CaTeGoRíAs

Comer, beber, follar...

Simply as hell

Hace algún tiempo hablando con mi socia, inmersos en un periodo extraño de nuestras vidas, llegamos a una conclusión simple, sencilla, fácil de asimilar, pero a la vez difícil de comprender en su totalidad. La conclusión es, ni más ni menos, que lo importante de esta vida son los detalles pequeños, generalmente los placeres físicos básicos, esos que por cotidianos, pierden un poco su sentido. Sí, me refiero a comer, beber, follar, tomar el sol, sentir la brisa en la cara, pasear descalzo o guarever.

Vivimos en una sociedad compleja, con relaciones sociales extrañas, superfluas (a veces!), con estrés laboral y circulatorio (en las ciudades), con miedos a miles de cosas, deseos materiales (y carnales) inalcanzables para la mayoría, modas estéticas que rozan lo absurdo, complejos individuales y colectivos que nos atormentan. En definitiva, una gran cantidad de agresiones por un lado, y metas por otro que nos alejan de lo que somos de base: animales. Los animales son sencillos en cuanto a su comportamiento (dentro de su complejidad, claro), por la sencilla razón de que se guían por instintos exclusivamente. Si tienen hambre, comen.Si tienen sueño, duermen. Si se ponen jachondos, follan. Si se sienten atacados, huyen (o contraatacan). Pero no se preocupan por conseguir plaza en el colegio de moda para sus cachorros. Ni hacen colas absurdas para ser los primeros en tener un “aifon”. Ni escriben blogs estúpidos y sin sentido para satisfacer y calmar sus propias verborreas mentales. No. Los animales comen, beben, cagan, follan y poco más. Hay especies más complejas, pero si el mundo funciona como yo creo que lo hace (seguro que no), acabarán por extinguirse.

Por eso, en un intento de encontrar la felicidad de la manera más sencilla, reivindico esos pequeños placeres que tenemos al alcance de la mano, pero que nos pasan desapercibidos, por creer que necesitamos constantemente más de lo que ya tenemos (o podemos tener). Bébete una cerveza helada con amig@s (o solo, como hago yo en estos momentos). Come eso que te gusta tanto (sin pasarte) y paladea el sabor, disfrutando de cada bocado. Folla con tu pareja, sintiendo cada parte de su cuerpo, y pensando en el disfrute mutuo. Toma el sol en la playa (o en la montaña, o en el terrao de tu finca…), y que el sol bañe cada centímetro cuadrado de tu cuerpo, sin excepción (Guarever se hizo fan del naturismo ;). Siente la brisa en la cara mientras vas en moto (o en bici, o andando, o como sea..). Escucha la música que te gusta, disfrutando de cada nota, acorde, verso. Vuelve a ver esa peli que te emociona, o te hace reír. En definitiva, haz todo eso que tanto te gusta, y que no te cuesta casi nada a nivel material. Pero hazlo, y sé consciente de la felicidad que te reporta en ese momento, y olvídate de todo lo que no puedes hacer porque sí que te cuesta. Lo agradecerás eternamente.

20 comentarios en Comer, beber, follar…

  • somguan

    Para cubrir muchas de esas necesidades básicas, como comer, es necesario el dinero, dinero que se gana a base de trabajar. Trabajar, o el dinero que gano trabajando, me cuesta bastante, concretamente 8 horas de mi vida al día, que se dice pronto. ¿Qué opinas sobre eso?

    • somguan:
      Que sepas que ese es un tema conflictivo, que llevo tiempo pensando, a razón de unas conversaciones monotemáticas que tengo últimamente en el curro… Creo que efectivamente, necesitamos trabajar para vivir, pero por lo general, el trabajo no sirve “exclusivamente” para comer. Sirve para tener lujos, accesorios, caprichos, o incluso, si te paras a pesarlo de manera concienzuda, te sirven para tener tiempo libre de calidad. Con lo que ganas trabajando, puedes permitirte el lujo de tener una vivienda en condiciones, o unas vacaciones que te hagan feliz, o simplemente, pequeños objetos de poco valor monetario, pero de gran valor individual (libros, música, una cerveza al aire libre, una moto con la que pasear, además de transportate…)

