
Mareando esta mañana por el blog de una amiga, he leído una cosa que me ha hecho reflexionar sobre un tema que me parece interesante: el control de las emociones. Mi amiga está pasando una especie de travesía en su desierto emocional (besaco pa ti ;-), y obviamente, no lo está pasando bien. Todos pasamos por épocas de ese estilo,y últimamente más. No dejo de encontrar a gente que está deprimida, agobiada, saturada, bla bla bla.. Como declaración de principios diré que no me fío de nadie que esté siempre contento y no se deprima. Una persona así es peligrosa, fijo. Es sano tener momentos de agobio y tristeza, pues creo que se aprende de ellos.
Ahora bien, creo también que la mayoría de las veces, ese agobio es ficticio, o mejor dicho auto-generado. Nuestro celebro, máquina perfectamente imperfecta, nos genera situaciones de estrés, de agobio, de tristeza, y por supuesto, también de placer, alegría, felicidad. Estos pensamientos, conscientes o inconscientes, a veces generados por estímulos externos, a veces por recuerdos o cuestiones internas, acaban por convertirse en emociones. Estas emociones son difícilmente controlables o reprimibles, pero los pensamientos no. Se pueden controlar los pensamientos, dirigirlos, orientarlos, suprimirlos… Por lo que, con un aprendizaje correcto, podríamos eliminar y/o/u alterar las emociones que se generan directamente de esos pensamientos.
Pero esto es bueno? Quiero decir, debemos auto-censurarnos a este nivel? No creo que sea sano reprimir emociones de una manera tan racional. Las emociones son las que son, y puede que sean buenas o malas, pero nos definen, al igual que nos definen nuestra forma de hablar, de mirar, de reír… Por tanto, no se si es conveniente cambiar algo que nos define. Por otra parte, estos pensamientos que se convierten en sentimientos pueden hacernos sentir mal en determinados momentos, o hacer sentir mal a otras personas, y puede que sea beneficioso adaptarlos para no pasarlo mal.
Yo en mi caso, diré que tuve una época negativa a saco, y mis pensamientos eran totalmente circulares. Obviamente, las cosas sobre las que giraban mis pensamientos no eran nada beneficiosas para mi. Y poco a poco, no sin esfuerzo aprendí a reorientarlos. Ahora estoy más feliz conmigo mismo (ya sabeís: yo me hice…), que es lo primero para estar feliz con el resto del mundo.


No sé lo que pasa, no sé si es que ha llegado el milenarismo (va a llegarrrrrl) pero es cierto que hay una epidemia de pochéz que tira para atrás, cada vez estámos con los ánimos mas volubles.
De todas maneras, no te fíes de las apariencias Sam, que a veces detrás de la felicidad mas aparente se encuentra la tristeza mas profunda, es el sindrome del payaso, payasooo.
Fulgención:
El milenarismo YA ha llegado, definitivamente (pero huele a canela.. Canelaaaa!!)
Estoy de acuerdo contigo en que la mayoría de las veces ese agobio es autogenerado, pero creo que es complicadísimo controlar/redirigir/suprimir nuestros pensamientos para que no den lugar a esas emociones negativas. Lo “ideal” sería, como dices, adaptar nuestros pensamientos o emociones, pero qué pasa cuando las emociones negativas se hacen más fuertes que nuestro celebro y le impiden controlar los pensamientos?? entramos en una especie de círculo vicioso, y hasta que no caemos del todo no nos damos cuenta de que es necesario levantarnos. Eso, cuando nos damos cuenta y somos capaces de levantarnos (o intentarlo, que ya es un gran paso), pero hay mucha gente, cada vez más, que se deja controlar por esas emociones negativas y no se siente capaz de hacer nada al respecto. Como dice Fulgención, hay una epidemia de pochez bastante considerable…
Muchos besos!
Chusika:
Sip, lo más difícil es controlar esas emociones, y de hecho, mi duda venía precisamente por ahí, es decir, si es bueno o no reprimirse. La represión en sí no es buena, ya sea impuesta por nosotros mismos o por otras personas. Esa represión acaba por salir por otro sitio ya sea porque explotas (véase “Un día de Furia”), ya sea porque enfermas, o lo que sea..
