My best friend

by guarever

Just For You

El sábado por la noche lo pasé con mi mejor amiga. Ella está a unos 2000 km de Valencia, pero estuvimos toda la noche juntos, hablando durante 5 horas por teléfono. Y hasta nos acostamos juntos. Quiero decir que nos fuimos a dormir, y nos despedimos cada uno en su respectiva la cama, con un lindo: “que descanses”. Otras veces hemos comido juntos, por teléfono. Y el sábado, como muchas veces otras veces, nos preguntamos porqué somos tan amigos, y no lo tenemos muy claro ninguno. Voy a intentar aclarar(me) porqué somos amigos. Va por ti, Jo :)

Nos conocemos desde hace unos 15 años, cuando coincidimos en el instituto. En esa época no éramos demasiado amigos, o al menos no teníamos demasiada confianza. El hecho de que mi mejor amigo de aquella época y ella empezaran a salir no ayudó a que pudiéramos conocernos mejor. Cosas de celos y juventud (por parte de mi amigo). Tras muuuuchos años sin vernos, coincidimos en una cena en casa de una amiga común. Y esa misma noche, nos quedamos hasta las 7 de la mañana hablando en el coche, y fue genial. Había conexión. Podíamos hablar sin tapujos, a pesar de estar años y años sin vernos. Recordamos mogollón de cosas de la juventud, de amigos comunes, nos contamos deseos presentes y futuros, y desde entonces (hace unos 3 o 4 años) nos lo contamos TODO. Nadie sabe tanto de mí, de mis miedos, mis pasiones, mis secretos, mis deseos. Ni nadie sabe tanto como yo de ella. Ciertas cosas que me cuenta a mí no se las cuenta a nadie más, y viceversa. Y sabéis lo mejor? Somos super distintos, de veras. Ella es una super piji, super mona, super “de buena familia”, super todo. Y yo soy un chaval sencillo (pero complejo), izquierdoso (muy a su pesar), perro flauta (con estilo, desde que me corté las rastas ;), super mono (de wisconsin)… Pero conectamos de manera inexplicable. Ella me escucha sin juzgarme, y yo a ella. En mis momentos bajos (y el sábado en parte lo era), la tengo ahí para que me escuche y me dé consejos, al igual que ella me tiene a mí, cuando tiene dudas sobre ciertas cosas que solo me puede contar a mí. Es por eso que nos llevamos tan bien: nos escuchamos sin juzgarnos, sin esperar nada de la otra persona, pero a la vez siendo lo más altruistas posibles, sabiendo que la otra persona te aprecia, te respeta, te quiere.

Y como la quiero tanto, voy a hacer concesiones por ella. Como alguna vez he dicho por ahí, paso mil de convenciones sociales, y de lo que más odio son las bodas. Mi mejor amiga se casa el año que viene, y como sé que me aprecia y me quiere, iré a su boda. No solo iré, sino que iré muy a gusto, de veras. De las 300 (mil) personas que estarán en la sala esa noche, no seré la más importante para ella (pues lo será su futuro esposo, obviamente), pero sé que seré de las que más ilusión le hará. Y allí estaré yo, para desearle lo mejor. Porque se lo merece. (Porque te lo mereces :) Ella, a pesar de todo lo que me conoce, no sabe el gran esfuerzo que hago al aceptar ir a su boda, y además, de buen agrado, pero bueno, ese es mi verdadero regalo: desear ir a su boda. Todavía tenemos que negociar el peliagudo asunto de la testificación, pues desea que sea su testigo de boba, y no sé como escaparme a ese verdadero mal trago, pero esa es otra historia. :P