      Creo qué, si el trabajo solo sirviera para comer, casi nadie trabajaría en nuestra sociedad (capitalista occidental europea), pues si te das cuenta, en esta sociedad no trabaja todo el mundo, pero TODOS comemos. Hasta los jomeleses comen a diario. Si eres asiduo al blog (o me conoces personalmente), sabrás que me molan mucho las cifras, encuestas, datos, no? Pues allá voy ;) La población activa (gente en edad y condiciones de trabajar) en España es de 23 millones de personas (sobre una población total de 46), es decir, la mitad nada más. Y de esa mitad, “solo” trabajan unos 18. Es decir, el 39% de la población es la que trabaja, produce, y paga impuestos para sustentar a la totalidad de la población. Y NADIE se muere de hambre. Obviamente, hay muchos matices a tener en cuenta en estos cálculos, pero creo que reflejan un poco lo que quiero decir.

      Volviendo a lo principal de tu cuestión, que creo que no es el dinero necesario, sino el tiempo ocupado, te diré que depende de cada uno buscar un trabajo que ocupe menos tiempo (si el objetivo real fuera sólo comer, que me sigo pensando que no lo es), y disponer de más tiempo de ocio para dedicarlo a lo que te gusta. No crees? Y aunque parezca una quimera, no lo es. Piensa en ello, y que sepas que me encantaría leer tu réplica.

      Saludos :)

      PD: Seas quien seas, me sorprende mucho que me preguntes esto, la verdad, pues tengo en mente varias ideas al respecto. We don’t know each other. Do we? Maybe we should ;)

  • En la base es posible que disfrutemos de lo animal, pero no se puede uno mantener satisfecho con lo instintivo por mucho tiempo.
    Tenemos consciencia de la muerte, lo que nos lleva a la filosofía -a algunos a la religión-, estamos llenos de preguntas existenciales, no nos basta con hacer las cosas, queremos saber el motivo por el cual las hacemos.
    Queremos escribir, queremos leer, queremos escuchar música o crearla, queremos soñar y el arte es en muchas ocasiones el complemento para esa búsqueda de la felicidad.
    Buscamos la inmortalidad de nuestros actos, de nuestra vida y de las personas a las que queremos.
    El miedo al dolor condiciona muchos de nuestros actos, dolor físico, dolor emocional.

    Nuestros instintos primarios nos dan muchas satisfacciones y quizá nuestra complejidad como especie sea motivada por el intento de reprimir dichos instintos.

    Hay algo que me falta por aquí, pero estoy demasiado grogui en estos momentos ¡Narcóticos!

    • Fulgención:
      Es cierto, el ser humano no podría “alimentarse” solo de alimentos. Nesecitamos alimentar el espíritu, hacernos preguntas, intentar contestarlas, saber que hay más allá, tanto físicamente (conquistas), como espiritualmente (religiones).

      Ahora bien: todo eso nos da la felicidad? No estoy seguro de ello. Si bien es algo que el ser humano requiere para sentirse humano, no siempre es algo que le haga feliz y dichoso. Por eso, creo que en ocasiones la felicidad puntual la podemos encontrar de manera más sencilla en esas situaciones básicas que nombraba. Sin grandes agobios mentales. Empiezo a pensar que realmente, la ignorancia da la felicidad. Y cuanto más ignorante eres, más animal eres en tu comportamiento.

  • No creo que busquemos la felicidad, buscamos los motivos de la infelicidad, semos asín.

    • Fulgención:
      Efectivamente, no buscamos la felicidad constante, pues no creo que exista… Creo que el ser humano necesita momentos difíciles, y en ocasiones los busca. Masoquismo!!

  • Latadeconservas

    Estoy de acuerdo con Guarever en que la felicidad se halla en los pequeños detalles y placeres cotidianos, en saber disfrutarlos. En lo que difiero es en que la felicidad sea una constante. Es decir, Fulgención, muy sabiamente, comenta que no se puede vivir a base de instintos por mucho tiempo, y creo que tiene razón.

