
En estos tiempos revueltos, de insatisfac(c)ión, depresión colectiva, apocalipsis espiritual, y putiferio generalizado, es momento que los inteligentes muestren su inteligencia, y lideren los cambios que nos lleven a tiempos mejores. Tras esta presentación grandilocuente y sin sentido, os diré que me gusta juntarme con gente inteligente, quizá para compensar mi falta de dicha cualidad. Y por tanto, mi poca inteligencia me sirve para detectar patrones y/o acciones que yo considero representan signos de inteligencia para poder valorar si se es o no inteligente. Y ante esto, deciros que tengo algunas detecciones registradas en mi sensor (in)inteligible.
Considero un gran signo de inteligencia la empatía. O mejor dicho, la falta de egoísmo/egocentrismo. Realmente, no es un signo de inteligencia abstracta, pero sí lo considero un signo de inteligencia emocional. Se puede detectar muy fácilmente: basta hablar de un tema genérico con una persona, y ver si esa persona argumenta de manera genérica el tema, o bien si se basa en su propia visión en exclusiva. Si veo que una persona se dedica a justificar sus propias actuaciones ante situaciones genéricas, considero que esa persona no demuestra mucha inteligencia. Ejemplo: si se habla de tener ñiñ@s, se tenderá a justificar el porqué se quiere o no se quiere tener ñiños, hablando más sobre motivaciones individuales que dando argumentos relativamente objetivos. Está claro que nuestras vivencias condicionan nuestra manera de pensar, pero se debería tener un mínimo de objetividad a la hora de argumentar, sin caer exclusivamente en justificaciones personales ante conversaciones que no se remiten a la postura personal. No sé si esto queda muy claro o no. Guarever. Si no se entiende, buscaos otro blog :P
Otro signo de (falta de) inteligencia muy claro, básico, fácilmente detectable consiste en la cantidad de tópicos utilizados en una conversación o discusión. Se utilizan a puñados en discusiones sobre política, religión, sexo, drogas… En definitiva, en discusiones con componente moral/ideológico. En estos casos, el nivel de inteligencia es inversamente proporcional a la cantidad de tópicos utilizados para defender una idea. Ejemplo: se empieza fumando y se acaba pillando droja en el polígano (un besito, Juan ;P). No existe tontería más absurda que decir esto en una discusión o conversación. Otro ejemplo: “la derecha es mejor gestora en temas económicos”, o “la izquierda sube los impuestos”. Volvamos a las cavernas, por favor ideológicas, por favor. Otro más: los tíos que follan mazo son todos unos cabrones (o unos machotes), y las chicas que follan un mazo son unas frescas (o unas machotas). Aunque pensemos que este pseudo mito está enterrado, nada más lejos de la realidad, pues ahí sí que estamos todavía en las cavernas, aunque la gente se las dé de abierta. Por suerte va cambiando la cosa, pero bueno, cuesta. Otro más aún: “todos-los-curas-son-unos-pederestas-y-la-iglesia-es-una-puta-mierda-de-institución-que-no-hacen-más-que-cobrar-del-estado-con-la-puta-X-de-la-casilla-de-la-renta,malditos-hijos-de-puta-del-universo”. Mentira, ni todos los curas son pederastas, ni la iglesia se limita a cobrar. Un día conocí a un cura que no me tocó, y sé de buena tinta que la Iglesia ayuda a mucha gente necesitada. Y así hasta el infinito.
Esto que voy a decir ahora es una tontería basada en mis propios prejuicios y valores, pero para mi representa un gran signo de inteligencia. Fumar, o mejor dicho, no fumar considero que es una suerte en forma de decisión personal juntado con un punto de fuerza de voluntad. Es cierto que nuestra generación veía con buenos ojos el tabaco, pues la mayoría de nuestros padres eran fumadores, y en la adolescencia, fumar era de guays, y no hacerlo era de “tontos”. Por suerte, esa tendencia se ha ido revirtiendo en las generaciones más jóvenes (quien dijo que no había futuro), aunque en el caso de las mujeres, todavía el índice de fumadoras es elevado. Como me decía una buena amiga, fumar da glamour, al igual que saber mecanografiar (besiño, Cris, super guapa ;), pero sabiendo lo que sabemos hoy día, y sobre todo, viendo los nulos beneficios de fumar, no le encuentro ningún sentido. Sé de primera mano, que cuesta mucho dejarlo, pero no es imposible, y menos a nuestra edad. Por tanto, no dejar de fumar lo considero una falta de inteligencia a largo plazo, pues además, ya se sabe que se acabará en el polígano pillando droja para echarla en el colacao (long story…), así como dejarlo a tiempo lo considero una muestra de inteligencia y auto-aprecio.
Por último, ya son mil cositas pequeñas, pero que igualmente las considero signos de poca inteligencia. Os pongo unos cuantos ejemplos: no reciclar, lo cual no cuesta prácticamente nada, y sirve de muchísimo (además, pagamos impuestos por la recogida selectiva de basuras, por lo que no reciclar es doblemente absurdo). Derrochar de manera absurda (dinero/electricidad/agua, etc…). Tirar la comida porque se te pone mala en la nevera debido a tu mala organización. Cruzar un paso de cebra sin mirar si vienen coches… mientras llevas en carrito a tu ñiño, que por supuesto va antes que tú, por lo que sería atropellado antes que tú… Seguir viendo la tele como una ameba: en los tiempos que corren, pudiendo elegir entre mil cosas que ver, quedarse a ver que echan por la tele me parece de subnormal profundo (máximo respeto para los subnormales, claro). Escribir blogs estúpidos y pensar que además, a la gente le interesa lo que dices: no solo es una muestra de poca inteligencia, sino que además es una muestra de egocentrismo brutal (¬_¬) Podría seguir así hasta mañana, pero tengo cosas que hacer…