
Hay una cosa que de vez en cuando me ocurre, y que me da mucha rabia. Y lo peor de todo, es que yo también lo hago. Sin ir más lejos, ayer me ocurrió de nuevo, y cada vez me lo tomo con más calma, pero no deja de desesperarme. Estaba tomando una cerveza con una persona que ostenta el cuestionable título de mejor peor amigo, y hablábamos de cualquier cosa que realmente no viene demasiado al caso. Hablábamos de temas relacionados con el tiempo libre, pero como digo, es lo de menos. Pues tal como decía en el post de referencia, acabamos discutiendo, algo nada difícil en mi. Y lo peor de todo, es que, como muchas otras veces, lejos de escuchar lo que yo le decía, se dedicaba a llevarme la contraria por sistema. Esto no es algo criticable a priori, pues mal que me pese, no siempre tengo la razón en lo que digo o pienso (sniff). Lo que es criticable es el ejercicio sistemático de negación. Es decir, independientemente de cual sea mi idea o argumento, su ejercicio no es pensar en ellos, sino que se esfuerza en argumentar jsuto lo contrario.
Desde un punto de vista objetivo, puede incluso considerarse un ejercicio de inteligencia, capacidad dialéctica, de agilidad mental, pues tus neuronas deben localizar argumentos específicos para negar o rebatir lo expuesto. Pero desde un punto de vista práctico y funcional, es una actitud un poco estúpida, pues es cualquier cosa menos enriquecedora. Lo más probable es que esa discusión acabe en desencuentro. Desgraciadamente no me pasa sólo con este mejor pero amigo, pues me ha pasado con bastantes personas concretas y cercanas, que además me caen bien, pero en esos momentos los mataría. Me ha pasado con un par de parejas, me ha pasado con amigos muy cercanos, me ha pasado con compañeros de trabajo que no me caen mal, me ha pasado con algún familiar al que aprecio de veras…
Como he dicho inicialmente, y para demostrar mi honestidad, confieso nuevamente es algo que yo también hago de vez en cuando, y que poco a poco (no sin esfuerzo), intento corregir. Realmente me parece una manera poco coherente de entablar una conversación/discusión. Así que, si detecto que estoy siguiendo el patrón negacionista, intento corregirme, para tratar de ser más asertivo y menos “frontón”. Básicamente, porque es una manera de discutir que genera más insatisfacción que entendimiento. Por tanto, si puedo evitar un enfrentamiento (nada serio, claro), mejor que mejor. Os invito a que reflexionéis al respecto, pues como digo, es habitual, y puede que a vosotros también os ocurra, ya sea porque lo hagáis vosotros mismos, o bien porque os topéis con un frontón de vez en cuando.


¡Por supuesto que no! ¡De ninguna manera!
Fulgención:
Cada día eres más Laika…
Oh my cat!! Frontón a pala, que lastima que en valència no sea demasiado popular! Mi modo de juego favorito en el frontón :P
Centrándonos en el tema, me encanta llevar la contraria sistemáticamente. Me encanta intentar razonar a la contra. Simplemente por ver como reacciona mi victima. Sin mostrar opinión ni atacar, simplemente desmontar argumentos, para que busquen unos mas puros y que sean irrebatibles. Es una buena técnica cuando tienes delante a un tipo que abusa de tópicos, como mínimo, le ayudas a pensar un pelin mas.
El problema es que a la larga me dan por imposible y nadie quiere discutir conmigo de nada. Con lo fácil que es ganarme xD.
Sabipv:
Y no crees que es un ejercicio de los más improductivo? Te digo que yo a veces lo hago, pero de manera inconsciente, y realmente son conversaciones que no llegan a nada. Lo enriquecedor sería que se escuchara lo que dice el otro, viendo si tiene o no razón, en lugar de devolver la pelota. Puede estar bien si eres abogado y quieres salvar a OJ Simpsom de la cárcel, pero entre amigos, de manera cercana sólo sirve para tocar las narices, lo cual se convierte en una frustración, y por tanto, es normal que la gente no quiera discutir alguien así, pues eso no es discutir, tan solo tocar las narices.
Si bien es cierto que entiendo tu punto de vista, la verdad es que sin discrepancia (una sana y respetuosa descrepancia, desde luego) no hay dialogo; sólo cuando, por lo menos a priori, estamos en desacuerdo con algo lo reflexionamos, lo analizamos y lo comprendemos, estemos de acuerdo o no. Sin confrontación de opniniones y puntos de vista no habría dialogo, sino puro y ramplón monólogo. Además, el milenarismo es una patraña y las explosiones solares, fuegos de arttificio. Jajajajaja. (puedes visualizar mentalmente mi expresión facial, ¿verdad?).
Totalmente de acuerdo, discrepar es algo positivo, que ayuda a llegar a ideas más desarrolladas que las inicialmente propuestas, además que exige un esfuerzo e inteligencia para poder rebatir lo que sea que se discute o expone…
Pero de ahí a elegir la discrepancia por sistema, hay un paso, y por lo general es inconsciente, y además, sólo lo haremos (en mi opinión) según quien sea el que esté hablando. Ejemplo: si estamos enfadados con nuestro padre, madre, pareja, guarever; o no hemos superado rencillas antiguas, tenderemos a llevar la contrario o cuestionar todo lo que este diga, aunque en el fondo pueda tener razón.