    En mi opinión, ambas posturas son extremas. En mi caso, al pensar que la felicidad no es una constante, la encuentro momentáneamente en esas cosas cotidianas. Es decir, la felicidad son momentos puntuales. Y no, no se puede sobrevivir a base de instintos. Entre otras cosas, porque para que podamos interiorizar un concepto o una sensación, debemos conocer su opuesto y sentirlo. Y para disfrutar de las cosas, lo mismo.

    Sin embargo, esta postura que reivindica Guarever, no es, ni más ni menos, que el disfrute y consciencia del “Aquí y ahora” con el que tanto comulgan los budistas. Qué pasa? Que nos resulta más fácil ser felices con el “aquí y ahora” con cosas que nos satisfacen. Lo difícil es extrapolar la práctica de esta postura a todos los ámbitos de la vida, como hacen los budis.

    Por otro lado, nuestras ansias de metafísica nunca podrán llevarnos a la felicidad, puesto que jamás llegaremos a saber la respuesta de todo lo que nos preguntamos.

    Y recordad que, como decía Leónides, mi profe de Filosofía en el instituto, y muchos otros, “la filosofía apareció cuando el hombre dejó de pasar hambre”, lo que creo que daría pie a otro debate sobre el concepto de felicidad que tiene cada cultura e incluso cada persona. (Preguntadle qué es la felicidad a un homeless y a ver qué os contesta. Y no hace falta ni exagerar, con preguntárselo a alguien que esté pasando por una enfermedad, es suficiente).

    • Latadeconservas (imperecederas):
      Bueno reflexión. En todo caso, puntualizarte que no creo haber dicho que la felicidad sea constante, pues realmente no lo creo. Como tú bien dices, es una suma de pequeños momentos (del tipo que sean), que a la larga hacen que el balance sea positivo o no.

      Realmente sé que no se puede vivir de instintos. El ser humano siempre ha necesitado cuestionarse cosas, plantearse dudas (e intentar resolverlas). Y por ejemplo, como dice Fulgención por ahí, hemos creado la expresión cultural como medio para decir lo que sentimos, sea felicidad, rabia, tristeza o guarever. Es decir, cualquier sentimiento capaz de ser “sentido” por el hombre (y la mujer!).

      La frase de la filosofía mola. Es muy acertada ;) E igualmente, estoy de acuerdo en eso de que el concepto de felicidad varía en función de cada cultura, sociedad, o individuo. Pero… y el amor? Y el afecto? Y el compromiso? Y el honor? Hace mucho discutía con un amigo sobre el concepto del amor, y él (que es filólogo), me decía que ese concepto es reinterpretable por cada uno de nosotros, influidos como estamos por nuestra sociedad, nuestras vivencias, etc… Quiero decir, que todo aquello que no sea exclusivamente físico (hambre, sed, sueño, orgasmo…) es totalmente subjetivo, pues son cuestiones intangibles y reinterpretables hasta la saciedad. Ergo, comamos follemos bebamos!! [Cerrando el círculo mode ON]

      Por último, un pequeño apunte a raíz de lo del budismo y la filosofía oriental. Hace tiempo, hablando con otro amigo, me explicaba ciertos conceptos orientales (soy un ignorante, lo reconozco), que deberíamos aplicarnos, pues de base son muy deseables para el individuo. Y yo le decía que sí, que en la teoría estaba muy bien, pero que me parecía absurdo querer trasponer conceptos milenarios de sociedades rurales (principalmente) totalmente ajenas a nosotros, cuando el contexto es completamente distinto. Me explico (aunque podría escribir un post sobre ello, si me pongo). Quiero decir que nuestra sociedad tiene unos agentes completamente distintos a los orientales antiguos (puta globalización), y el hecho de que un monje shaolín, que se ha dedicado toda su vida a la contemplación, aislado de mil agresiones sociales que nosotros sí vivimos, llegará a unas conclusiones que ni de coña me puedo aplicar a mi, donde cada día me tengo que pelear con macacos (a veces literalmente;) para poder sobrevivir (socialmente hablando). Si no queda claro esto, pedid (un post) que se os dará :)

      Saludos!

