¿Qué es ser de derechas o izquierdas hoy día?

by guarever

Left & Right

Llevo varias semanas macerando una idea en la cabeza, al respecto de lo que supone hoy día ser de izquierdas y derechas, dado el contexto social en el que nos movemos. Como es algo complejo, tanto el propio contexto como mis conclusiones, creo que me voy a explayar de lo lindo con éste post. Estáis avisados.

Lo primero, un poco de historia (muy por encima, don’t panic) Mi concepto clásico, y el de todos, supongo, en cuanto a lo que supone ser de izquierdas o derechas tiene unas raíces históricas concretas, que se forjaron en el S XIX y principios del XX, y que obviamente no voy a desarrollar, puesto que seguro tod@s conocéis lo básico de cada una de ellas. Socialismos, marxismos,comunismos como respuestas de izquierdas obreras ante el capitalismo clásico.Tenemos también de otro lado el fascismo que hoy asociaríamos sin duda a la extrema derecha, aunque curiosamente tuviese raíces de corte socialista (recordad que el término ‘nazi’ viene del nombre del partido de tito Hilter, denominado ‘nacional -socialista’. A día de hoy, aún existen muchas personas que siguen manteniendo esas ideas arcaicas como pilares para aceptar o rechazar ideas de corte ideológico (aunque los términos sean extremistas). Esto, en mi opinión es un gran error o un atraso. No existe el comunismo, ni el socialismo hoy día, al menos no en nuestras sociedades modernas. Por tanto usar términos de otras épocas como ‘rojos’ o ‘sociatas’ para criticar a las teóricas corrientes de izquierdas que aún quedan, no es más que una incapacidad para analizar las evoluciones sociales y económicas de los últimos 60 años. Si concretamos más en el espacio, es decir, nos basamos en la situación de Espain, puede tratarse de conceptos de una guerra civil y posterior dictadura cuyas heridas, por mucho que le pese a la mayoría de la gente, no están cerradas, ni para vencedores ni por supuestos, para vencidos. Aún a día de hoy se oyen debates político-ideológicos que hacen referencia a los rojos, sin necesidad de sintonizar Intereconomía. Pero si lo analizamos con mayor detenimiento, no existen tales ideologías socialistas, comunistas, o similares. O dicho de otro modo, TODOS somos capitalistas en cuanto a sistema económico se refiere. Básicamente porque es imposible aplicar un sistema comunista o socialista tal como estos se idearon. Se pueden aplicar aspectos, pero no el sistema en sí. Imposible. Por eso cuando alguien hoy día se declara socialista (no socialdemócrata) o comunista, a mí me entra la risa floja (pero disimulando, que hay que respetar hasta los errores ajenos). Por muy cercanas que sean nuestras posturas a tales sistemas económicos, no somos capaces de aceptar el modo de vida que eso supondría, ya sea por una cuestión de comodidades adoptadas, o hábitos. A priori, y simplificando mucho las cosas, podemos pensar que no nos importaría prescindir del vehículo propio, y desplazarnos en transporte público a donde haga falta, lo cual no es socialista o comunista, es de sentido común (con matices. Siempre hay matices). O podemos pensar que no necesitamos tener 17 pares de zapatos, que son modos de vida de un capitalismo excesivo ante el que, aplicando cierta ética, cualquiera puede estar en contra. Pero podrías vivir sin música, o cine, o literatura tal como hoy está concebida? ¿O sin la posibilidad de viajar al extranjero en vuelos regulares? O sin ir más lejos… sin Internet? Todos son productos del capitalismo, pues se forjan desde el concepto de una industria que produce contenidos o se facilitan servicios para que tú los consumas. Por tanto, no hubieran existido en sistemas de izquierdas (en mi opinión). Podría argumentar algo más esta idea, pero para ello sería necesario entrar en conceptos mucho más extensos, que voy a dar por sobreentendidos. O al menos espero que confiéis en mí, sabiendo que mi teoría no es simple, sino que va acompañada de reflexión sobre estos modelos económicos y sociales (hasta donde llega mi profundidad, clar…). Y si alguien no lo cree, o piensa que es incorrecto, pues nada, comentad, que se os contestará.

