Guarever: Doctorado en Filosofía de retrete…

Un intento de aliviar mis angustias existenciales (a base de creártelas a ti)

Selección parejil

Do I want to be your boyfriend?

Hacía tiempo que no hablaba sobre las relaciones de pareja, ese tema al que tantas y tantas vueltas le doy. Pero eso no quiere decir que deje de pensar en ello, ni mucho menos. Mi última “obsesión” sobre el tema es el referente a la elección de nuestras parejas. Si hacemos cierta introspección individual, o análisis de la gente a la que conocemos, seguramente encontraremos algún patrón en dicha elección, sobre todo en aquellas personas que hemos pasado por varias relaciones a pesar de no ser muy mayores. Y más allá del físico, encontraremos que nos atrae gente con unas características psicológicas o de personalidad concretas. Nada que no sepamos. Qué es lo que me sorprende? Pues que estoy viendo muchos casos de personas que eligen a otras personas siguiendo unos patrones determinados, pero que esas elecciones están a mil jodidas millas de ser correctas. Let me explain myself.

Si tenemos claro que el concepto “media naranja” no existe (I really don think so), tenemos que definir algo cercano a ello, que es la pareja ideal. Tampoco creo demasiado en el concepto, pero como este sí es variable, se puede ajustar más a la realidad, y lo más importante, ese concepto puede ir variando conforme tú mismo vas variando en la vida. Anyway, el concepto de pareja ideal sería algo así como la persona que más se adapta a ti y tú a ella en un momento determinado de tu vida, pues su personalidad, su visión de la vida (sobre todo en lo importante), su manera de hacer las cosas se complemente a la tuya. Y en caso de que no se complemente al 100% (eso sería la media naranja), siempre pueden hacerse concesiones, ya sea por tu parte o por la suya, para que la compatibilidad sea la mayor posible. En teoría, debería ser así la situación idónea en el mundo de las relaciones. Lo que pasa es que son muchos los casos en los que la búsqueda de una persona afín se basa en criterios muy distintos a estos, lo cual supone un fracaso garantizado. Lo primero a tener en cuenta es que siempre nos basamos en criterios físicos/estéticos, pues la primera atracción es siempre visual. No es un error basarse en estos criterios, pues la atracción sexual es básica en una relación. Pero si lo único que nos atrae es el físico, estamos jodidos, porque conforme vamos conociendo a la otra persona, nos podemos llevar muchas sorpresas. Y tanto chicos como chicas, le damos una importancia suprema al físico.

Os cuento un ejemplo de una chica a la que conocí (super mega cariiiii, por cierto), que tenía grandes problemas para estar con una persona más de cierto tiempo. Como buena cari que es, tiene una preferencia por los machos alfa (no es una condición que definí en su momento al hablar de las caris, pero mi experiencia me dice que se cumple bastante en este tipo de chicas, pues son mentes con patrones muy femeninos, y por tanto, se sienten atraídas por los opuestos). Casi todos los chicos con los que se liaba eran de perfil super alfa, y lejos de complementarle como personas, solían generarle carencias afectivas y malestar. Si hubiera sido más inteligente (y cuerda), habría sido capaz de darse cuenta que el modelo de hombre que buscaba reiteradamente, no era el que “necesitaba”, pero seguía repitiendo patrones de manera constante, con el consiguiente descontento. De hecho, conoció a uno completamente contrario al mundo alfa, y llegó incluso a dudar de su orientación sexual (“es demasiado gayer para mí”), alimentando esa idea para reafirmar que no era su tipo. Y podría haberlo sido, aunque ni siquiera se permitió darle tal oportunidad. No hace mucho me contaron una situación similar de otra persona que se dedicaba a buscar parejas por unos criterios meramente estéticos (gente de gimnasio: horror!!), y nunca conseguía una relación satisfactoria. Estirando un poco la cuerda, ahora sé que en su juventud, esta persona tenía cierto sobrepeso, y según ella, era más o menos “invisible” para los mega chotorrones. Eso había derivado en una necesidad de gustar a esas personas, aunque nunca conseguían satisfacerle e incluso en ocasiones se convertían en situaciones desagradables. Desde el punto de vista masculino, esto ocurre igualmente en muchas ocasiones, pues nos fijamos en floreros (por lo general muy GE), aunque por nuestra forma de ser, quizá sabemos que no encajamos con dichas personas. A mí todavía me pasa constantemente, aunque ya no me vuelvo loco por las floreros y sé si me conviene o no una persona, independientemente de que me parezca muy atractiva en cuanto a criterios estéticos.

Me gustaría creer que somos, mayoritariamente, personas sensatas, que nos conocemos con cierta profundidad, y somos capaces de saber qué necesitamos para ser felices. Y la mayoría de las veces, nuestra felicidad está supeditada muchas veces a nuestras relaciones de sentimentales, (¿es esto un error? Difficult question, I guess…), a las personas con las que decidimos ser más que amigos. Pero, por lo general, no nos conocemos para nada, no tenemos ni el tiempo, ni las ganas, ni las herramientas para saber quiénes somos, y por tanto quién nos complementaría. Y esto hace que en muchas ocasiones nos dejemos llevar por relaciones que son insatisfactorias. Y lo peor de todo, que no sepamos aprender de tales errores (incompatibilidades) y por tanto, repitamos comportamientos. No sé si esto nos lleva a desear ser más independientes, a no desear tener pareja (aunque nos dure poco el sentimiento), a no aguantar a nadie a la mínima ocasión, guarever. Puede que sí, aunque volvemos a caer en la trampa, y buscamos nuevamente alguien con quien pasar nuestro tiempo. En este sentido, el otro día escuché en la radio a un tertuliano extranjero decir que, en su opinión, Espain es un país cuya cultura incita a tener pareja, en contraposición a otros países occidentales, donde hay más independencia e individualismo (el mejor ejemplo es USA, donde en algunas ciudades la soltería es algo mayoritario). En mi opinión es muy cierto, lo suscribo plenamente, y puede que algún día escriba sobre ello. En cualquier caso, esto daría a entender por qué la gente tiene pareja casi siempre, y los momentos en los que no la tiene, o bien se frustra, o bien dedica sus esfuerzos a encontrarla (comportamiento más conocido como “salir de caza”). Good luck, you hunters!!

Tiempo “invertido”

University....

