Los huecos del corazón

by guarever

Nuestro corazón tiene cabida para múltiples emociones que nos provocan distintos lugares, objetos, y sobre todo personas, claro. Es un almacén con espacio infinito, donde descansan los sentimientos , y junto con la memoria, hace que seamos lo que somos.

A lo largo de nuestras vidas, vamos conociendo gente, con la que nos ilusionamos, de la cual nos enamoramos. Cuando eso ocurre, decidimos reservarle un espacio nuestro corazón. Esas personas van rellenando su espacio reservado con gestos, miradas, caricias en . Pero hay veces que la persona a la que has reservado un hueco, no quiere rellenarlo, no siente lo mismo que tú sientes, no es su momento para ocupar huecos en el corazón de los demás, o sencillamente, no puede rellenarlo como tú deseas que lo haga. Cuando eso ocurre, se van dejando pequeños (o grandes) vacíos, que no llegan a ocuparse jamás.

Si tenemos suerte, nuestra memoria, que si que es finita, hará que olvidemos a las personas que no han cubierto expectativas, que nos han hecho daño, o a las que hemos querido sin obtener respuesta. Incluso podremos volver a enamorarnos, querer a alguien, y reservar nuevos “espacios” a distintas personas (e incluso a las mismas), pero por desgracia, es imposible volver a rellenar los huecos vacíos de nuestro (pobre) corazón.