
Una de las cosas que más me matan (son tantas..), es que se me caigan las pinzas cuando estoy tendiendo. Dada mi GRAN torpeza, cada vez que tiendo, se me cae una o dos pinzas. Y siempre maldigo a la vecina del primero, que como tiende directamente en el deslunado, se queda mis putas pinzas. Esa señora no ha comprado pinzas en su vida, la muy perra. Cuando te compras una casa, deberías pagar más si vives en el primero y tiendes en el deslunado. No sabes tú la comodidad de tener pinzas gratis de por vida. Ni un sueldo Nescafé, oye. Bueno, tampoco están tan caras las pinzas, pero es un chollazo. Eso sí, en defensa de todas las señoras que viven en todos los primeros pisos del mundo, diré que la mía, al menos no me roba los calcetines de “mercaito” que se me caen. Me los deja colocaditos en un la reja de su ventana. Que maja ella. Si en el fondo es buena vecina y todo…
Conocéis la historia del perro de Pavlov, no? Seguro que si, pues sois todos/as sois alumnos/as aventajados/as, que os sacasteis la ESO repitiendo solo un curso. Pues entonces sabréis que se basa en el condicionamiento, o mejor dicho, en la respuesta condicionada a un estímulo. Todos tenemos alguna. Una de las mías es que, SIEMPRE que veo a una persona china, me pongo a cantar mentalmente: -Chinito tú… chinito yo… chinito tú… chinito yo… Ni siquiera se de donde ha salido esa canción, pero está incrustada en mi memoria, y no puedo evitar cantarla. Que conste que no lo hago con todos los asiáticos, pues yo diferencio muy bien a los chinos de los japos y los coreanos (algún día os diré el truco).
Con respecto a las respuestas condicionadas, haced la prueba y vereis que todos tenemos una. En mi familia por ejemplo, cuando hay algún cumple o similar, compramos pasteles en una pastelería deliciosa, el Argrensola. Pues siempre que estamos comiendo pasteles (algo muy habitual, pues somos unos gordos potenciales) alguien tiene que decir: “qué buenos están los pasteles del Argrensola, pero que caros son”, y ya el resto asiente, y comenta algo al respecto, como que da igual lo caros que sean (que lo son), porque están riquísimos, bla bla bla. Mi hermano y yo, que somos unos hijos de puta, ya lo hemos hablado, y cuando vemos que los pasteles están más de 5 minutos en la mesa, y nadie ha dicho nada al respecto, soltamos sutilmente el cebo: ¿los pasteles son del Argrensola, no? Y automáticamente el resto asiente, y comentan lo mismo de siempre… Que buenos están, bla bla bla… Guarever… Y mi hermano y yo nos partimos, por supuesto.


jajajaja uno de los post con los que más me he reído…
cuando vaya de visita compramos pasteles del Argrensola eh????
PD. y el truco para distinguir a los japos de los chinos? tengo entendido que es por los ojos, unos los tienen rasgados hacia arriba y los otros hacia abajo, pero no sé cual es cual…
….buen post, yo le tiendo la ropa a mi madre y me siento totalemente identificado con tu caso…..
xD
jujujuju qué grandes verdades las de tus post… ;)
Tendré que autoanailizarme… pero así a bote pronto…sabes qué me viene a la mente cuando veo un negro?…”jijijijiji llámame topicazo-victim juusjusjusjus
guaraná…. cada vez que leo guarever… pienso en guaraná!