Recuerdo que durante mucho tiempo, algunas de las decisiones que tomé en mi juventud me han provocado muchas contradicciones. La decisión que más marcó mi época veinteañera fue la de dejar la Universidad. Pensé que no podía acabar la carrera que había escogido (Historia) en un tiempo razonable, pues eso implicaba seguir viviendo con mis padres y dependiendo de ellos. Realmente sí podría haberla acabado en un tiempo relativamente razonable, unos 6/7 años, pero no podía permitirme el lujo de no encontrar trabajo cuando la acabase, pues ya por entonces se intuía que habría tenido que hacer un máster después, o hacer el CAP+ oposiciones a seño (como el 80% de licenciados en Humanidades). Y tampoco podía permitirme llegar a los 30 con unos bastos conocimientos de Historia, pero sin un presente y/o/u futuro relativamente aceptable. Llamadme visionario, (que no lo era. Ni lo soy), pero entendí que esa iba a ser mi situación. Y el tiempo no me ha dado la razón, porque igual mi vida hubiese sido distinta a la mayoría de los estudiantes “humanitarios”, pero por una cuestión meramente estadística, lo más probable es que hubiese sido así, como podemos observar hoy día. El caso es que decidí dejar la carrera, y ponerme a currar temporalmente, para retomar otros estudios al curso siguiente. Por una serie de casualidades y decisiones propias, no seguí estudiando a los 20 y desde entonces (hace ya más de 12 años) he estado trabajando en mil historias.

Tras muchas vueltas laborales en mi vida, y ahora tengo una profesión, pues mientras trabajaba, me he formado en paralelo hasta alcanzar un nivel determinado que me permite decir que tengo una profesión específica bastante válida. En concreto tengo dos ciclos formativos de Grado Superior, a los que les he sacado un gran provecho, creo yo. Pero no he terminado una carrera, a pesar de haber empezado 3 distintas (loooong story), algo que durante bastante tiempo he considerado como una carencia. Además,  mientras yo he trabajado (y estudiado en los últimos 4/5 años), otr@s amig@s sí han estudiado en la Universidad, lo cual, durante mucho tiempo me ha dado cierta envidia. Más allá de esa manía española de la titulitis, creo que el entorno universitario es magnífico para aprender a fondo ciertas cosas que de otro modo no podrías aprender. Y si tienes la suerte de asistir a clase de alguna de las auténticas eminencias en ciertas materias que hay en nuestras Universidades, lo que puedes aprender con ellos es realmente impagable, sobre todo en la rama de Humanidades (aunque soy informático, mi formación básica y mi manera de ver la vida está basada en las Ciencias Sociales). Por otro lado, que es precisamente lo que más envidia me daba antes, el mundo estudiantil te da mucho tiempo libre (incluso aunque seas un ratolín  de biblioteca), y en ese tiempo libre, además de intentar ligar con Erasmus suecas o italianos, puedes leer mogollón, ver mogollón de pelis, viajar mucho, y en definitiva, aprovechar ese tiempo para hacer muchas actividades, sobre todo culturales. Y yo, en mis twenties, trabajé como un negro mulato en algunos curros que no me molaban nada, en los que me cansaba bastante, que me dejaban poco tiempo para mí. Y sí tenía mis momentos culturales, pero eran pocos, tanto por el entorno de aquella época, como por las propias ganas que me dejaba el curro. Conforme he ido creciendo, he mejorado mi vida laboral, y entre esa experiencia y mi posterior formación, tengo un curro aceptable (que por cierto voy a dejar la semana que viene. Ya os contaré mis planes) y bastante tiempo libre, lo que me permite suplir esas teóricas carencias.

Mi gran amigo del trabajo (he’s in his fourties), tiene la teoría de que estudiar a los 18/20 años es, por lo general, contraproducente. Lo más coherente, según su manera de pensar, es mejor hacer lo que yo he hecho, es decir, trabajar de jovencito, e ir viendo qué es lo que te gusta, en qué destacas, cuál es tu fuerte, y una vez descubierto, formarte en tal materia. La verdad es que yo nunca he pensado así, porque el sistema actual no te orienta a ello, pues te obliga a elegir tu profesión a los 16/18 años, por tanto, decidir tu vida a esa edad, cuando, por lo general, aún estás saliendo del cascarón. Si me baso en mi propia experiencia, he de decir que mi amigo tiene mucha razón, pues es mejor adquirir una formación básica (como mínimo hasta Bachillerato, eso sí), e ir viendo un poco de aquí, un poco de allá, y ver qué te gusta hacer. Ahora, a mis 33 años, me encuentro con una situación económica aceptable, independizado desde hace 10 años (10!!!), con una profesión en un sector muy bueno (en los tiempos que corren), y con un nivel cultural más que aceptable (si me baso en el nivel medio de Espain, en mi opinión).

Por otra parte, más allá de mi situación económica actual, que realmente es casi fruto del azar (como si yo supiese que nos encontraríamos en una situación coyuntural de tal calibre), en estos momentos me encuentro que todo aquello que no he podido hacer en mi juventud, lo tengo por descubrir, lo cual es fantástico. Quiero decir que, con lo que sé y he vivido, puedo disfrutar de un montón de maravillas de una manera mucho más intensa y enriquecedora que si tuviese 20 años. Por ejemplo, con la literatura o el cine. Siempre he leído, con mayor o menos asiduidad, y desde hace unos años, solo leo clásicos. En estos momentos mismo estoy leyendo “Guerra y Paz” (tochaco!), y me imagino a mí mismo leyendo este libro con 20 o 25 años, y seguro que no lo disfrutaría como lo estoy haciendo ahora por todo lo que he ido aprendiendo. Y no es que con 25 fuera tonto (igual sí), pero no tenía tanta información acumulada, y no tiene que ver con haber seguido estudiando o no, sino en haber adquirido una visión de las cosas que solo te da el tiempo. Por esa misma regla de tres, si lo leyese a los 40 seguramente lo disfrutaría más que ahora y es más que probable que sea así, pero el hecho de no haber leído tanto de joven me deja un montón de joyas pendientes, que cuando las lea (y lo haré!), las disfrutaré mejor que si las leyese con 20 años. Al igual me pasa con el cine, pues estoy viendo muchísimos clásicos (60/70 sobre todo) que disfruto más que cuando veía cine de tal época con 20/25 años.

En resumen, lo que a los 20/25 años me pareció un completo error, se ha convertido en un gran acierto (repito, más fruto de la casualidad que de la previsión o intuición), pues además de haber escogido un camino que me permite sobrevivir en esta jungla de incertidumbre laboral que es Espain hoy día (y parece que durará años), tengo un montón de tareas pendientes a nivel cultural que ahora disfrutaré mucho mejor. Y encima sé también que acabaré por ir a la Universidad y estudiar Sociología o Antropología algún día, e igualmente le sacaré mucho más rendimiento y jugo a mis taytantos (30, 40, 50…) que siendo un imberbe. Así que he de sentirme agradecido por haber pasado unos años algo puteado currando, pues ya puedo disfrutar otra vez, y leer, ver, visitar  lo que no he leído, visto, visitado. Y de paso, ligarme a las suecas que no me ligué en su momento (que noooooo, que es broma cariiiii  ;-)

Cosas que me hacen pensar que la gente estándar está un poco mal de la cabeza…

Will you marry me?

