Control y felicidad

by guarever

Get the fuck out of here!

No te ates a nada, no tengas nada en tu vida que no puedas dejar en menos de 30 segundos si la pasma te pisa los talones

Esta singular frase es de una película de acción bastante conocida, que se llama “Heat“. Y creo que llevada a la práctica, se aproxima a la idea que tengo de control de la vida de cada uno, que además está relacionado con cierto grado de felicidad. Por supuesto, no hace falta que la poli te pise los talones para “controlar tu vida”, pero sí deberíamos tener la menos ataduras posibles, para tener tal control. Para no parecer un maldito psicópata, egoísta y replicante (wink), intentaré desarrollar la idea.

No es la primera vez que hablo acerca de la tenencia del control de nuestras vidas, y menos aún de la felicidad (I y II), así que resumiré muy mucho pienso al respecto: cuanto mayor control tengas sobre tu vida, mayor facilidad tendrás para alcanzar la felicidad (parcial). Ese control se basa en la capacidad para tomar el mayor número de decisiones que te afectan de manera intensa (profesión, relaciones personales, lugar de residencia, etc…). Por supuesto, habrá cosas que se podrán controlar más y otras menos, pero en principio, debería ser posible tener la mayor capacidad posible de decisión en tales aspectos. Adicionalmente a esta idea tan básica, que ya he desarrollado con anterioridad, hay que añadir las ataduras a largo plazo, que pueden minar (o condicionar hasta el extremo) tu capacidad de tomar decisiones. Me refiero a grandes cambios que, si no lo los has medido bien (y es muy difícil jugar a ser el Oráculo de Delfos), pueden acabar de un plumazo con tu control y por extensión, con tu felicidad.

Cuáles son esas ataduras? Pues para todos los españitistaníes, el ejemplo más grave hoy día no es no tener trabajo, lo cual puede ser realmente difícil de sobrellevar, sino tener contratada una hipoteca a largo plazo. No entro a diseccionar la situación nacional en este aspecto, porque es conocida, y además me haría salirme del tema. Además, no hace falta demasiada explicación para que se entienda rápidamente que cualquier hipoteca a más de 20 años es una locura (ergo los españitistaníes están/estmos bastante locos). Dado que no tienes el control total de lo que puede ocurrir en un plazo de tiempo tan extenso, es una jugada MUY arriesgada, aunque no necesariamente tiene que salir mal, por supuesto. Además, ya no solo te condiciona en el tema económico, sino que posiblemente te encadene a un sitio determinado (y probablemente también a una persona determinada) durante mucho tiempo. Y dado lo cambiante de la época que vivimos, añade un riesgo extra a lo económico. Si la relación sentimental que tienes con una persona con la que compartes hipoteca se termina, seguramente añadirá un conflicto mucho mayor que la propia ruptura en sí conlleva. Sé que soy milenarista en el tema relaciones, y que es mejor pensar en el amor para toda la vida, las perdices, y las bodas de oro. Pero muy poca gente de nuestra generación es capaz de aguantar una relación más de cierto tiempo. Ergo, hipotecarse a medias con otra persona, no es más que otro punto de irracionalidad que solo se puede entender desde el extendido y falaz lema nacional que se puede resumir mediante la síntesis y unión de las frases “comprar es mejor que alquilar, puesto que los pisos no bajan nunca de precio“, y “cari, cuelga tú. No, tú, que yo te quiero más“. Cóctel explosivo, my friends…

Otra situación que puede estropearte la vida es el tema de la descendencia. Para que no penséis que soy un rancio ogro comeñiños, os diré que me encantan, y que cada día estoy más convencido de que quiero tener hijos, y que además, tengo la sensación de que seré un buen padre (no el mejor, of course, pero bastante sensato. Espero!!). Entonces, Sr. Guarever, porqué dices eso?? Porque el tener niños en según qué momento vital, puede joderte mucho la vida. Y siendo un padre (o madre) que está jodido, lo más seguro es que esa familia tenga carencias de algún tipo, proyectando la infelicidad propia en los hijos (ya sea por exceso o por defecto). Yo creo que esos momentos de los que hablo son, mayoritariamente, vitales. Por poner un ejemplo sencillo, diré que creo que es imposible que una persona que sale todos los fines de semana hasta las tantas (y que además disfruta haciéndolo), desee de manera activa acabar con esa situación para ser padre/madre. Vull dir que las personas (en teoría) van evolucionando a lo largo de sus vidas, y llega un momento en que empiezan progresivamente a disfrutar de otras cosas más allá del ocio nocturno. Ojo! No estoy diciendo que salir siempre no es igual a ser un inmaduro! Intento decir que el cambio que supone pasar de una situación en la que puedes salir siempre que quieras como si no hubiese mañana ,a no poder salir prácticamente nunca, porque existe un ser humano completamente indefenso que depende de ti, debe ser progresivo, no inmediato. De lo contrario, se generará un malestar a corto/medio/largo plazo. Si bien es cierto que la mayoría de padres (sobre todo primerizos) intentan volcarse al 100% en el cuidado de sus hijos, esta situación no siempre es la primera opción, en caso de poder elegir. Es decir, que mucha gente querría ser padre, porque mola, pero seguir saliendo casi tanto como lo hacía hasta que se preñó. Así que ser capaz de lidiar con esa (cierta) insatisfacción implica tener un grado de madurez, pues de lo contrario, el malestar acabará por manifestarse de alguna manera. Sin poner ejemplos, sí diré que conozco personas que tienen una vida bastante caótica e infeliz por haber tenido descendencia en un momento inadecuado de sus vidas. La gente, mayoritaria y erróneamente, piensa que lo necesario para criar a un ñiño es una buena situación económica, y yo creo que el dinero, para la gran mayoría de situaciones emocionales, es secundario. Y el cuidado de un ñiño tiene más de emocional que de material. Do not forget that EVER (aunque es probable que ya lo supieses ;).

Son solo dos ejemplos de situaciones que la gente suele tomar casi siempre de manera deliberada, pero que puede traer consecuencias desastrosas. Y sé que hay muchas más. Solo que estas dos situaciones concretas son a muy largo plazo, y por tanto uno debería haber hecho algunos cálculos a nivel económico, emocional y sentimental. Y son aspectos muy descuidados y abandonados en nuestra sociedad, porque no hemos sido instruidos correctamente para entender una serie de cuestiones y parámetros en los que nos movemos económicamente hablando; parámetros que además se basan en ideas falaces desde un punto de vista racional. Y ademá,s porque no sabemos conocer y gestionar nuestras emociones y sentimientos, debido a que ni nos han enseñado a hacerlo, ni tampoco hemos querido aprenderlo. Coctel explosivo nuevamente, my friends. Bona nit.