Dejando esto de lado, pasemos a otro plano que nos puede ser más cercano. ¿Quién se considera hoy en día de izquierdas o de derechas? Para reflexionar sobre esto, voy a hacer referencia a una entrada de un blog que pertenece a un buen amigo de una gran amiga/amada mía. En dicha entrada el autor reflexiona, con muchísimo atino, en mi opinión, sobre cómo hoy día se enfoca la ideología política. Parte del análisis, como yo, de que esos polos izquierda/derecha, tal como se concibieron hace ya unas cuantas décadas, ya no existen, por lo que las diferentes posibilidades ideológicas (dentro del sistema capitalista) son tan variadas como el propio capitalismo, que a la menor oportunidad te genera una necesidad como quien planta un tomate. A partir de ahí, expone lo que para él es la situación actual, donde se ha llegado a enfocar la postura ideológica como una moda, si eres de izquierdas, o como una religión, si eres de derechas. Sintetizando mucho su visión (que recomiendo leáis), viene a decir que ser de izquierdas hoy día es una moda, sobre todo entre ciertos sectores que se consideran progresistas. Y por tanto, dentro de unos ambientes círculos sociales determinados, está mal visto ser de derechas/conservado. Esto explicaría porqué, por ejemplo, los artistas son mayoritariamente de izquierdas, lo cual históricamente siempre ha sido así, aunque ahora ya no tiene demasiado sentido y además se puede observar una evolución al respecto desde la aparición de internet  (interesante artículo al respecto). Difícilmente se aceptará igual a un cineasta dentro del gremio si se considera abiertamente de derechas. Por contra, en círculos determinados es necesario ser conservador, o mejor dicho, la inercia te lleva a serlo. Esto hace que esta defensa de las ideas derechiles, difícilmente llegue desde la reflexión, sino desde el fanatismo (más cercano a la religión), que es lo que comenta el autor del blog que indicada.

No puedo estar más de acuerdo, porque así lo percibo. Y son varias las experiencias que he tenido al respecto que confirman la visión de dicha entrada. Ejemplos: una persona que conozco se mosqueó mucho conmigo porque en una conversación dije, literalmente ‘puto pepé’. Yo al principio no entendía su enfado, pues no le nombré a él, o a su familia, ni siquiera a los votantes, sino que nombré al ente que es el partido político en sí. y hasta le pregunté si era militante del partido, y en ese caso, ya tendría más sentido. Pero no, era simplemente un votante de tal partido. Y me decía, literalmente, que era como si hubiese un musulmán en la conversación y alguien dijese ‘puto islam’ o algo así (comparación directa y sin metáforas, entre religión y política). En cuanto a las izquierdas como modas, no me explayo demasiado. Sólo tenéis que ir a una mani tipo 15-M y ver cómo va mucha gente (sobre todo joven) super arreglada, super mona, maquilladitas ellas y repeinados ellos, con sus aifons de 600 leuros, van gritando consignas del tipo “Abajo al mal, Abajo el capital”, como si fueran la mismísima Bruja Avería, sin caer en la contradicción y paradoja que se genera entre sus palabras y sus actos.

Para ir concluyendo, voy ya directamente a exponer mi visión de la izquierda y derecha hoy día, que se aleja mucho del aspecto ideológico, que al ser tan difuso y ambiguo, ya no sirve de mucho. Es una reflexión más simplista (como yo, vamos), donde cada un@ de nosotr@s podemos vernos reflejados, si nos dedicamos a pensar sobre ello, así como también podemos reflexionar sobre los demás. Voy a dar por sentado, por que así espero que lo hayáis entendido a lo largo de muchos post además de este, que por el hecho de votar a uno u otro partido “convencional” no hace que te conviertas directamente en una persona de derechas y de izquierdas, al igual que desear una sanidad pública gratuita y de calidad o “agua para todos” tampoco lo hace. Al menos para mí no. Pero sí creo que existen comportamientos, más cercanos a la ética individual que la ideología colectiva, que hacen que se nos pueda considerar personas de derechas o personas de izquierdas. Y la vara de medir ese espectro (que igualmente es muy amplio) no es otra cosa que el egoísmo/altruismo de cada persona. Imagínate que somos personajes de una partida de rol, donde cada un@ de nosotr@s tiene una serie de características con un valor determinado. Y a razón de ese valor (que, al igual que en las partidas de rol, también puede ir modificándose a lo largo de nuestra vida) nos comportamos a diario ante situaciones determinadas. Me seguís, verdad? Pues según el valor que tuvieses en la categoría del egoísmo/altruismo, haría que yo te considerase de derechas o izquierdas.

