Pues ya podrían haber avisado!!

by guarever

De padres barriles...

Desde hace unos meses, me asalta una idea por la cabeza. Más que una idea, una realidad: somos iguales que nuestros padres. Iguales? Realmente, no somos iguales, pero existen muchas cosas que hemos tomado de ellos sin darnos cuenta, y puede que nos acompañen toda la vida, para bien o para mal. Es algo que siempre se ha dicho, y el saber popular así lo refleja: “de tal palo, tal astilla“, “de padres barriles, hijos botijos” y demás cosas que hemos oído tantas veces. Aún así, no deja de sorprenderme cuando lo detecto en mis propias carnes trémulas.

En mi caso concreto, me estoy dando cuenta de que cada vez repito más patrones de mis padres (no me refiero a lo de la linternica ;). Tanto buenos como malos. Tanto de padre como de mi madre. Tanto en cosas importantes como en cosas triviales. Y me da rabia! No es que no me gusten mis padres, o algo así, pero me da rabia pensar que estoy tan condicionado en algunos aspectos. Según la psicología, existe una etapa en nuestra vida que se llama “matar al padre”. Cuando somos pequeños, nuestros padres son la principal fuente de verdad, de información, de seguridad, de sustento. Son un pilar básico, y todo lo que hacen y dicen, lo aceptas (con mayor o menor agrado), pero casi nunca dudas de lo que dicen. Con la llegada de la adolescencia, nos damos cuenta de que no son dioses, sino personas, y por tanto se equivocan como cualquier otra persona, y es cuando, simbólicamente (aunque no todos), nos convertimos en parricidas, y nos revelamos contra la autoridad que manifiestan. Es cuando empezamos a darnos cuenta de sus errores, y nos repetimos internamente, que no seremos igual que ellos cuando seamos mayores, o seamos padres o guarever. Pero luego, cuando acaba esa fase de rebeldía, silenciosamente adoptamos nuevamente sus patrones, aciertos y errores. Casi siempre de manera inconsciente, pero lo hacemos. Es como un pequeño “virus” que va tomando forma despacito, hasta que empieza a mostrar sus síntomas.

A donde quiero llegar con esto? Pues a que es una putada. Molaría ser más libre, sin estar tan influenciado por esas figuras paternas y maternas, independientemente de que lo hagan bien o mal, que sean buenas o malas personas, que sean cariñosas o severas. Nos enseñan a ser independientes (al menos a mi sí me lo enseñaron. O lo aprendí yo solo, no estoy seguro), pero no nos dicen algo así como: “mira, chaval, da igual lo que pienses ahora. Disfrútalo o haz lo que quieras, pero cuando tengas 25/35/45 años, acabarás siendo igual que yo en esto, y aquello. Así es como funciona la vida“. Sería todo más fácil, no creéis? Sin dar detalles, diré que mi etapa de rebeldía, de matar a mis padres, hace bastante tiempo que acabó, y ahora mi relación familiar es muy buena. Pero ya podrían haber avisado. Me hubiera despreocupado, y ahora les echaría la culpa a ellos de mogollón de cosas (o se las agradecería), al igual que le echamos la culpa a la tele, a la sociedad, a nuestros jefes, a los políticos, o al horóscopo