Determinismo

by guarever

Your call

El otro día tuve una larga discusión con mi buen amigo el de los jedis, y con otro colega, donde hablábamos del grado de independencia de la persona con respecto a la sociedad, su entorno, sus padres, etc. Resumiendo, él decía que somos muy libres de decidir, aunque decidamos seguir a la masa, y yo le decía que no somos tan libres, pues nuestras decisiones (libres a priori) están MUY condicionadas influenciadas por la sociedad, la educación recibida por nuestros padres, el entorno socio-económico recibido. Según el Jedi, decía que mi argumento es “determinista“, y que sólo sirve si se cumple en todos los casos, y dado que no se cumple, mi argumento es inválido.

Yo creo que no es necesario que se cumpla en todos los casos, sino que se cumpla en muchos casos, lo cual sí ocurre, en la mayoría de ellos, además. El determinismo social indica que tu camino está marcado por tu clase social. Pero dicha corriente de pensamiento está desarrollada en una época en la que las clases sociales estaban mucho más marcadas, y sobre todo, eran más herméticas. Nacías campesino, y morías campesino. Nacías noble, y morías noble. O más tarde, nacías obrero y morías obrero, o nacías burgués, y morías burgués. Esta situación ha ido cambiando, pues ahora existe una movilidad socio-económica increíble. Puedes nacer más pobre que las ratas y ser el nuevo bil gueits, o a la inversa: puedes nacer siendo rico, y arruinarte en una mala acción financiera o empresarial. Esta misma movilidad válida en parte el argumento de mi amigo, que dice que las acciones individuales son (mucho) más determinantes que el ámbito social en el que te desarrollas, y por tanto, puedes elegir.

Lo que yo defiendo (puede que erróneamente) es que el ambiente social no es tan secundario como creemos, por eso, muchas veces, con pocos datos que tengamos, podemos intuir los movimientos de una persona. Sin ir más lejos, sabréis (o no, no sé) que vivo en un barrio obrero, que durante mucho tiempo fue considerado marginal (aun se considera de manera algo injusta), y la vida de la gente era muy previsible. Sabías de antemano el camino a seguir de casi todos. A pesar de haber disfrutado de una infancia y de un ambiente socio-económico similar, (por ejemplo) la diferencia entre la gente de mi barrio que estudiaba o no, residía directamente en la educación de sus padres. Es decir, eran los padres los que ponían de su parte para que uno acabara estudiando algo más que la EGB, y no acabara siendo un paleta. No hace falta decir que la educación de la mayoría de los padres era muy baja, por lo que no exigían demasiado a sus hijos. Por tanto, el ambiente condicionaba (la mayoría eran del mismo perfil) pero no determinaba (no todos acababan igual), pero al final los valores y decisiones de los padres sí determinaban el camino a seguir. Lo mismo ocurre en sitios donde la situación es más ventajosa. Muchos de mis amigos que vivían en barrios distintos (mucho más acomodados) sabían que debían estudiar una carrera. No se planteaban algo distinto. Sabían que tenían que hacerlo y ya está. Y hablamos de edades en las que aún no tienes ni puta idea de casi nada (15??), pero ya han tomado decisiones por ellos mismos, sólo que la idea no ha salido de ellos, sino de su entorno familiar/social.

Lo que quiero decir con esto es que nuestras decisiones, que son libres, beben por lo general de una fuente muy clara. Principalmente, la fuente son nuestros padres, algo que cada vez veo más claro (como ya hablé desde un punto de vista más cómico). No hace mucho leí que la educación cultural de la madre era crucial a la hora de ver el resultado final a nivel formativo de los hijos. El 80 y tantos % de la gente cuya madre tenía estudios superiores, accedía a (y finalizaba) unos estudios superiores. Esto no quiere decir que todos lo hagan, pero es un dato muy significativo. Y a la inversa lo mismo, en el caso de las madres sin estudios, el porcentaje apenas llegaba al 20% (rellening, porque no recuerdo la cifra exacta, pero era muy baja). Y todo aquello que no depende de las acciones de los padres, depende en gran medida por la sociedad (el ambiente social, la tele, o la publicidad, o guarever).

En la discusión del otro día, estábamos de acuerdo en algo esencial, y es que para ser independiente en este mundo, y por tanto, libre, debemos disponer de un espíritu crítico propio. Y según el Jedi, todos lo tenemos, pues sólo hay que observar a los niños pequeños, que no están influenciados apenas, y sacan razonamientos independientes. Pero ese espíritu debe pervivir, y no depende de nosotros mantenerlo, sino de nuestros padres en mayor medida, y/o de la sociedad en menor medida. O no tan menor, pues no nos olvidemos que nuestros padres igualmente están influenciados por la sociedad, y su espíritu crítico puede no ser independiente. Como decía una vez una abeja mala (besaco), tenemos que ser libres y decidir nuestras propias acciones, aunque nuestras acciones consistan en seguir a la masa, y por tanto dejar de ser libres. Es decir, hay que despertar, y decidir por nosotros mismos, aunque una vez despiertos decidamos volver a dormirnos. Te tomarías la pastilla roja o la pastilla azul que ofrecía Morfeo en Matrix??