
Como sabéis, estuve en Barcelona la semana pasada, y hablando con una persona de allí, que había vivido un año en Valencia, le pregunté que qué le parecía nuestra ciudad, su gente, su ambiente, etc… Me dijo (I hope you don’t mind I’m telling it ;-) que le parecía una ciudad tranquila, accesible (de tamaño), cercana (rollo pueblo). Son cosas que son bastante apreciables y ciertas. Pero en cuanto a la gente, me dijo que, por lo general, éramos bastante “bocazas”. Ella es muy educada, por lo que no utilizó ese término, pero si que dijo que hablábamos más de la cuenta sobre cosas que, ni nos iban ni nos venían, y también sobre cosas de las que no teníamos ni puta idea (mis palabras de nuevo, no las suyas).
Es cierto que el valenciano medio es bastante campechano y en seguida se pone a hablar con el que sea. Seguro que os habrá pasado que estáis en el autobús o el metro y alguien se pone a hablar con vosotros, sin que le deis pié a ello. En ese aspecto “semos” bastante de pueblo, quizá, porque la gran mayoría de la gente de Valencia viene de un pueblo. Eso me parece más o menos bueno, pues le da un aire de cercanía a la ciudad. Creo que se acoge bastante bien a la gente (en general).
Por otra parte, esta persona decía que el valenciano medio hablaba de cosas sin saber muy bien de que hablaba. El problema no es que opinara de cosas sin saber (para eso es una opinión), es que categorizaba o aseguraba ideas que no eran ciertas, con argumentos pobres, tópicos, y falaces. Yo le dije que puede que tuviera razón, lo que pasa es que el español medio era así. Casi todos tienen (tenemos) un tertuliano dentro, luchando por salir. Estoy de acuerdo en que gran parte de la población tiene un nivel cultural demasiado bajo como para hablar con propiedad de un gran número de temas. Lo malo no es ser un orco, lo malo es estar orgulloso de serlo.
En contrapartida, están los culturetas que no es lo mismo que “gente culta”. Son más conocidos como gafasplasta. Personalmente, los culturetas me caen bastante mal, pues son jodidamente elitistas. No voy a negar que hacen cosas interesantes (nivel socio-económico bastante alto), y tienen un nivel cultural bastante superior a la media (orcos), pero como son tan “guays”, tan pedantes, tan super-mega-cools, me acaban cayendo fatal. Van tan de sobrados que su actitud me parece tan triste como la de un orco que se enorgullece de serlo
Quiero pensar (y pienso) que todavía queda gente normal, distinta a la media, ni demasiado burra, ni demasiado pedante. Gente con la que se puede hablar de cosas interesantes, que no sea solo de fúmbol (aunque me gusta), o de cine iraní (subtitulado en serbo-croata ;-)


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