Como sabéis, tengo una cruzada personal contra el pensamiento único y el aborregamiento social, que en el caso de la gente que me rodea y, por tanto, a la que puedo observar más detenidamente, son calificadas por mí como “Gente Estándar” (en adelante, GE). Como sabiamente me dijo el otro día un pájaro, uno de mis principales defectos es que, cuando hablo sobre algo, doy por sentadas muchas cosas que en mi mente están muy claras y argumentadas, y puedo caer en el riesgo de que mi idea se confunda con un prejuicio, si no se da todo el razonamiento que yo previamente he obtenido (mediante cavilaciones que pueden alargarse hasta el extremo, en algunos casos). Y eso me pasa ciertas veces cuando hablo de los GE. El post de hoy no va a ser una argumentación sobre la gente estándar, pero sí será una muestra de una de las bases de mi teoría sobre los GE, y no es otro que TODOS piensan exactamente igual sobre una serie de materias (sobre todo sociales), y dan poca cabida a interpretaciones o comportamientos diferentes.

Lo que os cuento es real, de esta mañana mismo, en una conversación en el curro. Que conste que son mis compañeros, y los aprecio, y me llevo muy bien con ellos. Pero en ocasiones flipo con algunas cosas. Digamos que hay 3 o 4 compañer@s que son MUY GE. Y luego quedamos 3 que cada uno es de su padre y de su madre. Estábamos hablando sobre bodas, bautizos y comuniones. De hecho, ahora que lo pienso, yo no estaba participando activamente en la conversación (poco tengo que aportar en esos temas, salvo trollear), pero sí atendiendo. De una cosa se pasaba a la otra y al final, la conversación se ha encallado en el tema “regalos/sobres con pasta” en las bodas. Y más o menos, por lo que decían, todos los GE (los cuales, no debería hacer falta decirlo, pero lo digo, están casad@s) echaban en cara a gente que había ido a sus bodas y que habían dado poca pasta. Y sus argumentos eran del tipo “hombre, si las cosas les van bien, deberían dar más pasta de la que dieron, bla bla bla”. Y mi “socio” (es con quien mejor me llevo) y yo flipamos un poco, porque entendemos que si invitas a alguien a tu boda o a cualquier otro evento de este tipo, es porque te apetece que esté presente en ese día tan especial. Y si te da algo, bien, y si no también, porque el objetivo es precisamente que esté en tu día, no que “aporte pasta a tu día”. En cierto modo, los GE no estaban en desacuerdo con esta idea, pero aún así, todos han despellejado a gente que fue a sus bodas y que no aportó demasiada pasta, cuando en teoría podía haberlo hecho.La conversación seguía por ahí, con sus típicas idas y venidas. Y de repente, una persona ha dicho algo que me ha despertado de mi letargo y mi pasividad conversacional, básicamente, porque me parecía totalmente increíble. Ha dicho, literalmente, que guarda una lista con la gente que fue a su boda y lo que aportó cada uno de ellos. Y así, cuando se fueran casando, sabía más o menos cómo comportarse con ellos. Os juro que no daba crédito a lo que acababa de escuchar, y me he girado varias veces hacia esa persona, yo con los ojos como platos en plan “no me lo creo”. Y me decía que había comprobado en más de una ocasión que lo que había dado en alguna boda, es lo mismo que había recibido de esa persona en la suya, así que es más que probable que lo de la lista no fuera solo cosa suya, sino que estaba extendido. O si no es una lista, al menos es buena memoria y un poco de mala baba o rencor, como queramos llamarlo.

A mí todo este tipo de comportamientos, que por otra parte, están más que extendidos, me parecen aberrantes. Lo primero es que hablando con los GE descubres que la mayoría de las veces van a las bodas por compromiso, y ese mismo compromiso es lo que les hace invitar a ciertas personas. Eso traducido a mi lenguaje sería algo así como “tú me haces la putada de invitarme a tu boda, lo cual no me apetece nada, y además, me va a costar una pasta, así que cuando me case, no te libras de ir a la mía”. Es una idea de lo más retorcida, pero que se da mogollón, por lo que veo. Pero aún así nadie es capaz de decir “oye mira, que lo siento, pero no me apetece ir a tu boda, aunque te deseo lo mejor”. Yo sí lo he dicho en más de una ocasión, lo cual no me convierte en mejor persona, dicho sea de paso. Pero igual sí en alguien más honesto, quiero creer. Al contrario, los GE intentan poner excusas del tipo “lo siento, pero tengo otra boda ese mismo día por parte de mi cari, y ya he dicho que iba” o “tengo ya reservado un viaje que no puedo cancelar” o cosas por el estilo (son excusas reales que conozco de primera mano). Me gustaría pensar que es mejor ser honesto y hacer lo que realmente le apetece a uno, que tener que asumir compromisos que no queremos, o poner excusas baratas para evitarlo. O peor aún, tener que hacer listas con la pasta que la gente aportó a mi boda para saber cuánto me costará la boda de esa persona en el futuro. Pero como ya sabéis, cada vez creo menos en mis propias verdades absolutas, y puede que sea yo el que está equivocado. Who knows??

Ni con ellas… ni sin ti

I love you...

Amigas que creen que podéis ser algo más que amigos (y se equivocan).

Amigas con las que crees que podéis ser algo más que amigos (y me equivoco).

Amigas que desean ser algo más, y que saben que no es posible (y tú también).

Amigas con las que te encantaría que hubiese algo más, pero que sabes que sería un caos (totalmente innecesario).

Amigas con las que el caos es precisamente lo que te une a ellas (y a la vez te aleja).

Amigas que te atraen sólo por el hecho de estar jodidas, y pensar que puedes ayudarlas (sin darte cuenta que igual tú estás más jodido que ellas).

Amigas (virtuales) con las que conectas en un momento dado, y lo haces a tal nivel que eres capaz de contarle lo que no le has contado a casi nadie (y ellas a ti).

Amigas (virtuales) con las que te encuentras en la vida, y que te colman y te entienden a pesar de la distancia (mucho más de lo que te satisfacen muchas personas “in the real life”).

Amigas (virtuales) que un día te adoran, y al otro te ignoran (y tú a ellas).

Amigas (desconocidas) que te roban el corazón con tan sólo una mirada, y que te acompañan en la memoria (casi eternamente).

