Archive for febrero, 2010

Miedos

Miedo!

Amigos, amigas, gentes de bien y de mal: hoy me pongo transcendental. Ya habéis leído por aquí mi opinión al respecto de los tiempos actuales, donde reina la crispación, el malestar, la angustia vital, y el descontento generalizado. A todo esto, hay que buscarle una causa, o quizá una consecuencia, no estoy seguro. Y es el miedo generalizado que nos invade.

El otro día, paseando por el centro, me fijé en varias personas que andaban por la calle, y tenían una cara de pavor increíble. Y me dí cuenta que ya había visto esa cara en multitud de ocasiones. En algún trabajo, en la calle, en el metro, en la facultad… La gente tiene miedo en general. Y me pregunto: miedo… a qué? Y lo más importante (o no): miedo… porqué? Creo que tenemos miedo generalizado a infinidad de cosas. Miedo a perder el trabajo, lo que nos convierte en sumisos ante nuestro superiores.. Miedo a la muerte y/o las enfermedades, lo que nos convierte en sumisos ante los médicos/medicamentos en general, y las campañas mediáticas en particular… Miedo a estar solos, lo que nos convierte en sumisos ante nuestro grupo de amig@s, novi@s, guarever… Miedo al rechazo social, lo que nos convierte en sumisos ante las modas, estéticas el gregarismo, el borreguismo… y la vez, miedo a caer en la vulgaridad, lo que nos convierte en sumisos ante modas minoritarias, “coolismos”, necesidades de destacar en lo que sea… Y muchas más cosas que se me quedan en el tintero. Por supuesto, esos miedos generalizados se convierten en cosas más concretas, cuando pasamos de hablar de la sociedad a hablar de los individuos. Yo puedo tener miedo a que venga una ola de racismo descontrolada (y brutaaaaal ;) por ser mulato, a pesar de ser “de la terreta”. Y puede que tú tengas miedo a perder el trabajo porque tu sector laboral, o tu preparación específica es una mierda. Y puede que el otro tenga miedo a que le deje su novia, porque se ha portado mal con ella, o porque ella está cansada. Y puede que la otra tenga miedo a verse gorda, porque así no conseguirá al príncipe azul con el que sueña desde los 12 años…

Y porqué tenemos miedo? El porqué racional me imagino que será todo lo que he indicado anteriormente. Queremos trabajar para tener seguridad económica y comprarnos caprichos. Queremos vivir porque la muerte, hasta que no se demuestre lo contrario, es el fin de todo. Queremos sentirnos parte de la sociedad, porque el rechazo social acaba en soledad, y esta puede ser muy dolorosa. El porqué irracional, o mejor dicho, el origen irracional de este miedo es precisamente la propia sociedad, o los mecanismos de estrés y control generalizado que nos afectan: los medios, la tele, los gobiernos, la presión social, etc. Llevo unos días discutiendo con varios grupos de personas sobre el amongolamiento y pasotismo generalizado de la sociedad ante las grandes mentiras de la sociedad, o mejor dicho, ante las cosas más nefastas de la sociedad. Y todos, más o menos coinciden en que no está tan mal, que no vivimos tan mal, que hay otros que están peor, y cosas así. Esas respuestas están provocadas por el miedo a cualquier cambio, pues es cierto que el cambio puede ser a peor. Es obvio que estamos mejor que muchísimos, pero eso no quiere niega que las bases de nuestra sociedad (occidental y capitalista) están muy jodidas. Y esas bases, tan solo se pueden cambiar mediante revoluciones. Y toda revolución, da miedo. Da igual que la revolución te beneficie o no: a priori, acojona que te cagas. Así que nada, mientras todos tengamos miedo, no haremos nada para derribar aquello que nos provoca el miedo. Paradoja y obviedad, todo reunido en una sola frase.

Nota: como siempre, esto último de las revoluciones y el amongolamiento social puede no haber quedado muy claro, y puede que algún día lo intente explicar/expresar de manera más detallada. De momento, es lo que hay. Manténgase a la espera mientras realizamos las gestiones oportunas…

Explosiones solares

Voy de cráneo!!!

Disclaimer Inicial: Este post es medio ciencia ficción, medio preocupación real, medio broma, medio “me lo tomo super mega en serio”. Tú tómalo como quieras.

Amigos, amigas, gente de bien y de mal, los que me conocéis físicamente, y habéis hablado conmigo, sabréis que soy relativamente defensor de teorías conspiranóicas, cosas chungas, místicas, increíbles, o directamente estúpidas. Dicho esto, todos sabréis que “se supone” que en el 2012 se acaba el mundo y tal (como si no se hubiera acabado veces ya…), pues lo dijo Nostradamus, los mayas, diversas religiones y su puta madre. Es algo que no me creo, vamos, pero que leído desde un punto de vista más profundo o mejor analizado, lo que parece que ocurrirá es que cambiará cierto “ciclo”, y que dada la magnitud del cambio, podría considerarse el fin del mundo… conocido. No voy a contaros las diversas teorías que circulan, pues no es mi labor, pero sí os diré que, según he leído, el cambio está en marcha, y se se basa en el comportamiento de nuestro astro rey, el Sol. Está demostrado y registrado que el sol se encuentra en una fase de gran agitación, en forma de explosiones solares. Dicho comportamiento explosivo se acabará precisamente en el final del año 2012, como predijeron los payos listos esos.

