Falsa sensación de belleza…

by guarever

Super perra

Vivimos una época en la que los cánones estéticos marcan la vida de muchas personas, cada vez más. Es cierto que siempre han habido cánones, pero también es cierto que debido a que nuestra sociedad moderna es cada día más igualitaria (a pesar de las desigualdades que aún existen), pues quien más o quien menos, tiene alguna moda que seguir, independientemente de su nivel económico o social, cosa que hace unos siglos no ocurría (rellening, claro). Dentro de los cánones modernos, existen ciertos detalles que sirve para crear falsas sensaciones de belleza.

Me referiré sobre todo a las mujeres, que es el género en que más me fijo, por razones obvias. Hoy día, los cánones predominantes son muy claros. Son los marcados por las estrellas de cines, modelos, y demás “celebrities”. Este tipo de mujeres, guapas, jóvenes y sobre todo, forradas de pasta, saben muy bien qué ponerse, cómo maquillarse y arreglarse el pelito y qué complementos conjuntar con el fin de para parecer más monas. Y lo consiguen, vaya si lo consiguen. Seguramente, debido a que disponen de “personal ‘estilistas'”, “personal hairdressers”, “personal shoppers”, “personal trainers” y “personal guarevers” que saben perfectamente lo que más les favorecen y consiguen que siempre estén ideales de la muerte. Claro, muchas veces, la verdad es muy distinta, y aunque no sean mujeres feas (para nada), cuando van arregladas son perfectas (físicamente). Luego están los cánones de belleza física en sí, y me imagino que os habréis fijado como han cambiado en apenas un par de años. Creo que el cambio ha sido marcado por Angelina Jolie, y tras ella han salido un montón de super jachondas que se parecen un motón: Megan Fox y Sara Carbonero, son dos claros ejemplos de cómo esa belleza es la que más se lleva. Pero eso es otra cosa, que depende casi de la suerte o de lo bueno que sea tu cirujano plástico…

Que ocurre con las mujeres de a pie? Pues que muchas, debido a esos cánones estéticos, suelen dar el pego, y hay una legión de féminas, aparentemente ideales de la muerte, que van con su pelito planchadito, sus gafas grandes, su maquillaje de a diario, y su vestuario de zara, mango o de donde sea, realmente llaman la atención. Es cierto que cada uno tenemos nuestros gustos, y nos llaman la atención un grupo concreto de mujeres, pero esa legión de parises hiltons que inunda nuestras ciudades (ayer vi a una por el centro con perrito en el bolso y todo!), son cuando menos llamativas, debido al aura de falsa belleza, inundada de complementos y maquillajes varios que se asemejan tanto a esas actrices y modelos que son (aparentemente) perfectas. Pero, si nos fijamos más atentamente, no son ni de lejos tan maravillosas. Tienen sus imperfecciones, como todas (y todos!!) y casi nunca son tan guapas como ellas mismas se creen. Así que, puestos a elegir (siempre hay elección), las mujeres que más me gustan son las imperfectas, las que no necesitan esconder (demasiado) sus imperfecciones, las que visten cosas que les gustan y les quedan bien sin más, sin necesidad de demasiados complementos, o al menos no complementos tan impersonales como los que marcan los cánones predominantes. Que vivan todas ellas, pues son realmente las más bellas.