Amigas (semi-desconocidas) cuyas caras se iluminan sólo por verte pasar por delante de ellas (si usas tu charming).

Mujeres (semi-desconocidas) que te ven pasar, y giran la cara como si hubieran visto un fantasma (igual es cierto).

Amigas (amadas) con las que conectas a un nivel tan elevado, que deseas que no desaparezcan de tu vida nunca (y sabes que no lo harán).

Amigas (amadas) a las que quieres tanto, que estás deseando que te pidan que cojas un avión y vayas a rescatarlas de su exilio (que no calvario).

Amigas (amadas) con las que después de muchas vueltas, idas y venidas, decides ir un paso más allá, y ellas se van mucho más allá (a unos 3.500 km, más o menos)

Amigas (ex-amadas) con cuyos cuerpos conectaste a un nivel infinitamente superior al que conectaste con sus mentes (pura química).

Amigas (ex-amadas) con las que recuperas el contacto, y de repente desaparecen fulminantemente de tu vida (sus respetables y sospechados, que no sospechosos, motivos tendrán).

Amigas (ex-amadas) con las que sigues manteniendo contacto a pesar de lo llovido para ambos, y que sabes que nunca serás capaz de dejar de amarlas (ni quieres dejar de hacerlo).

Amigas (ex-amadas) con las que sigues manteniendo el contacto, y que sus parejas se vuelven locas porque creen que hay algo más en ese contacto (y se genera un conflicto a veces irreparable).

Amigas (amadas) que te atraen, te dominan, juegan contigo sin que seas capaz de oponer resistencia (y tú encantado).

Amigas (amadas) con las que juegas, a las que manejas con un par de sencillos y seductores recursos (que dominas a la perfección).

Amigas, amadas, mujeres bellas, encantadoras, adorables, locas todas (y yo por ellas…)

La canción del domingo IC-ML

Isobel Campbell & Mark Lanegan
Buenas, gente de bien y de mal. Os enlazo un disco fantástico, de un hombre y una mujer que enlazan muy bien sus artes musicales, tanto por separado, como conjuntamente. Ella es “Isobel Campbell“, guapísima mujer escocesa, y él es “Mark Lanegan“, impresionante crooner con una voz gravísima. Tienen larga trayectoria en el mundo de la música por separado, y además, ya han grabado varios discos juntos. Éste es el último, y me ha gustado mucho. Tanto que pienso que puede gustaros a vosotr@s también. El disco se llama “Hawk“. Enjoy it yourself…

(Pincha para descargar el álbum, piratilla)

¿Qué es ser de derechas o izquierdas hoy día?

Left & Right

Llevo varias semanas macerando una idea en la cabeza, al respecto de lo que supone hoy día ser de izquierdas y derechas, dado el contexto social en el que nos movemos. Como es algo complejo, tanto el propio contexto como mis conclusiones, creo que me voy a explayar de lo lindo con éste post. Estáis avisados.

Lo primero, un poco de historia (muy por encima, don’t panic) Mi concepto clásico, y el de todos, supongo, en cuanto a lo que supone ser de izquierdas o derechas tiene unas raíces históricas concretas, que se forjaron en el S XIX y principios del XX, y que obviamente no voy a desarrollar, puesto que seguro tod@s conocéis lo básico de cada una de ellas. Socialismos, marxismos,comunismos como respuestas de izquierdas obreras ante el capitalismo clásico.Tenemos también de otro lado el fascismo que hoy asociaríamos sin duda a la extrema derecha, aunque curiosamente tuviese raíces de corte socialista (recordad que el término ‘nazi’ viene del nombre del partido de tito Hilter, denominado ‘nacional -socialista’. A día de hoy, aún existen muchas personas que siguen manteniendo esas ideas arcaicas como pilares para aceptar o rechazar ideas de corte ideológico (aunque los términos sean extremistas). Esto, en mi opinión es un gran error o un atraso. No existe el comunismo, ni el socialismo hoy día, al menos no en nuestras sociedades modernas. Por tanto usar términos de otras épocas como ‘rojos’ o ‘sociatas’ para criticar a las teóricas corrientes de izquierdas que aún quedan, no es más que una incapacidad para analizar las evoluciones sociales y económicas de los últimos 60 años. Si concretamos más en el espacio, es decir, nos basamos en la situación de Espain, puede tratarse de conceptos de una guerra civil y posterior dictadura cuyas heridas, por mucho que le pese a la mayoría de la gente, no están cerradas, ni para vencedores ni por supuestos, para vencidos. Aún a día de hoy se oyen debates político-ideológicos que hacen referencia a los rojos, sin necesidad de sintonizar Intereconomía. Pero si lo analizamos con mayor detenimiento, no existen tales ideologías socialistas, comunistas, o similares. O dicho de otro modo, TODOS somos capitalistas en cuanto a sistema económico se refiere. Básicamente porque es imposible aplicar un sistema comunista o socialista tal como estos se idearon. Se pueden aplicar aspectos, pero no el sistema en sí. Imposible. Por eso cuando alguien hoy día se declara socialista (no socialdemócrata) o comunista, a mí me entra la risa floja (pero disimulando, que hay que respetar hasta los errores ajenos). Por muy cercanas que sean nuestras posturas a tales sistemas económicos, no somos capaces de aceptar el modo de vida que eso supondría, ya sea por una cuestión de comodidades adoptadas, o hábitos. A priori, y simplificando mucho las cosas, podemos pensar que no nos importaría prescindir del vehículo propio, y desplazarnos en transporte público a donde haga falta, lo cual no es socialista o comunista, es de sentido común (con matices. Siempre hay matices). O podemos pensar que no necesitamos tener 17 pares de zapatos, que son modos de vida de un capitalismo excesivo ante el que, aplicando cierta ética, cualquiera puede estar en contra. Pero podrías vivir sin música, o cine, o literatura tal como hoy está concebida? ¿O sin la posibilidad de viajar al extranjero en vuelos regulares? O sin ir más lejos… sin Internet? Todos son productos del capitalismo, pues se forjan desde el concepto de una industria que produce contenidos o se facilitan servicios para que tú los consumas. Por tanto, no hubieran existido en sistemas de izquierdas (en mi opinión). Podría argumentar algo más esta idea, pero para ello sería necesario entrar en conceptos mucho más extensos, que voy a dar por sobreentendidos. O al menos espero que confiéis en mí, sabiendo que mi teoría no es simple, sino que va acompañada de reflexión sobre estos modelos económicos y sociales (hasta donde llega mi profundidad, clar…). Y si alguien no lo cree, o piensa que es incorrecto, pues nada, comentad, que se os contestará.

