Imserso 2.0

by guarever

Mundo viejuno
El otro día, viendo las noticias en ca mi mare mientras comía, dijeron que era el nosécuántos aniversario de los viajes del Imserso, que creo todos (los españolitos de a pie) conoceréis de sobra. Las imágenes que salían eran muy tristes, la verdad. Salían los yayos en los autobuses de camino a Benidorm, super contentos ellos, cantando grandes hitos del mundo de los viajes organizados del tipo “para ser conductor de primera, acelera, acelera“. Luego salían bailando los pajaritos de Maria Jesús y su acordeón, y en definitiva, trasladando las típicas escenas del baile de sus respectivos pueblos a los salones de los hoteles de tercera de cualquier ciudad de la costa… digo de Benidorm. Porqué me parecen tristes las imágenes? I’ll try to explain myself.

Lo primero y principal, es el máximo respeto que me profesan los yayos, sobre todo los más viejunos (75/80 en adelante), que han sido los principales usuarios de estos viajes del Imserso. Recordemos que esa generación de viejunos, son los últimos que quedan que han sufrido la guerra civil en sus carnes. O si eran muy pequeñitos, sí vivieron los años más duros del franquismo, es decir, los años cuarenta y primeros cincuenta. Miseria, cartas de racionamiento, penurias en los servicios básicos, sin contar los fusilamientos, y demás represalias post guerra civil. No voy a hacer un súper análisis de la guerra y/o/u la post-guerra ( pues no soy un director de cine aspañó del tres al cuarto), pero sí que diré que la principal víctima de esos años oscuros y crueles fue la cultura. El lastre de ese retroceso cultural todavía lo estamos pagando a día de hoy. Pero esa generación fue la primera que lo vivió, aquella que pudo haber vivido el gran cambio cultural y educativo (entre otros aspectos) que planteaba la Segunda República, y que no solo fue truncado por Mr Bahamonde, sino que se revirtió. La gran mayoría de esta gente (no todos, ojo), nuestro actuales viejunos, no sabían prácticamente nada de nada, tan sólo sabían trabajar (y mucho), respetar a Dios, al párroco, al patrón, alcalde o Guardia civil de turno que mandase donde le había tocado vivir. Durante la democracia, se intentó que esta gente, mayoritariamente rural, pudiese ver algo de mundo (es decir, Benidorm) y por eso se crearon los viajes del Imserso, los cuales permitían que estos pobres yayos, jodidos de por vida por la situación que habían tenido que vivir, pudiesen disfrutar un poco. Sólo que el disfrute era un poco triste, en mi opinión, de ahí mi reflexión inicial. Aunque seguramente ellos disfrutarían bastante bailando los pajaritos…

Qué ocurre ahora? Pues en parte, estamos reviviendo un nueva versión de esta generación de ignorantes (por obligación), que son las nuevas hordas de muchach@s ignorantes (por decisión), cuyo interés por el conocimiento y la cultura es nulo. Se dice por ahí (¿quién le dice?) que existe una alternancia entre buenas y malas generaciones. Y empiezo a estar de acuerdo (espero poder escribir con mayor profundidad sobre ello en breve) y tras una relativamente buena hornada (gente entre 30-40), llegan los jóvenes (20-30) nin-nis que se cagan en todo lo habido y por haber, pero sobre todo, que no tienen una mierda de interés cultural. No está de más recordar que se habla de términos generales, de medias, y que siempre existen casos que salen de esa media, pero la valoración global que se puede hacer de estas gentes es nefasta. Eso me da a entender que el año 2045 se volverán a lanzar viajes del Imserso 2.0 para esta gente, que ha decidido renunciar a lo mejor que le ofrecía esta sociedad (conocimiento), y acogerse a lo peor (consumismo e indiferencia). Desconozco cuál será el destino preferido para esta gente. Ibiza? Y revivirán los grandes éxitos de Bisbal, o del Justin ese nuevo de ahora que está causando sensación… Si, coño, el Justin de Vivér (que es un pueblo muy bonico de aquí de Valencia)