  • Latadeconservas

    Frentes abiertos miles.

    Absolutely de acuerdo: todo lo que sea subjetivo es, obviamente, reinterpretable, de ahí que Fulgención, tú y yo podamos tener conceptos de la felicidad diferentes e, incluso, opuestos.(Y eso es lo que mola de los debates, estarás de acuerdo conmigo). Y, por supuesto, opiniones diferentes sobre, como tú dices, el amor, el afecto, el compromiso, el honor… Queda súper claro con el ejemplo de la infidelidad: mientras que para unos el simple hecho de dar un beso en los labios sería una infidelidad, para otros, acostarse con alguien por puro sexo, no lo sería.

    Sobre lo que señalas del budismo y las ideas milenarias en el medio rural (sobre todo), ufff, daría, no para un post, sino para una tesis doctoral. En mi opinión, no están reñidos el mundo occidental o la época actual con el budismo (señalar también que existen muchos tipos de budismos, aunque el más conocido por nosotros es el tibetano). Para empezar, Guarever, si te dedicaras al budismo, tendrías que consagrar tu vida a ello, en el sentido de que te afectaría absolutamente en todos los ámbitos de tu existencia y, muy probablemente, es más, es 100% seguro, que dejarías tu trabajo y tus peleas con los macacos para dedicarte a otra cosa porque eso sí que sería absolutamente incompatible con tu filosofía de vida budista. Por otro lado, el budismo no sólo se trata de meditación y contemplación, como mucha gente cree (no digo que sea tu caso). Va mucho, muchísimo más allá. El auténtico budista, es budista las 24 horas del día, es un cambio de estado, de percepción, del ser absoluto. En fin, mucho trabajo para los occidentales, que tenemos grabado en el cerebro un modo de vida muy diferente (y, sin embargo, es posible, yo lo he visto con mis propios ojos. He tenido a un monje budista occidental varias horas ante mí). Por otro lado, comentarte que, para que veas cómo son las cosas por el Tíbet, tengo información de primera mano de una persona que ha estado allí y ha visto, atónita, a varios monjes hablando por el móvil.

    Me dejo miles de cosas en el tintero.

    Comamos, follemos, bebamos? Sí, sí y sí. Y volvamos a comer, volvamos a follar y volvamos a beber -aunque no necesariamente en ese orden ;)

    P.D. Las masas aclaman ese post

    • Latadeconservas

      Veo que me das la razón en cuanto a que no podemos importar la filosofía oriental, pues es aplicada en un contexto y entorno tan alejado del nuestro que choca frontalmente. Esto quiere decir que adoptarla supondría tener que reinterpretarla, y por tanto, ya no sería igual.

      Así mismo, por lo que comentas, parece que esa filosofía oriental ya no es válida ni siquiera en sus lugares de origen, pues un monje zen con móvil choca con todo lo que supuestamente se defiende o se persigue (nuevamente, desde mi ignorancia, claro). Como decía el otro día, dichas sociedades orientales han cambiado tanto que son las más ralladas de todas, por esos contrastes tan heavies, y con tan poco tiempo para asumir los cambios que supone vivir en esta sociedad capitalista, estresante, etc.

      PD: de momento, las masas tendrán que conformarse con estos comentarios, aunque no se descarta nada…

  • Aprovechando que tengo un pelín de fiebre y estoy atiborrado de fármacos voy a tratar de lanzar una reflexión mística del mercadillo.

    ¿Lo básico nos hace felices o nos satisface? ¿Es nuestra felicidad diferente a la de los animales porque somos conscientes de ella? Quizá lo que nos hace felices no es el momento breve del disfrute, de saciar nuestros instintos, quizá el motivo es la conciencia de esa felicidad, la persecución de la misma y la conquista, aunque posteriormente sepamos que no la podemos retener.

    ¿Seríamos felices si pudiéramos dominar la felicidad?