Dejando esto de lado, pasemos a otro plano que nos puede ser más cercano. ¿Quién se considera hoy en día de izquierdas o de derechas? Para reflexionar sobre esto, voy a hacer referencia a una entrada de un blog que pertenece a un buen amigo de una gran amiga/amada mía. En dicha entrada el autor reflexiona, con muchísimo atino, en mi opinión, sobre cómo hoy día se enfoca la ideología política. Parte del análisis, como yo, de que esos polos izquierda/derecha, tal como se concibieron hace ya unas cuantas décadas, ya no existen, por lo que las diferentes posibilidades ideológicas (dentro del sistema capitalista) son tan variadas como el propio capitalismo, que a la menor oportunidad te genera una necesidad como quien planta un tomate. A partir de ahí, expone lo que para él es la situación actual, donde se ha llegado a enfocar la postura ideológica como una moda, si eres de izquierdas, o como una religión, si eres de derechas. Sintetizando mucho su visión (que recomiendo leáis), viene a decir que ser de izquierdas hoy día es una moda, sobre todo entre ciertos sectores que se consideran progresistas. Y por tanto, dentro de unos ambientes círculos sociales determinados, está mal visto ser de derechas/conservado. Esto explicaría porqué, por ejemplo, los artistas son mayoritariamente de izquierdas, lo cual históricamente siempre ha sido así, aunque ahora ya no tiene demasiado sentido y además se puede observar una evolución al respecto desde la aparición de internet  (interesante artículo al respecto). Difícilmente se aceptará igual a un cineasta dentro del gremio si se considera abiertamente de derechas. Por contra, en círculos determinados es necesario ser conservador, o mejor dicho, la inercia te lleva a serlo. Esto hace que esta defensa de las ideas derechiles, difícilmente llegue desde la reflexión, sino desde el fanatismo (más cercano a la religión), que es lo que comenta el autor del blog que indicada.

No puedo estar más de acuerdo, porque así lo percibo. Y son varias las experiencias que he tenido al respecto que confirman la visión de dicha entrada. Ejemplos: una persona que conozco se mosqueó mucho conmigo porque en una conversación dije, literalmente ‘puto pepé’. Yo al principio no entendía su enfado, pues no le nombré a él, o a su familia, ni siquiera a los votantes, sino que nombré al ente que es el partido político en sí. y hasta le pregunté si era militante del partido, y en ese caso, ya tendría más sentido. Pero no, era simplemente un votante de tal partido. Y me decía, literalmente, que era como si hubiese un musulmán en la conversación y alguien dijese ‘puto islam’ o algo así (comparación directa y sin metáforas, entre religión y política). En cuanto a las izquierdas como modas, no me explayo demasiado. Sólo tenéis que ir a una mani tipo 15-M y ver cómo va mucha gente (sobre todo joven) super arreglada, super mona, maquilladitas ellas y repeinados ellos, con sus aifons de 600 leuros, van gritando consignas del tipo “Abajo al mal, Abajo el capital”, como si fueran la mismísima Bruja Avería, sin caer en la contradicción y paradoja que se genera entre sus palabras y sus actos.

Para ir concluyendo, voy ya directamente a exponer mi visión de la izquierda y derecha hoy día, que se aleja mucho del aspecto ideológico, que al ser tan difuso y ambiguo, ya no sirve de mucho. Es una reflexión más simplista (como yo, vamos), donde cada un@ de nosotr@s podemos vernos reflejados, si nos dedicamos a pensar sobre ello, así como también podemos reflexionar sobre los demás. Voy a dar por sentado, por que así espero que lo hayáis entendido a lo largo de muchos post además de este, que por el hecho de votar a uno u otro partido “convencional” no hace que te conviertas directamente en una persona de derechas y de izquierdas, al igual que desear una sanidad pública gratuita y de calidad o “agua para todos” tampoco lo hace. Al menos para mí no. Pero sí creo que existen comportamientos, más cercanos a la ética individual que la ideología colectiva, que hacen que se nos pueda considerar personas de derechas o personas de izquierdas. Y la vara de medir ese espectro (que igualmente es muy amplio) no es otra cosa que el egoísmo/altruismo de cada persona. Imagínate que somos personajes de una partida de rol, donde cada un@ de nosotr@s tiene una serie de características con un valor determinado. Y a razón de ese valor (que, al igual que en las partidas de rol, también puede ir modificándose a lo largo de nuestra vida) nos comportamos a diario ante situaciones determinadas. Me seguís, verdad? Pues según el valor que tuvieses en la categoría del egoísmo/altruismo, haría que yo te considerase de derechas o izquierdas.

En mi opinión, la característica más propia de una persona a la que yo considero de derechas/egoísta es que creen que sus derechos están SIEMPRE por encima de los derechos de los demás. Da igual el ámbito o parámetro. Si tiene dinero, lo habrá conseguido porque se lo ha merecido (él o su familia o guarever) más que los demás, mientras que los que tienen menos son unos vagos, o inútiles, o guarever. Si va conduciendo, siempre tiene que pasar antes que tú sin ceder el paso, sin importar las normas de cortesía, además de las de circulación. Si va por la calle, esperará que te quites tú para que pase él. Si está en una cola para hacer unas gestiones, montará en cólera si no le atienden como es debido, aunque se haya equivocado rellenando el impreso. Si está en un restaurante, tratará con desprecio a los camareros, que tienen la obligación de tratarle como (él/ella cree que) se merece sin recibir siquiera un mínimo gesto amable o de cortesía. En definitiva, su vida vale infinitamente más que la de cualquier otra persona escogida al azar, y por tanto, se anteponen sus derechos, necesidades, designios a los del resto de personas. Por contra, una persona de izquierdas, no debería creer que su vida es más importante que la de los demás, sino que es una más dentro de un contexto social, y por tanto, intentará ser siempre consciente de que sus acciones pueden repercutir negativa y positivamente en la vida de los demás. Y por tanto, evitará (o al menos minimizará) las acciones que puedan repercutir negativamente a otro individuo o a la sociedad de la que forma parte.

