El buscavidas

by guarever

Fire!

La vida es extraña. Y no me refiero a mi vida en particular sino a los designios de la vida en general. A veces es el azar, otras el karma, otras son tus acciones… Pero el resultado es el mismo: es todo muy imprevisible. Ayer me pasó una cosa muy tonta, pero curiosa en mi opinión, y como ocurre con casi todo lo curioso, me hizo reflexionar. Llevo unos meses extraños, no necesariamente malos, pero con muchos cambios en mi vida. Y la mayoría de ellos son bastante positivos, pero como casi todos los cambios, generan incertidumbre al desconocer el resultado final. Por suerte, esos cambios (en lo que al tema laboral se refiere) son buscados e impulsados por mí, por lo que lejos de quejarme (rara vez lo hago), me encuentro agusto. Pero esta semana ha sido “difícil” en lo emocional.

Sin entrar en demasiados detalles, diré que una relación sentimental se acaba. Otra más. No estoy demasiado dolido, porque las cosas eran lo suficientemente extrañas como para que pudieran doler de verdad. Además, hay una distancia física de por medio, lo cuál ayuda a mitigar el dolor, además de que también quizá impulsa la propia muerte de la relación. Pero en términos generales, ninguno de los dos ha sufrido apenas, y eso es lo más importante. Pero bueno, después de tener “la conversación”, uno se encuentra algo aliviado, después de unas semanas de tensa calma. Pero al cabo de un par de días, se hace reflexión de lo vivido y la mente intenta sacar conclusiones de manera inconsciente, y te hará recordar lo peor de la misma, para reforzar la idea de la ruptura, o bien te hará recordar lo mejor de ella, para generarte una especie de dulce melancolía, una nostalgia por algo que pudo ser de otra forma y al final no ocurrió. Por lo general, casi siempre que acabo una relación importante, me invade la segunda sensación. Tiendo a pensar que si hubiese hecho las cosas de manera distinta, el transcurrir de las cosas hubiese sido distinto. Y tener la sensación de que la otra parte piensa igual no hace más que reforzar la teoría de que somos dos idiotas, que no han prestado la suficiente atención a la propia relación. Pero bueno, mi mejor socia, mi compañera de eternas batallas, mi escudera sentimental, es decir, mi mejor amiga (love you, baby. I really do), me dice que si las cosas han acabado es porque tenían que acabar. Que si uno u otro (o ambos) no le ha prestado más atención a la relación, es porque no salía de manera natural tal asunto. (Joder, veo que quizá estoy contando demasiados detalles, cuando dije que no iba a hacerlo, así que corto el hilo de pensamientos aquí…)

Así que uno, que es un poco (m)emo y sentimental, se sumerge en ese estado de melancolía. Y en tal estado, tiendo a desconectar un poco del mundo, quedarme en casa viendo pelis, escuchando música pop algo triste, pero que realmente me anima, y sin estar depre, pero con pocas ganas de nada. A esto podemos sumarle que la ciudad de Valencia parece literalmente Mordor, y no por los Orcos que la pueblan, sino porque se está quemando todo el interior de la provincia, y es tan desolador el incendio, que está todo oscuro, lleno de ceniza, de humo, de tristeza. Así que las pocas ganas de salir se desvanecen, porque lo del incendio me parece realmente devastador. Al final, ayer tarde un amigo me dice si queremos tomar unas cervezas en la que es mi terraza favorita (tranquila, buena gente, y buena cerveza. No pido más). A lo que inicialmente respondo que no, pero al final me digo: what the hell? Salgo que seguro que me despejo. Y así ocurrió. Me tomé unas cervezas con mi amigo, me eché unas risas, y en definitiva, me olvidé un poco del asunto. Y casi al final de la tarde/noche, se me acerca un chico, al que apenas conocía de vista, mulato también (casualidad? No lo creo!), que me dice más o menos algo así como: “hola, venía a saludarte porque te he visto muchas veces por aquí, y me pareces un tío muy guay, muy inteligente”. Lo cual me sorprendió bastante, pero pensé que como siempre estoy arreglando el mundo, hablando de cosas “relativamente serias”, igual me había escuchado en alguna de esas conversaciones (son muchas las veces en las que departiendo con mi amigo el replicante, algunos desconocidos no pueden evitar prestar atención a las conversaciones e incluso sumarse a ellas). Así que le pregunté si era por eso, y me dijo que no, que directamente le parecía un buen tío y una persona inteligente. Lo cual no hizo más que subirme el ánimo, que estaba un poco disperso por lo contado anteriormente. Le pregunté que de dónde era, y me dijo que su madre era bereber, y su padre etíope. Y me preguntó que me dedicaba, le dije que era informático, lo cual imagino le llevaría a confirmar su teoría al respecto de mi supuesta (y ni de coña confirmada) inteligencia. Y cuando le pregunté a qué se dedicaba él, me dijo que “a buscarse la vida”. Me hizo mucha gracia, la verdad, y me hizo reflexionar al respecto de algo que venía pensando sobre el tema laboral en españa. Pero de eso ya hablaremos otro día, si me apetece.

Lo que me llamó la atención es la casualidad y coincidencia de los hechos. ¿Hay una relación entre mi estado de ánimo y que venga el chico a decirme cosas positivas? Y como yo soy muy místico, quiero creer que sí. Y es cuando mi imaginación desbordada (que no desbordante) piensa en el karma que sería un señor o una señora que vive en el limbo, y que se encarga de traernos buenas o malas noticias, buenos y malos momentos, según nos lo hayamos merecido. O incluso que ese señor o señora Karma puede dirigirse al kar-market (qué malo!) y encargar esas bondades o maldades. Y me imagino ayer al Mr. o Ms. Karma en el mercado diciendo: ” póngame usted cuarto y mitad de buscavidas para mi Guarever, que está un poco de bajón y en el fondo no es mal chico”.  Al igual que hace unos días habría ido a pedir “un incendio devastador para los valencianos” por haber hecho las cosas tan mal durante tanto tiempo seguido.

Así que si todo esto es cierto y funciona así (que seguramente no lo sea ¬¬), me alegro de que Mister o Miss Karma me enviase ayer al buscavidas. Y aunque no sea así como funciona, me alegro igualmente de que hayan buscavidas que vayan diciendo bonitas palabras a la gente que se encuentra por la vida. Cuando Mr o Miss Karma quieran “encargarme” en el kar-market para levantar el ánimo a cualquier otra persona, tan sólo deberán mandarme una señal, que lo haré encantado de la vida.