La importancia de las cosas

A veces me da la impresión que no soy del todo feliz. Tampoco soy infeliz, ni estoy triste de manera generalizada, pero tengo una sensación de cierta insatisfacción. Como mi cabeza, por desgracia, nunca desconecta, intento saber porqué me encuentro así. Y a la conclusión que he llegado, es que le doy demasiada importancia a ciertas cosas, momentos o personas, que realmente no la tienen, o al menos, no tanta como le doy yo.
Siempre me he considerado algo insociable. Mejor dicho, algo asocial. No me cuesta conectar con la gente. Creo que se me da bastante bien, pero en definitiva, no me siento demasiado a gusto con la gente, en general. Disfruto más de mi tiempo a solas que con la mayoría de la gente. Creo que esto es así, porque me preocupo por cosas que a la mayoría de la gente le dan igual. Ojo! Esto no es nada bueno, no voy de elitista, ni de superior, ni de “concienciado”, ni nada por el estilo. Más bien todo lo contrario. Hay demasiadas cosas que me preocupan, o me rondan por la cabeza (obsesivo compulsivo??). En ese aspecto soy incluso inferior, pues en vez de pasar un rato distendido, hablando de tonterías con la gente, sigo pensando en cosas “serias” (para mi, por supuesto). Eso hace que no disfrute de ciertos momentos, y por supuesto, tampoco terminen de disfrutar mis acompañantes.
Un amigo me dijo el otro día, que una de tantas corrientes orientales de pensamiento (perdón por mi ignorancia, pero no recuerdo el nombre) decía que lo mejor era no darle tanta importancia a las cosas, pues evita que disfrutemos del momento: es decir, cuando estés con un persona, céntrate en disfrutar de esa compañía y olvídate de si tienes que planchar cuando llegues a casa (los que tengan plancha, claro. Yo paso ;-), o si de mañana tienes que ir a comprar guarever… Para eso, existen técnicas que te ayudan a dejar fluir los pensamientos, como la meditación. Consiste en hacer que los pensamientos corran libremente, pero sin dejar poso (preocupación, agobio, ansiedad, etc). Voy a iniciar una especie de taller, donde me ensañarán a meditar, y quizá, aprenda a darle la importancia justa a las cosas, ni más ni menos.
Creo que hablas del pensamiento Zen: céntrate en el presente y ten en cuenta el flujo de las cosas, pero no a costa del ahora, del momento en que vives. Por cierto, eso también es muy rollo jedi, que lo sepas. Jajaja
el de los jedis:
Es muy probable que sea el pensamiento Zen, pues la idea que me trasmitió mi amigo es exactamente esa. Voy a tomar estos cursillos, y a ver si me empapo de todo el milenarismo oriental (en un par de semanas)
PD. Conforme vaya avanzando en el cursillo, ya le preguntaré a mi “maestro/a” que cuando empezamos a mover las cosas con la Fuerza, como los Jedis de verdad :P
A mi me pasa algo parecido, yo por ejemplo estoy haciendo algo y solo pienso en momentos como estudiar en casa solo pienso durante horas y en lugares en los que por ejemplo no estoy porque yo he decidido ir como comer con la familia pues solo hago pensar y pensar en mis cosas mientras todos hablan.
En horario de colegio solo pienso en mi novio y eso me hace ponerme nerviosa porque mi estado de animo depende de como vaya nuestra relacion y todo depende de el para mi.
Me gustaria darle menos importancia a el y a todo sino disfrutar de lo que hago en el instante y ya esta.. si me podeis ayudar..es importante para mi