Como he dicho, esa escala del egoísmo/altruismo es muy amplia, y tod@s tenemos carencias y virtudes en aspectos concretos, y casi nadie es totalmente altruista, ni totalmente egoísta. Pero hay personas que son mucho más egoístas que la mayoría, así como hay otras que son mucho más altruistas que la mayoría. Y sé perfectamente que una situación determinada puede avivar el instinto de supervivencia, y hacer que antepongamos nuestra “salvación” o la de los nuestros antes que la de cualquier otra persona. Pero también es cierto que según la Antropología (es decir, la ciencia que estudia al ser humano, sus comportamientos y su cultura en un medio social determinado), es el altruismo entre los miembros de cada colectivo social lo que ha hecho que el ser humano avance, sea cual sea el contexto de dicha cultura o sociedad. Es decir, una de las cosas más básicas que definen al ser humano es el altruismo y/o cooperación para alcanzar fines comunes. Y en muchas conversaciones que tengo con personas (a priori nada egoístas), salta a la luz que no creen en esa idea, y sus reflexiones abogan más por la individualidad que el cooperación. También es cierto que son personas que creen bastante en éste sistema capitalista, y no piensan que exista otra manera de hacer las cosas. Aquí ya entran aspectos más ideológicos que éticos, pero igualmente, si pensamos que nosotros valemos más que los demás, o que no necesitamos a nadie para subsistir (y es una idea mucho más extendida de lo que creemos), pasa lo que pasa, y es que la sociedad que hemos construido (yo no, claro, ni tú tampoco, pues no estábamos cuando se empezó a crear) se está desmoronando poco a poco, a todos los niveles además. Ante esta perspectiva de desmorone y apocalipsis económico y social, podemos repensar entre todos algo mejor y que nos permita subsistir como conjunto, o bien podemos pensar nosotr@s mism@s para intentar subsistir por nuestra cuenta. Your call (everybody’s call, actually…)

Respuesta al último comentario del blog…

Jayuuuken!!

Ayer un “avispao” de tantos que avispan últimamente me dejó un comentario sin desperdicio en una entrada del blog de hace bastante tiempo. Había pensado contestarle en otro comentario, pero he preferido compartirlo con vosotr@s. Igual hasta le mando por correo la respuesta, por si acaso no entra más al blog, lo cual sería una pena. Os aconsejo leeros primero la susodicha entrada (es cortita), y luego el comentario que de todas formas, os pongo aquí.

Lamentablemente la libre expresion hay gente que la sobreexplotado,como tu;
Un imbecil que dedica su tiempo a contar estupideces que no le importan a nadie ¿¿¿filosofia de retrete??? ¿Que haces hablando de cultura?¿quien eres tu para citicar a una persona por su puesto de trabajo? y lo mas importante ¿sabes quien es tu padre? la gente trabajamos en un lugar u otro por tener un sueldo que llevar a casa y si esos chicos parecian felices limpiando seguro que lo eran o a lo mejor tan solo se reian de tu cara de paleto.
He encontrado esto por casualidad intentando mover mi futuro…eres una vergüenza de la red espero que te corten la conexion a internet y tengas que trabajar de verdad… pero no en un trabajo comodo, espero sea recogiendo condondes de poligonos o probando la resistencia de las armas o algo q te haga desear poder trabajar en un simple lavadero.
Hay te lo dejo, ahora si sabes piensa.
JOTA747

Amigo JOTA747:

No pensaba contestarte al comentario, porque no creo que te molestes en entrar a comprobar si obtenías respuesta. Pero como cosas más raras se han producido en éste extraño mundo, me parecería fatal que entraras al blog y no encontraras una respuesta. Así que te dedico unos minutos de mi vida en exclusiva para ti, faltaría más…

Como parece que piensas que igual te has sentido ofendido por lo que has leído, me permito la osadía de intentar ayudarte un poco a comprender algunas cosillas, pues si dices que intentas “mover tu futuro”, puede que lo necesites. Con lo difícil de la situación actual, vas a tener muchos más problemas de los que seguramente ya tienes, como puedo intuir entre lo que comentas (regado con mucha bilis), y lo que se extrae de tu perfil público de Facebook (si eres tan hábil como para usar tu email privado, y tener el perfil de Facebook abierto, pueden pasan estas cosas. Mal, amigo JOTA747, maaaaal…)

Lo primero es decirte que eres un auténtico troll de las cavernas. La mayoría de la gente sabe de sobra que el uso de insultos no sirve para reforzar un pobre argumento. Al menos los no trolls lo sabemos. Así que enseguida se detecta a un troll porque emplea la violencia verbal para intentar compensar su falta de argumentos. Y si además le gusta el kick-boxing (lo dice tu feisssss, nanoooo), pues ya se va cerrando el círculo trollistico.

Lo segundo es corregirte en tu percepción sobre lo que has leído, pues es obvio que no lo has entendido y te has sentido ofendido sin motivo. Y por favor, nada más lejos de mi intención. No he lanzado ninguna “cítica” a nadie por su puesto de trabajo. Aunque no he tenido la suerte de trabajar  recogiendo “condondes” en polígonos, he desempeñado con mi cara de paleto multitud de puestos de trabajo, cualificados y no cualificados, y me habré sentido mejor o peor conmigo mismo durante el tiempo que me hayan durado, pero no me he creído mejor que otros trabajadores que desarrollaban otras funciones. Lo que intentaba extrapolar (Dos puntos. Dícese de la conclusión general que se intenta extraer tras la observación de un caso específico) al observar a los lavacoches es que muchos puestos de trabajo no cualificados van acompañados de una baja presión laboral (horarios concretos, poca responsabilidad, etc), lo cual puede servir para que tu calidad de vida sea algo mejor que en otros puestos cualificados. Si no fueras tan troll, sabrías que soy consciente de que es una afirmación muy arriesgada y seguramente errónea. Y no porque lo puedas intuir tu mismo tras poner en uso tu gran capacidad de análisis, sino porque yo mismo lo indico en el post.

Por último, dado que seguramente no tienes un trabajo que te guste demasiado (por eso intentas “mover tu futuro”), lo cual me apena enormemente, voy a corregirte un par te cositas sintácticas/gramaticales sin importancia, no vaya a ser que tengas que redactar un currículum, y el que tenga que leerlo te descarte por burro, lo cual me apenaría más todavía:

– “La gente trabajamos” está mal dicho. La “gente” es singular, aunque el concepto agrupe a un colectivo de personas (plural). Por lo tanto, se dice “la gente trabaja” (el que puede, claro).
– “Hay te lo dejo”, estás rematadamente mal dicho. ¿Qué es lo que hay? Si eso me lo dejas “ahí”, y ya lo miro yo…

– Y por último… a dónde intentas mover tu futuro? Ten cuidado, no te pases moviéndolo y acabe convirtiéndose en tu pasado. El “futuro no se mueve”, pues no es un objeto movible, sino una manera de englobar a las cosas que no han sucedido aún en el tiempo. Pero en el caso de que fuese un objeto, y por tanto fuese posible moverlo, siento decepcionarte, pero dudo mucho que lo muevas tú (ni siquiera el tuyo), por muy fuerte que estés de ir al gimnasio y patear cabezas con tus técnicas de kick-boxing.