En mi opinión, la característica más propia de una persona a la que yo considero de derechas/egoísta es que creen que sus derechos están SIEMPRE por encima de los derechos de los demás. Da igual el ámbito o parámetro. Si tiene dinero, lo habrá conseguido porque se lo ha merecido (él o su familia o guarever) más que los demás, mientras que los que tienen menos son unos vagos, o inútiles, o guarever. Si va conduciendo, siempre tiene que pasar antes que tú sin ceder el paso, sin importar las normas de cortesía, además de las de circulación. Si va por la calle, esperará que te quites tú para que pase él. Si está en una cola para hacer unas gestiones, montará en cólera si no le atienden como es debido, aunque se haya equivocado rellenando el impreso. Si está en un restaurante, tratará con desprecio a los camareros, que tienen la obligación de tratarle como (él/ella cree que) se merece sin recibir siquiera un mínimo gesto amable o de cortesía. En definitiva, su vida vale infinitamente más que la de cualquier otra persona escogida al azar, y por tanto, se anteponen sus derechos, necesidades, designios a los del resto de personas. Por contra, una persona de izquierdas, no debería creer que su vida es más importante que la de los demás, sino que es una más dentro de un contexto social, y por tanto, intentará ser siempre consciente de que sus acciones pueden repercutir negativa y positivamente en la vida de los demás. Y por tanto, evitará (o al menos minimizará) las acciones que puedan repercutir negativamente a otro individuo o a la sociedad de la que forma parte.

Como he dicho, esa escala del egoísmo/altruismo es muy amplia, y tod@s tenemos carencias y virtudes en aspectos concretos, y casi nadie es totalmente altruista, ni totalmente egoísta. Pero hay personas que son mucho más egoístas que la mayoría, así como hay otras que son mucho más altruistas que la mayoría. Y sé perfectamente que una situación determinada puede avivar el instinto de supervivencia, y hacer que antepongamos nuestra “salvación” o la de los nuestros antes que la de cualquier otra persona. Pero también es cierto que según la Antropología (es decir, la ciencia que estudia al ser humano, sus comportamientos y su cultura en un medio social determinado), es el altruismo entre los miembros de cada colectivo social lo que ha hecho que el ser humano avance, sea cual sea el contexto de dicha cultura o sociedad. Es decir, una de las cosas más básicas que definen al ser humano es el altruismo y/o cooperación para alcanzar fines comunes. Y en muchas conversaciones que tengo con personas (a priori nada egoístas), salta a la luz que no creen en esa idea, y sus reflexiones abogan más por la individualidad que el cooperación. También es cierto que son personas que creen bastante en éste sistema capitalista, y no piensan que exista otra manera de hacer las cosas. Aquí ya entran aspectos más ideológicos que éticos, pero igualmente, si pensamos que nosotros valemos más que los demás, o que no necesitamos a nadie para subsistir (y es una idea mucho más extendida de lo que creemos), pasa lo que pasa, y es que la sociedad que hemos construido (yo no, claro, ni tú tampoco, pues no estábamos cuando se empezó a crear) se está desmoronando poco a poco, a todos los niveles además. Ante esta perspectiva de desmorone y apocalipsis económico y social, podemos repensar entre todos algo mejor y que nos permita subsistir como conjunto, o bien podemos pensar nosotr@s mism@s para intentar subsistir por nuestra cuenta. Your call (everybody’s call, actually…)