
Como podréis haber detectado en el último post, estoy pasando una especie de crisis existencial, aunque en mi caso, nunca se ha marchado del todo. Sigo sin saber quien soy yo, quien he sido y/o/u quien quiero ser. Como me decía esta mañana mi socia, somos lo que somos, pero lo más importante, es que podemos ser quien queramos ser. Su argumento o idea era que somos lo que hacemos y decidimos hacer (y no hacer) cada día y podemos arreglar nuestros errores, corregir nuestros defectos, y en definitiva, intentar ser mejores personas. Estoy bastante de acuerdo, aunque no siempre tenemos recursos para evitar caer en nuestras propias trampas y errores. ¿Somos lo que somos? ¿Lo que queremos ser? ¿Lo que creemos ser? ¿Lo que cree la gente que somos? En definitiva, somos diferentes caras de una misma moneda.
Ante estas dudas que me asaltan de nuevo, tengo muy claro no saber quien soy realmente, aunque mucho menos aún, sé quien quiero ser. No sé si alguien tiene muy claro quien quiere ser (ojo, no es lo mismo el ‘qué’, que el ‘quien’), pues es algo realmente difícil de saber. Además de todo esto, como casi siempre, me siento un extraño en la mayoría de sitios donde estoy. Sin llegar al sentir el síndrome del impostor, sí que siento que no encajo casi nunca. Soy solitario, independiente, autista por naturaleza, pero creo no tener problemas sociales (graves, claro). En definitiva, no estoy cómodo en casi ningún sitio, o con casi ningún grupo concreto de personas. Siempre me he sentido demasiado culto para la gente de mi barrio (bajo), y demasiado barriobajero para la gente culta. Demasiado preparado para la mayoría de trabajos de mierda que he realizado a lo largo de mi vida, y demasiado ignorante para los trabajos cualificados. Siempre me he sentido un blanco entre negros, un negro entre blancos. Siempre me he sentido demasiado sensible para ser un tío duro, y demasiado duro para ser sensible 100%.
Es muy complejo para mi explicar esta serie de incongruencias, pero en definitiva, es así como me he sentido durante parte de mi vida. Además, esa sensación de extrañeza, ha hecho que me aleje de cierta gente, aunque también me ha acercado a otras personas. La única manera de encontrar la paz interior, ha sido alejarme de casi todo el mundo durante un tiempo, mirar en mi interior, e intentar comprenderme a mi, para así después intentar comprender a los demás. Y me ha funcionado bastante bien. ¿Porqué dudo ahora de nuevo?. No lo sé muy bien. Quizá porque nunca se puede saber nada con total seguridad. Nunca se cesa en la búsqueda de la realidad, nuestra realidad. La gente con un gran mundo interior nunca descansa por mucho tiempo. Y quien crea que tener un gran mundo interior es algo bueno per sé, es que no sabe de lo que habla.


¿Dónde vives tío? En España?
Boche:
Sí, boche, he nacido, me he criado y sigo viviendo en Valencia, Spain…
Porqué lo preguntas??
Un saludo
Somos lo que somos, cuando lo somos, porque nos apetece serlo. Y explicar un sentimiento es como explicar la no existencia, o existencia, de dios. Es decir, cuestión de fe.
PD: Te debo una respuesta al mail chungo ese que enviaste cual spammer, :P
Jabi:
A veces no está muy claro lo que somos (o quienes somos), y mucho menos claro, lo que queremos ser. Pero bueno, who knows? Aún así, no estoy de acuerdo en que no se pueda explicar un sentimiento. O al menos, creo que se pueden racionalizar perfectamente.
PD: No es Spam!! Además, seguramente tú estarás de acuerdo en algunas cosillas ;) Saludos.