En cuanto a las tildes no usadas, los escasos signos de puntuación (has usado uno en la primera frase y ya te has cansado, parece ser)  y otras falta (no tan) menores como “que la sobreexplotado”, me dan un poco igual, porque con otras cosas lo compensas, campeón. Has usado la diéreses en “vergüenza”, y eso, para alguien que hace kick-boxing, es de tener nivelazo. Te aplaudo por ello.

Un saludo, amigo JOTA747, y suerte en la vida, que seguro que la necesitarás. I mean it.

PD: pues aunque creía que conocía a mi padre, tras una serie de cosas empiezo a dudar sobre si realmente sé quién es (quiero decir si como persona lo conozco, “que te conozco” ;-). Así que dado que me preguntas si sé quién es mi padre, igual tú sí sabes quién es, y me puedes ayudar a conocerlo y de paso me devuelves el favor…

La canción del domingo ZORN

Filmworks XVII: Notes on Marie Menken
Hacía tiempo que no publicaba nada de música en el blog, y hoy me apetece. Porque llevo unos días escuchando un disco que es una pasada. Es otro de los magníficos trabajos de “Jonh Zorn“, artista prolífico donde los haya. Además de sus múltiples proyectos, como Masada, éste payo tiene una serie de discos catalogados dentro de la colección “Filmworks”, y ya van más de una veintena de publicaciones. Hace tiempo puse uno llamado “Filmworks XXIII: El General“, que me parece una maravilla. Pero el de hoy tampoco se queda corto, y puede que me guste incluso más. Música instrumental (por algo son bandas sonoras ¬¬) que acompaña y transporta igualmente. Se llama “Filmworks XVII: Notes on Marie Menken“, y puede que os guste.

(Pincha para descargar el álbum, piratilla)

Medidores de opinión pública

Midiendo la realidad...

Hace unas semanas quedé con el grupo de amigos que hice en mis andanzas por la plaza 15-M, a los que hacía algún tiempo que no veía (tampoco demasiado, porque mantenemos el contacto y la actividad). El caso es que coincidió con que acaban de producirse las elecciones generales en Espain, e intercambiamos algunas opiniones al respecto de los previsibles resultados. En una de las conversaciones concretas con uno de ellos, llegamos a una conclusión, o mejor dicho, acuñamos un concepto que él había pensado por su cuenta y yo por la mía (y seguro que mucha más gente también lo piensa), que es curioso y muy útil para aquell@s que gustáis/gustamos de observar a las masas, sus comportamientos, maneras de pensar y demás. La idea o teoría es muy simple, quizá por ello ambos llegamos a ella por caminos distintos. Consiste en detectar una serie de personas determinadas que sirven como “medidores de opinión pública”, y extrapolando sus pensamientos sobre algunos temas, puedes saber cómo piensan las masas.

Dado que estamos en un momento convulso, hasta el/la más despistad@ y desinteresado, está siguiendo parte de la situación política y económica que acusa Espain. Vivimos tiempos convulsos, y sólo los muy estúpidos pueden mantenerse al margen de todo lo que ocurre. Así que, prácticamente todos los miembros de la población participamos, más o menos activamente, más o menos asiduamente, en debates de índole política o económica (existe diferencia en éste sistema??). Y hay una serie de personas determinadas que, ya sea por ignorancia o convencimiento, repiten la misma serie de argumentos, generalmente sacados de los medios de comunicación, o bien aprendidos de otras personas de perfil similar. Por eso, si detectas que una persona determinada, que habitualmente sigue el pensamiento único al que nos han empujado, puede serte muy útil para saber, más o menos, qué piensa la opinión pública sobre un tema determinado. En mi caso, además de algún compañero o compañera de trabajo (no names, of course), mi medidor particular es mi peor-mejor amigo. Es obvio que hay matices, que hay ideologías, que hay interés más profundos por unas cosas que por otras, por lo que una persona determinada no piensa siempre lo mismo que la opinión pública en todos los temas. E incluso hay temas en los que la propia opinión pública puede discrepar (como si fuese un señor esquizofrénico que piensa cosas distintas sobre el mismo tema). Pero a rasgos generales, si una “persona medidora” piensa de una manera determinada, o mejor dicho, si utiliza una serie de argumentos determinados sobre un tema, es que la opinión pública piensa así y ha asimilado esas ideas y/o argumentos mayoritariamente. No suele fallar. Esto es útil para medir cómo ciertas ideas que se lanzan desde los medios van calando en la población.

Como ya he contado anteriormente, llevo unos meses analizando prensa en un grupo de trabajo del 15-M, y desde entonces, mi relación con la prensa ha cambiado. Ver cómo se utilizan una serie de herramientas para orientar la opinión pública es impactante (al menos para mí), sobre todo cuando compruebas el resultado por ti mismo, con personas de verdad, no con estadísticas ni teorías marcianas.

Ejemplo: llevo casi un año “estudiando” sobre economía, leyendo multitud de artículos, noticias, blogs, entrevistas sobre el tema, pues reconozco que era un auténtico ignorante en la mayoría de temas sobre macroeconomía. Después de un año, puedo decir que, no sin esfuerzo, entiendo la mayoría de términos y conceptos que aparecen en las noticias económicas que leo a diario (que no son pocas). Para ello, he intentado leer a economistas de izquierdas y de derechas (aclaro que todos ellos defensores de la economía de mercado, por si hay dudas). Algunos de estos pensadores de izquierdas advierten desde hace mucho tiempo que la clase política va a lanzar un mensaje concreto, y que tuviésemos cuidado con él, porque era engañoso, y gracias a él, nos la meterían doblada. La idea consistía en hacer que la población (tú y yo, vamos) asimilásemos que “era necesario hacer recortes en el gasto, porque hemos gastado mucho. Y como ya no somos un país rico, no podemos gastar como tal”. Desde un punto de vista objetivo, puede ser una idea correcta, efectiva y pragmática: no te gastes más de lo que tienes. Ahora bien, si interiorizamos que es necesario recortar porque hemos gastado mucho, podemos caer en el olvido de analizar en qué nos hemos gastado el dinero, y sobre todo, quién se lo ha gastado. No me apetece ahora taladraros con detalles, números y estadísticas y demás, pues la información está ahí, si os interesa. Pero no podemos obviar que la misma clase política que ha lanzado el mensaje de necesaria austeridad (no entro a valorar colores políticos. No es necesario) es la que hasta hace un par de años ha quemado el dinero público que ahora no tenemos. Pues el mensaje ya ha calado en la opinión pública tan hondamente, como honda es la marca de mi moto. Estamos aceptando unos recortes bestiales a todos los niveles, y sólo se queja el colectivo afectado en algo concreto. Pero casi nadie pide responsabilidades por dichos gastos previos que ahora se convierten en recortes. Si bien es cierto que mayoritariamente reconocemos que el país está lleno de políticos corruptos y ladrones, casi nadie está rebelándose contra ellos (buscad noticias sobre lo que ocurre en Grecia o Portugal ante esos mismos recortes), lo cual dice mucho del nivel de apalancamiento y capacidad de reacción de nuestra espanish sosaieti.

