
Hablando el otro día (otra vez) con una persona relativamente nueva en mi vida, pero tremendamente interesante, salió un tema de conversación apasionante, en el que estábamos en desacuerdo (vivan las discusiones!!!). Como siempre, no se como salió el tema, pero ésta persona decía que tenía la necesidad y casi la obligación de “conocer” a la gente con la que se rodeaba, ya sea el trabajo, en el instituto o similares, o a los amigos de sus amigos… es decir, si había alguien con el que tenía que pasar cierto tiempo, tenía la obligación de interesarse por esa persona, saber quien es, que le gusta..
Es una actitud bastante noble, he de reconocerlo, pero tal como está el patio, es una actividad un poco inútil (con todos los respetos). En mi opinión, la gente va a su puto rollo, cosa que aprecio, pues yo soy el primero que lo hace. Además, por una cuestión propia del ser humano, acabas “asociandote” con gente con la que compartes intereses o afinidades comunes. Por lo que, de manera casi inconsciente, se hace una criba entre la gente que te dice algo y la que no. Por lo que no veo necesario intentar conocer a la gente de una manera “forzada”. Se que esa persona no lo hace forzadamente, y muchísimo menos, por una cuestión de cotillear, o curiosear en la vida de los demás. Simplemente, cree necesario conocer a la gente con la que comparte su tiempo.
Dada mi experiencia en múltiples trabajos, he llegado a la conclusión que la gente “normal”, no quiere hacer amigos, va a trabajar y punto. Aún así, surgen amistades muy buenas, y también enemistades, por supuesto. Eso si caes de cara en un trabajo, porque si caes de culo, casi que si tienes oportunidad, deja ese trabajo o lo pasarás fatal. El tema es que después de unos 8 años currando, podría decir que conservo unos 4 o 5 amigos de verdad, de las quizá 200 personas con las que he coincidido. Y son amistades que surgen casi de manera espontánea. Coincides con alguien, y le vas conociendo, y dices: ¡¡Pero como mola esa persona!!
Resumiendo. Pienso que no necesito interesarme (más de la cuenta) por una persona, solo por el hecho de tener que tratar con el/ella. Además, como me jacto de tener una muy buena (errónea) intuición, enseguida veo de que pié cojea cada uno. Y TODOS somos cojos. Bendito aquel que no cojea (como mi mesa).

totalmente de acuerdo…
intentar conocer a todo el mundo por obligación o compromiso me parece un esfuerzo totalmente innecesario, porque por mucho q te intereses eso no te garantiza q te vayas a llevar bien con esa persona. unas veces conectas, otras no… yo creo q es algo arbitrario q no siempre depende de nuestro grado de “apertura” hacia el resto de la gente
guarever dice:
Es cierto, no depende de nosotros, aunque reflexionando un poco sobre la postura de mi amiga, es lógico pensar que si hacemos algo más por acercarnos a los demás, acabemos conectando con más gente, aunque sea solo por una cuestión estadística…
Yo también soy mas de tu palo…es mas, te puedo decir que ni siquiera conozco a gente que viene a mi propio grupo de “conocidos”.
guarever dice:
Se sincero, please. ¿No los conoces porque no “puedes conocerlos”, o porque no “quieres conocerlos”? Te puedo asegurar que cuando llevas un tiempo con alguien, quieras o no, lo conoces. Eso pueda hacer que no te interese en absoluto, pues sabes que no te va aportar nada, pero eso es distinto.
Bah…! Pero si solo lo hace por saber qué tipo de regalo escoger luego en su cumpleaños… pregúntale, pregúntale… ya verás que eso jijijijiji
Mi caso es peculiar…. yo no es que me preocupe por conocer a las personas…. es que las personas…. se empeñan en contarme sus vidas! ;P
Últimamente he estado reflexionando… y he llegado a la conclusión de que es posible incluso llegar a enamorarte, sin habértelo propuesto (durante el proceso de conocer a alguien) Empero, tengo la firme creencia de que cualquiera puede enamorarse de cualquiera… si así lo desea, y de que es solo cuestión de “conocimiento”, voluntad y grado de ingtimidad; lo de menos es el físico o lo que llaman “amor a primera vista”… que más que para otra cosa nos deja un buen polvo a lo sumo un buen par o tres o cuatro de meses de calor corporal. La idea de “matrimonio concertado” y “al amor llegará después” (cosa en principio deleznable) tiene su base y es sorprendente y absolutamente posible… pero requiere de esfuerzo y respeto mutuo; aparece entonces una relación inquebrantable y verdadera, nacida del conocimiento profundo, de la intención y de un cariño que acaba por transformarse en auténtico amor.
buuuuu… afortunadamente, yo soy rubia de nacimiento. ;P
Llegar a conocer personas afines a ti es demasiado fácil, cómodo y esteril.
Dificilmente logres aprender algo nuevo de personas que son como tú. Lo que logras de estas relaciones es bienestar sensorial que, aunque es algo esencial, no es lo único.
El intentar ahondar en las relaciones con personas que, casualmente han acabado a tu lado o se han cruzado en tu camino, (trabajo, estudios, la cola del super :-p) es un acto de fe.
Debes sentirte convencido/a de que tras la apariencia de alguien, existe algo más. Quizá descubras que ese algo no lo quieres para ti, sin embargo, te servirá para definir tus actitudes, tus tomas de decisiones y tu visión de la vida.
Solo por eso vale la pena intentar “conocer” qué piensa, qué hace, qué siente, cualquier persona con la que tengas la oportunidad de cruzarte.
Sobre todo, una máxima de Spinoza para este “acto de fe”…
“He cuidado atentamente de no burlarme de las acciones ajenas, no deplorarlas, ni detestarlas, sino entenderlas”
En el mejor de los casos descubrirás una gran persona, en el peor aprenderás como no quieres ser.
¿No pensáis? Seguro que no :-p
guarever dice:
Es un punto de vista que no había pensado. En principio, no me parece del todo ético intentar descubrir qué es lo que no nos gusta de los demás, aunque sea por el hecho de no repetir esos comportamientos.
Aún así, me gusta la idea de intentar conocer a todo el mundo, pues la probabilidad de conocer a gente interesante aumenta. Aunque personalmente, es una idea que solo de pensarla, me agota (será del calor…)
Eso si, como te dije ayer, se puede aprender mucho de gente afín a tus gustos o ideas. O ya no tanto como tú, sino distinta a la “media” o a la masa. Tú y yo, por ejemplo, pertenecemos a mundos radicalmente opuestos, y aprendo de ti un montón de cosas útiles, como que el diseño en Flash puede ser útil [/ironía]