    • Fulgención:

      Por favor, me podrías decir qué medicamentos estás tomando? Tienen buena pinta ;)

      Es complejo saber si el disfrute viene por la recompensa física (sensación) en sí, o por la recompensa intelectual (conciencia). Realmente los animales reciben una recompensa física inmediata, que no será muy distinta a la nuestra, aunque no la llamarían felicidad, pues no saben lo que es, y hasta que se demuestre lo contrario, no llaman a las cosas de ningún modo ;)

      Creo que tienes razón en cuanto a lo que nos hace felices es la conciencia de ese placer, pues cuando lees un libro, o ves una peli, obtienes sensaciones placenteras (o dolorosas) a nivel intelectual, que no tienen nada que ver con recompensas físicas.

      Y en cuanto a lo último, si seríamos felices si pudiéramos controlar la felicidad… eso ya lo hacemos, amigo. Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha utilizado mecanismos para alterar la conciencia, la mayoría de las veces en busca de sensaciones placenteras (felicidad?). Por supuesto, hablo de las drogas, alcohol, fármacos (sabes algo de esto?? ;), etc…

      En definitiva, estamos en una búsqueda constante de la (in)satisfación!! :D

  • Latadeconservas

    Guarever:

    Veo que me expreso mucho peor de lo que pensaba. No te estaba dando la razón para nada. De hecho, en mi comentario anterior, decía que aplicar la filosofía oriental a nuestro mundo occidentalizado es sumamente difícil PERO posible (de ahí el decir que he tenido a un monje budista OCCIDENTAL ante mí durante varias horas). Concretamente, vive en Barcelona. El (y varios), con su cabeza al uno y sus hábitos naranjas y color teja. Por otro lado, parece que estamos hablando de budismo como si no hubiera más alternativa que ser monje y, obviamente, no es así. Lo que quiero decir es que si él, que es monje, puede, los demás, sin pretender ser monjes, también podemos. Además, da igual que alguien piense si se puede o no, porque la realidad está ahí, existe gente budista en esta ciudad donde yo vivo, gente budista de verdad. En todo caso, quizá deberías hablar por ti al decir que tú no podrías asumir este tipo de vida, al igual que yo soy consciente de que, probablemente, tampoco podría (lo que no quiere decir que otros no puedan, ya que lo han demostrado).

    Otra cosa: me podrías indicar en qué te basas para decir que un monje no puede hablar por un móvil sin atacar sus creencias? As far as I’m concerned, los monjes budis han ido adaptando su vida a los tiempos modernos sin que por ello hayan contradicho el Noble Camino Octuple o los Cinco Preceptos de la Etica Budista. Mi comentario del móvil veía porque yo sí creo que Oriente puede tener cosas de Occidente sin que se le haya vaya la olla.

    Fulgención:
    Yo creo que seríamos felices si pudiéramos controlar la felicidad siempre y cuando fuéramos conscientes también de su opuesto. Es decir, si pudiéramos controlarla a nuestro antojo, quizá dejaríamos de apreciarla y, por tanto, dejaría de ser felicidad (paradoja a tope). Y creo que nuestra felicidad sí es diferente a la de los animales puesto que, como muy bien dices, somos conscientes de ella y, como apunta sabiamente Guarever, nuestra felicidad no es sólo física, sino también intelectual. Al perro se la suda saltar bien o no, lo que le importa es la caricia o la galleta que venga después.

    Pero, en realidad, estos placeres de los que habla Guarever en su post y a los que yo me apunto como una loca desatada, y que nos proporcionan la felicidad, continúan resultando factores potenciales de la misma aunque después nos vayan a provocar un perjuicio? Quiero decir, si bebo unas copas y me siento tremendamente feliz, aún sabiendo que al día siguiente me provocará la resaca padre, continuaría siendo el hecho de beber un momento de felicidad aunque quede empañada por la infelicidad del día siguiente?

    Lo que importa es el momento en sí o también las consecuencias de la acción?

