya van trabajando de manera estable. Son una barbaridad, y la gente está proponiendo infinidad de cosas razonables. Si bien es cierto que la parte de la asamblea a micro abierto es algo “free” e incluso “marxista”, como dicen por ahí, el trabajo de las comisiones es una pasada. Y hay de todo tipo: jurídica, energética, de acción, educación, género, económica… Yo estoy participando en una llamada “Accioń social y participación”, que es tope interesante (para un aprendiz de sociólogo como yo :))) Desde esta semana además, las asambleas (que no las acampadas) se están expandiendo por los diferentes barrios y pueblos de Valencia (más info, aquí), para transmitir la información básica, y promover la participación y casi casi, el autogobierno (hasta donde lleguen las posibilidades, claro).

Resumiendo, diré que creo que hemos vivido algo muy grande a nivel de conciencia colectiva, porque la gente ha vuelto a creer, aunque fuese mínimamente, en su propio poder de decisión, o dicho de otro modo, a vuelto a creer en las personas, alejándose más todavía de la clase política. Mi opinión es que esto servirá para que se realice un cambio profundo a nivel social, y eso implica también un cambio en la manera de hacer política por parte de nuestros gobernantes, que es lo que se pide. El camino es largo, y como sabemos, habrá gente que nos critique, se burle, ensucie y/o/u trate de apoderarse de la energía generada en las asambleas y comisiones. Pero si no perdemos el norte, podremos salir vencedores, y en definitiva, conseguir una sociedad más habitable desde la ética, tanto individual como colectiva.