Estereotipazos

by guarever

Estereotipos

Creo que una de las cosas más difíciles en el plano emocional es saber qué tipo de pareja es la que necesitas. Bueno, “necesitar” es un verbo demasiado triste. Implica una dependencia. Podríamos decir, qué tipo de pareja es la que mejor se complementa contigo. Yo, como en casi todo lo demás, no tengo ni idea de cuál es ese tipo de persona que me llenaría plenamente.

El otro día una amiga me dijo saber qué es lo que necesitaría para saber que había encontrado a esa persona, algo que no había ocurrido todavía. Fue muy bonito lo que me dijo, pero por respeto, no lo reproduciré aquí. Si tuviera que pensar en lo que me haría falta encontrar, no tendría ni idea qué pensar. Como ya he dicho mil veces, sé lo que no quiero, pero no lo que quiero, y en el plano emocional menos todavía. Además, en cuanto al tipo de chicas que me enamoran, por lo general, diría que son el tipo de chicas que no me llenan. Hablamos de amores a primera vista. A la hora de profundizar, empiezo a pensar que podría enamorarme de cualquier chica. Y no hablo del plano físico, claro. Por desgracia, un culo bonito, aunque alegra bastante, no colma mis necesidades.

Hablando de tipos, estereotipos e ideales, hace tiempo que creo que nuestro subconsciente sabe más que el consciente. Pero claro, el que manda es el consciente. Con esto quiero decir que, de manera activa, nos dejamos encantar por un ideal de pareja, que por lo general, no coincide con lo que de verdad nos complementa. Y luego pasa lo que pasa, que a los 3 meses (o años) estás hasta las narices. Y como no aprendemos a modelar ese ideal, acabamos repitiendo patrones.

Desde hace un par de años, cuando conozco alguna chica que me interesa, que me llama la atención, que despierta algo en mí, no tardo mucho en empezar a agobiarme, a replantearme cosas, a buscar pegas donde no las hay (o si), y claro, sale mal. A veces antes de empezar. Mi mejor amiga, que empiezo a pensar que me conoce demasiado bien (kisses, Jo ;-) me dice que mientras me paro a pensar en como saldrá, si es la chica que necesito, si me va a llenar, bla bla bla, al final no hago nada, y pierdo la oportunidad de comprobar si es cierto o no. Está claro que en el plano emocional, pensar demasiado está sobrevalorado, y además, es inútil. No puedes saber qué va a pasar, a menos que pase. Y si estás dudando que si sí, que si no, al final no pasa nada de nada. Bueno, sí, la vida. Y lo único que queda es la incertidumbre al pensar “que habría pasado si…” Por eso, he decidido no pensar. Actuar. Dar pasos. Equivocarme si es necesario, para arrepentirme de lo hecho, y no de lo no hecho. Allá voy. Deseadme suerte.

(Nota para posibles aludido@s: Es un post totalmente personal. Hablo de mi y solo de mi. Como siempre. Si no entiendes esta nota, es que no va dirigida a ti ;-)