    • Latadeconservas:
      Bueno, parece que no nos entendemos, o entramos en discusiones bucle. No me das la razón, pero la contradicción a la que haces referencia, (ideas de Oriente aplicadas a Occidente) es determinante para mi, y me hacen pensar que no pueden aplicarse al 100%, por lo que no son las mismas ideas. Quiero decir que esa reinterpretación de la que hablo hace que las bases filosóficas puedan ser iguales, pero al final, la manera de aplicarlas y adoptarlas hacen que sean bastante diferentes. (Parece que tendré que escribir ese post, para hacerme entender de manera más precisa…)

      Partiendo de la base de que no tengo la más remota idea de los cinco preceptos de la ética budista, no puedo afirmar si hablar por el móvil implica contradecir alguno de esos preceptos. Pero bueno, es todo mucho más complejo (as always) que un detalle de este tipo, por lo que mi afirmación (que para nada se basa en el budismo, sino en las creencias (religiosas o no) y rasgos culturales orientales) de que a algunos países de Oriente se les ha ido la cabeza, no tiene porqué ser errónea.
      Saludos!

  • Interesante tanto el artículo como la conversación que surgio de el. Me lo lei casi todo… considero que claro sin el trabajo no podemos hacer muchas cosas, y claro muchas personas viven practicamente sin nada muchas de ellas como en el caso de los monjes por decisión propia, en mi caso por decisión propia tengo un trabajo del cual disfruto. Disfruto como loca de las cosas sencillas del día a día y agradezco a Dios cada mañana al despertar el nuevo día que me da para disfrutar, sin embargo de igual manera decidi trabajar duro en algo que disfruto para poder darme de igual manera los gustos materiales que quiera. Entonces considero que todo se hace por decisión el problema esta en que no todos saben como llegar o más que todo no saben que es lo que quieren, entonces como van a poder disfrutar de las cosas de la vida si no saben nisiquiera a donde van.

    Saludos
    Paola

    • Paola C.:
      No estoy del todo de acuerdo con algunos puntos. Dices que disfrutas de tu trabajo, lo cual la mayoría de las veces no es una elección, sino una suerte. Yo, sin ir más lejos, no disfruto mucho de mi trabajo actual, aunque tengo que decir que es más por motivos (o motivaciones) personales, que por el trabajo en sí, que no está mal del todo.
      Así mismo dices que no todo el mundo no sabe como llegar (¿a disfrutar del trabajo?), o no saben lo que quieren (¿laboralmente, en la vida en general?), lo cual es algo ambiguo, y según en qué situaciones, injusto, pues parto de la base de que tu procedencia, cultura, familia, entorno te condiciona de tal manera que a veces estás predestinado a ciertas cosas, aunque desde fuera pueda parecer que son decisiones personales.

      Pero bueno, ante todo, gracias por el comentario, y precisamente lo mejor de esto es el debate y los distintos puntos de vista.

      Saludos!!

  • Maldito camello, en lo mejor de la conversación me abandonó por otro Yumas.
    Esto de debatir sin caña, aperitivo, o mesa a la que palmear, dificulta la concentración :D

    En realidad estoy de acuerdo con los pequeños placeres, por ese pequeñísimo e impalpable instante que es el presente, justo ahí donde se rompe el tiempo y el disfrute de lo cercano anula las preocupaciones del pasado y del futuro. Ese sería el momento de darle al botón de Pausa, justo cuando sientes complicidad, esa complicidad que te hace sonreír por dentro y por fuera.

    Os confesaré una cosa, cuando siento el lado salvaje, el lado animal, lejos de avergonzarme -como se supone que debería habernos inculcado la educación religiosa-, me siento mas realizado, superior al que se reprime, incluso diría que depredador.

    Pero eso es otra historia y requiere Luna llena.

    • Fulgención:
      Otro tema conflictivo, el de la represión y la depresión…. digo depredación ;) Si no nos reprimiéramos, la sociedad actual (ni ninguna otra) sería posible, al igual que si nos dejamos intimidar constantemente, acabaríamos anulados. Donde está el equilibrio y el secreto? Yo personalmente no lo he encontrado…

      PD: Yumas?? xD Anda, quítate ya el chándal de tactel!!!

  • Verde

    Sólo te recomiendo una cosa… léete el libro de Contra Natura, de Navarro i Cuatiellas.
    Te sorprenderán las sociedades complejas que tienen los animales…

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