Según leí el otro día en el blog de mi gurú conspiranóico de cabecera (va a llegarrrr!!), estas explosiones están afectando seriamente a nuestro estado de ánimo. Si lo pensamos bien, es algo no tan descabellado, pues si la luna afecta a nuestro estado, no menos debería afectar el sol que produce mucha más energía. Según decía el pájaro este, ha constatado que se despierta casi todas las noches, casi siempre a la misma hora, si saber muy bien porqué. A mi me pasa lo mismo. Y además, según he estado investigando en mi círculo más cercano, le está pasando a muchísima más gente. Y además, también es cierto qué, como dice él, la gente está mucho más alterada de lo normal, se enfada más, se irrita más, contesta peor, etc, etc. Algunos dirán que es por la crisis, otros dirán porque en este país se folla menos de lo que se debiera, y otros creeremos en las explosiones solares. Pero es así: la gente va de cráneo [wink]

No sé si vosotros tenéis problemas de sueño en las últimas semanas, además de una irritación, que se convierte en un malestar generalizado, sin saber muy bien porqué. Si es así, relax, respirad hondo, pues aún nos queda una temporada larga de irritación. La mejor receta para ello, es ser consciente de que no es culpa vuestra esa irritación, ni tampoco la irritación de tu pareja si te habla mal, ni de tu jefe si va a hundir su empresa (y a ti con ella) , ni del capull@ que se salta el semáforo y encima te pita. Es culpa del sol! Avisados estáis. Alegraos pensando que ya queda menos para el final. Ya veremos qué pasa después de ese final.

feb 18, 2010 Posted Under: Mis locuras, Mongo-Mongui, Ridiculous Thoughts   Read More

Pues ya podrían haber avisado!!

De padres barriles...

Desde hace unos meses, me asalta una idea por la cabeza. Más que una idea, una realidad: somos iguales que nuestros padres. Iguales? Realmente, no somos iguales, pero existen muchas cosas que hemos tomado de ellos sin darnos cuenta, y puede que nos acompañen toda la vida, para bien o para mal. Es algo que siempre se ha dicho, y el saber popular así lo refleja: “de tal palo, tal astilla“, “de padres barriles, hijos botijos” y demás cosas que hemos oído tantas veces. Aún así, no deja de sorprenderme cuando lo detecto en mis propias carnes trémulas.

En mi caso concreto, me estoy dando cuenta de que cada vez repito más patrones de mis padres (no me refiero a lo de la linternica ;). Tanto buenos como malos. Tanto de padre como de mi madre. Tanto en cosas importantes como en cosas triviales. Y me da rabia! No es que no me gusten mis padres, o algo así, pero me da rabia pensar que estoy tan condicionado en algunos aspectos. Según la psicología, existe una etapa en nuestra vida que se llama “matar al padre”. Cuando somos pequeños, nuestros padres son la principal fuente de verdad, de información, de seguridad, de sustento. Son un pilar básico, y todo lo que hacen y dicen, lo aceptas (con mayor o menor agrado), pero casi nunca dudas de lo que dicen. Con la llegada de la adolescencia, nos damos cuenta de que no son dioses, sino personas, y por tanto se equivocan como cualquier otra persona, y es cuando, simbólicamente (aunque no todos), nos convertimos en parricidas, y nos revelamos contra la autoridad que manifiestan. Es cuando empezamos a darnos cuenta de sus errores, y nos repetimos internamente, que no seremos igual que ellos cuando seamos mayores, o seamos padres o guarever. Pero luego, cuando acaba esa fase de rebeldía, silenciosamente adoptamos nuevamente sus patrones, aciertos y errores. Casi siempre de manera inconsciente, pero lo hacemos. Es como un pequeño “virus” que va tomando forma despacito, hasta que empieza a mostrar sus síntomas.

A donde quiero llegar con esto? Pues a que es una putada. Molaría ser más libre, sin estar tan influenciado por esas figuras paternas y maternas, independientemente de que lo hagan bien o mal, que sean buenas o malas personas, que sean cariñosas o severas. Nos enseñan a ser independientes (al menos a mi sí me lo enseñaron. O lo aprendí yo solo, no estoy seguro), pero no nos dicen algo así como: “mira, chaval, da igual lo que pienses ahora. Disfrútalo o haz lo que quieras, pero cuando tengas 25/35/45 años, acabarás siendo igual que yo en esto, y aquello. Así es como funciona la vida“. Sería todo más fácil, no creéis? Sin dar detalles, diré que mi etapa de rebeldía, de matar a mis padres, hace bastante tiempo que acabó, y ahora mi relación familiar es muy buena. Pero ya podrían haber avisado. Me hubiera despreocupado, y ahora les echaría la culpa a ellos de mogollón de cosas (o se las agradecería), al igual que le echamos la culpa a la tele, a la sociedad, a nuestros jefes, a los políticos, o al horóscopo

feb 14, 2010 Posted Under: Guarever's theories, Pensando en voz alta...   Read More

De autismos, y otras cuestiones (a)sociales

Autismo

Como ya sabréis los lectores de este (no siempre) humilde blog, me preocupan mucho las relaciones sociales, no las mías propias, que también, sino las generales, por lo que este tema me da para muchas reflexiones internas. Lo que me obsesiona un poco, es que cada vez encuentro a más gente insociable, o que prescinde de las relaciones. Por decisión propia, o porque el mundo les ha hecho así.

