
Siguiendo con la serie relativa a los objetivos de la vida, hace no mucho tiempo (un par de años), llegué a una conclusión que me ha ayudado mucho a serenarme (antes me alteraba), a no vivir enfadado (antes me enfadaba), a estar feliz (antes estaba triste), a pensar más en mi (antes intentaba contentar a los demás más que a mi mismo). Es una conclusión muy sencilla, ni siquiera es una decisión que tomé. Simplemente me dí cuenta de que estaba “mejor” si no hacía las cosas que no quería. Me explico.
Tras unos años “difusos” en mi vida, estoy en proceso en el que no se lo que quiero hacer, pero sé perfectamente lo que no quiero, y me rijo exclusivamente por ese principio. Quitando por supuesto las obligaciones. Tengo que trabajar para pagar las facturas, tengo que comer para no morirme y ese tipo de cosas… Pero todo lo que se pueda convertir en una obligación, todo lo que prevés que te puede hacer sentir incomodo, todo aquello que “no es lo que te gustaría hacer”, directamente lo descarto. Puede parecer un pensamiento muy sencillo, o algo muy fácil de hacer. Pero para mi no lo es. O al menos, no siempre he actuado así.
Cuando hablo de obligaciones, me refiero a obligaciones sociales, por ejemplo. Creo que ahora mismo no tengo ninguna. No quedo con NADIE que no me apetece. Le cojo el teléfono a quien me apetece. Invito a mi casa a quien me apetece. Tengo la libertad o el valor de decirle a amigos o familiares cosas como: “Lo siento, pero no voy a ir a tu boda” (true story). Antes tenía la obligación (auto-impuesta, por supuesto) de intentar agradar a todo el mundo. Eso me planteaba situaciones en las que estando con varias personas, no sabía a quien “contentar”, con el consiguiente “descontento” por mi parte.
Además, las personas que seguimos lineas discontínuas, debemos estar preparados para los distintos saltos que debemos dar. Y para ello, lo mejor es saber lo que no queremos, puesto que no tenemos ni idea de lo que queremos.

Eso e intentado siempre yo, agradar a todo el mundo, pero ni a un así lo consigo, dentro de mi vive un cierto componente antisocial que me hace no acercarme mucho a las personas y ademas, generalmente toda persona que me cae bien y me resulta interesante, no es reciproco :P
El caso es que aveces no me siento bien ni conmigo mismo, tendré que replantearme como tengo todo mi envoltorio
Con frecuencia me dicen que no tengo claro lo que quiero… y es verdad, no albergo dudas sobre lo que NO QUIERO.
Aunque reconozco, muy a mi pesar, que todavía no he reunido el valor necesario para aplicar esa libertad mal denominada “egoísmo”… a sabiendas (y por experiencia hablo) que todo fluye con mayor dinamismo cuando aplicamos esa técnica… estando bien con nosotros mismos, el resto se reajusta con naturalidad acomodándose sin tensiones.
Out of record: Sami…a veces, me asustas… coincidimos en demasiadas cosas, y parece que escribas los post para darme respuestas…(momento emo-sincerity)
guarever dice:
Es muy difícil pensar lo suficiente en uno mismo, sobre todo si se tiene la mínima empatía como para no hacer daño a los demás.
Out of record: En verdad este blog es una excusa para llevarte por el buen camino, y de paso, robarte el corazón ;-)