Como soy el pesimista más optimista que existe (o era al revés), creo que llegamos a una situación de colapso, y hasta esa opinión pública es consciente de lo inaguantable de la situación. Y cuando colapse del todo (pesimista), podremos repensar la sociedad que queremos entre todos (optimista), no sólo entre unos cuantos poderosos. Y sé que será mejor. Para tod@s, además.

Consecuencias de la crisis

Vendiendo kleenex

Estoy obsesionado (a baja escala) con algo concreto que veo a diario. Paso todos los días por delante de un CC, y hay una persona que me llama mucho la atención, pues está vendiendo kleenex en un semáforo al lado de dicho CC. La isleta de éste semáforo ha sido utilizado durante miles de años por miles de personas para vender miles de pañuelos de papel, ensuciar limpiar miles de cristales de coches, o directamente pedir miles de leuros en calderilla, por lo que no debería de sorprenderme el hecho en sí. Y no lo hace. Lo que me llama la atención es el tipo de persona que está vendiendo pañuelos. Históricamente, la venta de pañuelos y petición de donaciones de calderilla (voluntariamente o no) en la calle estaba reservada a ciertos colectivos de perfil underground: yonkis, inmigrantes sin papeles, jomeleses, y en definitiva, personas que no se integran ni participan en los mecanismos “normalizados” de ésta sociedad, ya sea por voluntad propia, o porque la propia sociedad los expulsa (tengo una teoría al respecto de estos excluidos sociales, pero quizá la desarrollaré otro día).

Pero esta persona no pertenecía a ninguno de estos colectivos, sino que era un señor de mediana edad, totalmente “normal” (con todo lo incorrecto, por “bienpensante”, que engloba de dicho término, que no me gusta nada). Podría ser mi vecino, o un antiguo compañero de trabajo, o si me apuras mi padre o el tuyo (con matices que luego explicaré). En cuanto lo vi, me llamó mucho la atención y lo comenté con mis 2/3 círculos más cercanos, porque era un claro ejemplo de lo dura que puede ser la crisis para ciertas personas. Y lo curioso es que dos personas más me han hablado de éste señor por su cuenta, haciendo referencia a que eran conscientes de que no pertenecía a dicho hábitat pedigüeño. Y es que salta mucho a la vista: señor de unos cincuenta, vestimenta estándar: pantalón de pinzas de señor de cincuenta años, su camisa de colores claros, chaqueta del carrefour, sus zapatillas deportivas, su gorra (no de propaganda) para cuando aprieta el sol, y sus gafas de visión de señor. Dado que lo veo casi todos los días con mucho interés, he buscado un patrón en sus movimientos, y se nota a la legua que no es muy hábil en la venta ambulante: está en la isleta de la avenida, esperando a que se ponga el semáforo en rojo, y cuando paran los coches, va pegado al seto central, y ofrece pañuelos a los cuatro primeros coches de la fila más cercana a él, y se vuelve otra vez a la isleta. Después de muchos años cruzándote con los que sí son hábiles en la venta y molestias ambulantes, sabes muy bien que se meten entre coches, ofreciendo su producto al mayor número de personas posibles, incluso a acompañantes, no sólo a los conductores. Incluso los que limpiaban cristales (que parece que han cambiado de sector, pues ya no se ven) tenían una elevada perspicacia para ofrecerte tus servicios, y a pesar de tus insistentes ‘noes’ iniciales (que recibían de todos los conductores), eran capaces de detectar si eres una persona un poco “blanda” en tiempo récord, para, empezar a limpiar tus cristales sin tu consentimiento, y pedirte luego dinero por el “trabajo” realizado. Y su “aracnosentido” les permitía saber, con bastante precisión, si le darías algo aunque fuese por vergüenza. Resumiendo un poco todo esto, quiero decir que la gente que habitualmente se daba a estos menesteres era MUY avispada, con una capacidad para la supervivencia bastante desarrollada. Pero éste señor no dispone de dichas habilidades.

Me gustaría, sinceramente, pararme un día y estar un rato con él, y preguntarle un montón de cosas que una parte de mí ansía saber. ¿A qué se dedicaba antes de vender pañuelos? ¿Cuánto hace que lleva en esa situación? ¿Debe mucho dinero (hipoteca, I guess)? ¿Saca mucho dinero vendiendo kleenex? ¿Cree que podría buscar alguna alternativa a la venta ambulante? No sé, me gustaría saber de su vida, ver qué ha hecho para llegar a esa situación, y que le lleva a pensar que su única salida (en estos momentos) es vender kleenex.

Somos un país pobre, y siempre lo hemos sido, aunque durante unos 10 años hemos vivido en una nube. De hecho, España debe casi 4 BILLONES  de leuros, entre lo que debe el Estado, las empresas y las familias. NO éramos un país rico, sino que éramos un país con acceso a dinero barato, lo que hemos confundido con ser ricos. Y como antes sí éramos pobres, no era algo inusual escuchar frases como “si hace falta, me voy debajo de un puente” o “si tengo que vender kleenex, pues lo vendo”, o “si tengo que robar, pues robo”, ante la teórica situación de encontrarse con verdaderos apuros económicos. Intuyo que la venta ambulante era el maravilloso plan B del señor del semáforo, al igual que el mío sería irme a una ecoaldea, o al igual que una amiga/amada pensaba irse a hacer tortillas de patatas a una plataforma petrolífera (true story! Muacks ;-). Lo que pasa es que antes la vida no era tan difícil como de repente se ha tornado para muchos. Y lo que antes eran conversaciones sin sentido, ahora se convierten en realidades. Cuando antes decía que ese señor podría ser mi padre o el tuyo, decía que tenía matices, pues intuyo, sin demasiado margen de error, que nuestro amigo es una persona de perfil cultural/educativo bajo, que habrá trabajado mucho tiempo en puestos de escasa cualificación. E intuyo que nuestros padres no son de un perfil tan bajo. Pero podrían encontrarse en la misma situación financiera, aunque debido a sus diferentes perfiles, seguramente actuarían de otra manera en eso de buscarse la vida. No en vano, ayer decía la prensa que 3 de los 5 millones de parados en Espain (60%) no acabaron la ESO (y eso que hace un par de años estaba al 80%), así que a gente con menos educación, menos oportunidades para buscarse la vida. So sad :'(