
Estamos condenados a repetir patrones? Ayer hablando con una amiga, le dije que me recordaba a una ex, en muchas cosas. Buenas y malas, claro. Ella se horrorizó, por supuesto. Está claro que no mola que te comparen con alguien con quien la relación (no necesariamente sentimental, ojo) no fue fructífera, pues hay miedo de que vuelva a seguirse el mismo camino. Lo que pasa es que no somos del todo dueños de nuestros actos, al menos de manera consciente.
Dicen los payos listos y estudiosos que los chicos buscamos a chicas que nos recuerden a nuestras madres, y viceversa. Dicen incluso que las mujeres se enamoran de chicos que huelen igual que sus padres (si sus padres no eran muy guarretes!). He comprobado ese efecto en una persona muy cercana a mí. Ha buscado, (de manera inconsciente quiero pensar) a una pareja que me parece exactamente igual a su padre/madre. En mi caso, creo que nunca he estado con ninguna chica que se parezca a mi madre. De hecho, nunca he estado con una chica (que no, tont@s!! :P). Está el típico mito (o no tan mito) de que los hombres no buscan a su madre, sino que buscan una madre en general, que les lleve la casa y les permita hacer lo que quieran (como casi todas las madres). En mi caso, soy demasiado independiente como para necesitar que “me cuiden”. 6 años viviendo sólo me lo demuestran.
En cuanto a los patrones en una pareja, creo que sí que busco o me dejo llevar por ciertos comportamientos o actitudes. No voy a dar pistas sobre esos patrones, pues eso me dejaría en desventaja y además es demasiado íntimo. No sé si todos hacemos lo mismo cuando buscamos pareja, pero me inclino a pensar que sí. Si ha sido una relación buena, se intenta buscar algo similar (de manera consciente), pues pensamos que se voverá a repetir. Por contra, si la relación ha sido mala pero duradera, se suele acabar buscando cosas similares (de manera inconsciente), pues por lo general, son puertas no cerradas en nuestro interior, y nuestra mente nos lleva a buscar la manera de cerrarla, sea positiva o negativamente.

La pregunta inicial no podía estar mejor expresada, desde mi punto de vista la clave está en la palabra “condenados” :S de manera consciente buscaremos cosas similares si la relación ha sido buena, o cosas diferentes si la relación no ha sido buena (al menos es lo que yo trato de hacer), pero nuestro subconsciente o inconsciente o como prefieras llamarlo va a su puñetera bola, y eso es lo que nos “condena”… por eso, aunque al principio no estaba del todo de acuerdo, después de analizarlo un poco más me parece muy acertado lo último que dices, cito (digo… copio) textualmente:
“Por contra, si la relación ha sido mala pero duradera, se suele acabar buscando cosas similares (de manera inconsciente), pues por lo general, son puertas no cerradas en nuestro interior, y nuestra mente nos lleva a buscar la manera de cerrarla, sea positiva o negativamente”
Maldito subconsciente!! por qué no sabe contentarse con buscar algo distinto si la cosa no ha salido bien en lugar de condenarnos a repetir patrones??
Un besazo ;-)
PD. Eso que dicen los payos listos son los complejos de Edipo y Electra respectivamente, you know… no sé hasta qué punto llevan razón o no, pero sí he tenido que estudiarme los mitos, muy curiosos por cierto.
Chusika:
Tú ya sabes que soy un ignorante en casi todo, pero hasta donde mis conocimientos llegan, sumados a mi capacidad de relleno, creo que el complejo de Edipo y de Electra son situaciones en las que, literalmente, te enamoras de tu padre o de tu madre, no es así?
Creo que lo de buscar a alguien parecido a tu padre o a tu madre es más un comportamiento sociológico o psicológico, sin llegar a ser una patología, como son los complejos de los que hablamos. Quizá se hace para repetir patrones en las relaciones (cerrando nuevamente el “círculo patronal”), pues (teóricamente) nadie nos quiere más que nuestra madre, ni nos da tanta seguridad como nuestro padre.
En cuanto a lo de nuestro subsconciente, es una pasada el poder que tiene para inducirnos a comportarnos de una manera u otra, sobre todo en el caso de las puertas mal cerradas en nuestra vida.
Me encanta. Tu blog. Los consejos del buen guarevertano. Verás, llevo toda esta semana dándole vueltas al tema (sin saber que tu ya lo habías plasmado ;-) ) porque creo que estoy enamorada (madre mia… me parece que la palabra es fuerte…pero bueno seguro que entiendes lo que quiero decir) de alguien que se parece a mi padre. No se si en su trato conmigo, o en su forma de ser con el mundo en general. Además, mi padre se “marchó” hace tiempo de su rol correspondiente y creo que últimamente le echo de menos. Asi que no puedo dejar de pensar en las similitudes entre ambos, no se si son tan ciertas como mi mente percibe, o bien yo las “idealizo” de alguna manera.
El caso es… que la gente necesitada de un cariño que no tuvo (o que perdió) es mas propensa a seguir estos patrones. Y, en cambio, gente que no ha sentido “necesidades” o carencias en este aspecto, busca simplemente algo que funcione, incluso si en su pasado ya probó algo que funcionaba. Simplemente se limita a buscar una persona distinta con quien tenga la misma química que con la anterior. O, al menos, asi lo veo yo.
Bsss
Stephanie:
Mare meua!! Que casualidad no? Es curioso… La verdad es que no había pensado en que pasaba cuando falta una de esas figuras en casa. Así a priori, se me ocurre que según cuando sea el momento en que desaparezca esa figura, se buscará o no ese patrón. Es decir, si esa figura desaparece cuando se es mu pequeño, pierdes por completo la referencia, y por tanto, es imposible que sepas que buscar, aunque sea de manera inconsciente… No te parece?
Lo que si que está comprobado por los psicólogos es que, la falta de una figura en el seno familiar, provoca muchas inseguridades, sobre todo si falta la figura paterna… (cigarra vs hormiga??) Ya lo discutiremos en privado ;-)