Como ser un (m)emo y no sufrir en el intento…

by guarever

Emo

Emo. Dos puntos. Dícese de la tribu urbana de reciente creación que son muy existencialistas, y viven angustiados por-vete-tu-a-saber-porqué. Los reconoceréis por sus ropas negras, maquillajes y lágrimas tatuadas en la parte inferior de los ojos. Serían una evolución de los siniestros de los 80… Es obvio que yo no soy un emo de los que describo, pues la mayoría son jóvenes de clase media/alta que no le encuentran mucho sentido a la vida porque lo han tenido todo hecho desde pequeñ@s. Pero el término emo, viene de “emotional”, o persona emocional. Como Piscis que soy, además de liante cual Benjamin Linus, soy una persona que se guía por los sentidos, es decir, sensorial, sensual, o sensible.

No sabría muy bien como definirme, pero diría que siempre he sido una persona sensible. Esto según se mire puede sonar extraño. Me puede servir para ligar con las chicas (ya os digo que no), o me puede servir para ser apedreado por los chicos (si tuviera todavía 12 años). Después de muchos años conmigo mismo, he aprendido a aceptarme como soy y a aprender a controlar algunas de mis emociones. Si tuviera que decir si ser emo es bueno o malo, diría que no lo sé. Pero si además de emocional, eres cerebral como yo (ojo: no son antónimos), pues seguramente habrán cosas que saldrán mal. Cambiaría un millón de cosas de mi mismo, y otras no. Mi condición de “emo” me ha servido para conectar mejor con las mujeres que con los hombres, me ha servido para enamorarme perdidamente unas cuantas veces en mi vida de una manera tan intensa que a veces dolía incluso. Me ha servido para dejar cierta huella en algunas personas, y sobre todo para que algunas personas hayan dejado huella en mi vida. Pero también me ha servido para enfadarme con personas muy cercanas durante mucho tiempo,  y no por cabezón o por orgulloso, sino porque hubieron encontronazos que me afectaron más de la cuenta por ser tan sensible ante ciertas cosas.

No me gustaría cambiar la manera en la que enfoco mis relaciones sentimentales, pues como digo, son muy intensas. Pero si fuera menos intenso, habría disfrutado de más cosas. Podría disfrutar de una relación ligera de esas de “a ver que pasa”, algo que de momento no puedo hacer, y me consta el 99,9% de mis amigos sí lo hacen, pues no tienen problemas en no implicarse demasiado. Podría sufrir menos en la rupturas emocionales, algo que estoy aprendiendo a base de ensayo y error. Como ejemplo, os contaré la primera vez que me rompieron el corazón. Fue con 6 años (true story). Iría a 1º de EGB o así, y yo tenía una “novia” llamada Samantha, e íbamos por ahí cogidos de la mano, y esas cosas que hacen los ñiños a veces. Recuerdo un día que le dije que quería casarme con ella cuando fuéramos mayores. Y ella me dijo que no, que no podía, porque iba a vivir con su hermana y a criar caballos. Se me rompió el corazón, y lo recuerdo como si fuera ayer. Ahora la entiendo mejor, pues no puedo competir contra la nobleza y el porte de un caballo :P

Dado que soy de los que creen que tendemos a repetir patrones constantemente, con este inicio en el maravilloso mundo de los “broken hearts”, debí suponer que me iba a ir mal en esta vida e iba a sufrir más de lo necesario. A decir verdad, no me ha ido mal, pero me he perdido cosas en esta vida, seguro. A cambio, me apostaría lo que fuera a que disfrutado o sentido cosas que la mayoría de la gente no ha sentido (dato objetivo donde los haya y empíricamente demostrado, sin duda).