Si pensamos en seres insociables, muchas veces apuntaremos a los (mal llamados) freaks, creyendo que viven apartados de la sociedad y no creo que sea cierto. Los freaks están apartados de la sociedad mayoritaria, pero gracias a las nuevas tecnologías, esta gente amante de los muñequitos de star wars y las figuritas de vidrio soplado [wink], se han dado cuenta de que no están solos. Son muchos y tienen aficiones comunes entre sí, así que como es lógico, han acabado por reunirse entre ellos para debatir si la fuerza de los Jedis es más poderosa que el anillo único de poder de Frodo. Y se lo pasan en grande! Si luego el mundo les mira mal por ser raros o distintos, da igual: tienen una comunidad que les respalda y donde se sienten integrados.

Mi opinión es que los verdaderos autistas, los insociables son personas teóricamente normales, que trabajan y visten como tú, que salen por ahí como tú, que tienen pareja como tú, pero que por dentro no son capaces de conectar plenamente con la inmensa mayoría de personas. Se aburren de los demás con mucha facilidad, aunque tienen herramientas suficientes como para que parezca que  les interesa lo que dices; tienen pensamientos e ideas completamente contrarias a lo “establecido” que no suelen decir así como así, por miedo a recibir una cara de estupefacción por respuesta. Esto puede traer insatisfacciones o no. Hay gente que lo lleva bien y puede prescindir de la mayoría de relaciones, y otros que lo llevan peor, y hacen esfuerzos inmensos en “parecer” más normales. La única característica en común entre todos ellos, es que si consiguen conectar con alguien, sea quien sea, se crea un vínculo especial, muy difícil de romper por más que pase el tiempo o aumente la distancia. Como decía el otro día por ahí, pensé en hacer una especie de reunión de asociales anónimos o algo así, pero acabé pensando que incluso en esa reunión, la gente asocial acabaría igualmente por sentirse desplazada, un poco fuera de sitio. Totally useless, vamos.

Pues eso, que seáis conscientes de que hay un montón de autistas camuflados por el mundo. Son cautelosos, sigilosos, disimulados, se mezclan entre vosotros… pero no son como vosotros. Ahora tú, que eres sociable, hazles un favor: ayúdalos!! Como decía Franco, ponga un autista en su vida…

feb 9, 2010 Posted Under: Guarever's theories, Pensando en voz alta...   Read More

Saludos negrísticos

Negratas!

Ya hablé hace tiempo de ciertas particularidades de los negros, raza a la que pertenezco a partes iguales, junto con la blanca. Miento, a partes iguales no. Según me interese haré una defensa de mi negritud, o de mi blanquitud. Es lo que tiene estar a medio camino de ambas. Pues bien, como decía en otra entrada, los negros era muy de saludarse entre ellos. Contaba que se saludaban solo por ser negros, pues la distancia y diferencias entre un negro de Mauritania y uno de Sudáfrica son abismales. El único factor común es el color de piel. Que racistas, vamos (ahora soy blanco).

A mi me saludaban casi todos hace unos cuantos años, debido a que no habían casi negros por la calle, y me imagino que sentirían algún tipo de sensación que un apátrida como yo no alcanza a entender. Me limitaba a mover la cabeza ligeramente, en señal de respeto, y seguía por mi camino. Ahora, la (in)migración ha hecho que hayan mogollón de negros por nuestras calles, y claro, como raza inteligente que somos (ahora soy negro), hemos pensado que si tenemos que saludar a todos, pues como que no haríamos nada más. Y claro, uno tiene que trabajar, o dormir, o traficar, o guarever. Así que la evolución del saludo negrístico se ha estratificado de manera sorprendente por eso de economizar, y ahora mismo, sólo me saludan los negros por la calle… que tienen rastas como yo. Es increíble, pero es cierto. Además, lo que antes me era un saludo con un simple movimiento de cabeza, ahora se  ha convertido en un saludo llamándome rasta a grito pelado por la calle, y hacen aspavientos con los brazos. Muy pseudo gansta tipo bronx, oye. Yo como persona educada que soy (ahora soy mulato), tiendo a devolver el saludo cortésmente. Eso sí, sin hacer aspavientos amenazantes de negrata del Bronx, ni ir fumando petas por la calle. Uno es rasta, pero con estilo.

Así que, seguiré observando con interés la evolución de las relaciones sociales de mi raza (ahora soy negro), pues no quiero quedarme atrás en los cambios que acontecen. No sé si la estratificación del saludo seguirá. Igual de aquí nada, solo me saludan los rastas de metro ochenta con pendientes en la ceja. Os mantendré informados.