En cuanto al círculo vicioso de pensamientos negativos, lo principal para poder salir es darse cuenta de ello. Luego ya veremos si podemos salir solos, o con ayuda, pero ante todo, ser conscientes de la situación.
Estoy completamente de acuerdo con Chusika. A parte de ser complicadísimo, hay veces en las que ni te das cuenta de que has entrado en un bucle. Y si logras darte cuenta, es difícil salir… asi que supongo que estaria bien aprender a controlar los pensamientos negativos antes de que provoquen emociones negativas, pero, ¿Y que pasa cuando ya se ha creado la emocion? ¿Cómo sales de ahí o rediriges el mal trago que pasas? Me parece que es complicadisimo. Deberíamos aprender a darnos una palmadita en la espalda cuando hacemos bien las cosas para equilibrar esa balanza que social y ultimamente tiende a la negatividad. Creo sinceramente, que la época que vivimos no nos ayuda para nada a evitar “entrar en el bucle” de las emociones negativas. Y se sufre.
Un beso para la amiga de Sam, inspiradora de este post.
P.D.: guarever que conste que cumplí mi palabra y en cuanto terminé examenes te escribí el mail!!! jajajajaja Besos!
Stephanie:
Como le decía a Chusika, salir del bucle es complicadísimo, pero lo más difícil es ver que estás dentro de uno. Por otra parte, es cierto que el momento no acompaña a estar demasiado feliz. Aún así, de momento sigo pensando que somos afortunados (el general), y seguimos preocupándonos por mierdas consumistas y superficiales, en vez de preocuparse de cosas importantes para el individuo.
PD: Ains, Stephanie, no desesperes, que te escribiré… Es que el que está de exámenes ahora soy yo, y se me acumula la faena :P
Es dificil luchar por evitar que lo innato en nosotros tome el papel principal, se haga dueño de la situación, por eso que la vida es, en general, un largo proceso de racionalización, de tratar de dominar los instintos primarios, lo cual es harto complicado en situaciones que nos desbordan.
Lo malo es que el lado salvaje tiene tanto atractivo …
Fulgención:
Mmm… Lo innato es justamente la parte emocional de nosotros, o al menos, la menos racional. Es cierto que debemos reprimir ciertas cosas para convivir en esta sociedad (de mierda), pero hasta que punto nos anulamos como individuos debido a esa represión? En mi opinión, la gente que vive más reprimida en esta sociedad (de mierda) es justamente la más infeliz, aunque por fuera muestren una sonrisa (de payasooo!!). Y los menos reprimidos, son dejados de lado por la sociedad, al no adaptarse a la misma (colectivos marginales, homeleses, perico el gitano…)
¿Que debemos hacer entonces? Ser infelices y reprimidos o ser outsiders y no necesariamente felices? Y por outsider no quiero decir pensar distinto a la media, como podamos hacer la mayoría de nosotros, sino irse a la montaña en plan ermitaño por lo menos… Esta claro que el término medio es la clave, como todo en esta vida. Pero que difícil es…
La apatía, la resignación, la tristeza y ese “jodido” sentimiento de WTFSHIT!… surgen indudablemente (y sí, hablo desde la propia experiencia y esa maldita capacidad de autoobservación que digamos que la “genética” me ha dado FUCK FUCK FUCK) de la represión de nuestros instintos más puros… NO DOUBT. Cuando no somos nosotros mismos aparece el conflicto interno. Algo se apaga dentro… a veces poco a poco… a veces de forma inmediata… la llama del alma (como diría un amigo mío, “esa lucecita que hace que tus presciosos ojos brillen, nena, algo los está consumiedo”) No dejemos que nadie ni nada lo consiga… BE FREE!
sami, merci…GREATFULL DEAD!
NuNa:
Creo si todo fuera de color de rosa sería demasiado aburrido, al menos para mi. A veces es necesario sentir tristeza, pesadumbre, incertidumbre, cierto asco por la vida. Solo cuando somos capaces de ver lo difícil que es seguir adelante, podemos valorar ese pasito más que damos y sobre todo, el largo camino que hemos recorrido.
Eso si, no permitas que la llama de tus ojos se apague. Nunca!!