Archive for diciembre, 2009

Carta abierta a la Sra. Navidad

Fucking Xmas

Estimada señora Navidad,

le escribo con una sensación mitad indignación, mitad admiración. No sé muy bien por qué parte empezar, pero bueno, elijo la parte de admiración, así empezamos con buen pié. Le admiro, Sra (o Srta) Navidad porque consigue usted que todo el mundo hable de usted, sin dejar indiferente a nadie. Consigue que algunas gentes que son rancias todo el año te saluden, te sonrían, te feliciten… Consigue usted que la gente se altere de una manera increíble con respecto al resto de épocas del año, aunque hayan épocas mucho más majas. Cual es su secreto? Que viene cargada de ilusión, de alegría, regalos y gordos de lotería? No consigo comprenderlo. De ahí mi admiración…

Pero al mismo tiempo, me siento indignado! Yo no quiero tener que ser feliz durante un pequeño periodo de tiempo, ficticio, efímero, a veces en buena compañía, otras en mala. Prefiero ser feliz todo el año y sin presiones. No quiero comer hasta reventar, ni beber hasta que se sequen los floreros. Quiero comer normal, y beber lo que me apetezca. No quiero que los rancios me saluden y me feliciten porqué sí. Quiero que me saluden siempre o directamente me ignoren. No quiero tener que llevar gafas de sol hasta por la noche debido a la contaminación lumínica producida por la cantidad de bombillas navideñas que invaden las calles y las casas. Quiero pasear tranquilamente por la ciudad sin que la gente me atropelle (literalmente) porque van a hacer sus compras. No quiero tener que regalar nada, ni que me regalen nada, si no les/me apetece hacerlo. Quiero que no haya más tráfico de lo normal. No quiero que mi cerebro se atrofie de tantos villancicos (que parecen ser compuestos por el hermano tonto de Forrest Gump). Yo no he pedido esto, Sra (o Srta.) Navidad, así que, si puede ser, pare usted, que me bajo.

Ya que esta usted, esta celebración, amada y odiada a partes iguales, es de carácter religioso, me imagino que existirá la posibilidad de apostatar o renunciar. O al menos, si un año me viene mal celebrarte, o sencillamente no me apetece, pues me deje usted renunciar a convocatoria y no me presento. No sé dispone de una oficina de reclamaciones, o de atención navideña, donde recoger los impresos oficiales para que todo quede formalizado, que igual al año siguiente no se acuerda que yo me había borrado, y me vuelve a asaltar así de repronto.

 

Sin más, se despide atentamente el Sr. Resignado, quedando a la espera de que me conteste.

My dad knew what is best…

Linternica

En el post anterior, hablaba de mi viejo y sus reprimendas. Ahora, para hacer justicia, le dedicaré un post (y a ti también, de manera secundaria ;). Ahí va.

Recuerdo que  mi padre tenía (y seguirá teniendo, I guess) una curiosa costumbre, la cual me ha proporcionado muchos momentos de “risión” con mis hermanos. Dormía con el pijama, pero sólo con la parte superior. Es decir, dormía en pelotas de cintura para abajo. Yo lo veía, y no podía salir de mi asombro: si los pijamas tienen dos partes, porqué usar sólo una de ellas?? Y además, en todo caso, sería más útil usar la de abajo nada más. Falso! Gran error el mío. Ahora, recientemente he descubierto que tenía razón. No hay nada más placentero que dormir desnudo. Ni pijamas de felpa con peucos (un saludo, Juan ;), ni pijama de seda, raso o guarever: como nuestra madre nos trajo al mundo. El caso es, que al menos en invierno, es un poco arriesgado, pues a pesar del nórdico correspondiente, siempre entra algo de fresquillo por arriba. Y es muy importante que la garganta/cuello esté tapada, sino te levantas con la garganta fatal, al menos yo. Como solucionar esto, sin sacrificar nuestro bienestar en las extremidades inferiores? Pues con la parte de arriba del pijama! Ainsss, y yo que me reía de mi pobre padre…

Así que estoy pensando adquirir varias de sus costumbres, por ejemplo, andar de noche por la casa (en pelotas de cintura para abajo, claro) iluminando el camino con una linterna, en lugar de encender la luz. Algo que también me ha proporcionado horas de risas con mi bro, pero que tiene mucho sentido: en lugar de encender las luces de la casa por la noche, vas con tu linternica, sin molestar a los demás, por si duermen. Todo altruismo, oyes! La imagen, si bien es algo curiosa, no deja de ser por el bien común. Se sacrifica la estética del momento, por el bienestar de los durmientes. Un primor, tú.

dic 10, 2009 Posted Under: Mis locuras, True story!!   Read More

Buscando el sonido de las campanas…

Campanas...

Me acuerdo que de pequeño, mi padre era bastante estricto, y por las tardes, me hacía estudiar la lección y posteriormente me interrogaba (cual policía) . Yo era un joven soñador, o lo que es casi lo mismo, idiota, pues me dedicaba a pensar en mis movidas, y cuando me preguntaba mi padre, la mayoría de las veces no tenía ni idea. Entonces, mi viejo, muy místico él, me echaba una reprimenda del tipo: ‘tienes que estudiar más o no serás nada en la vida’, ‘como eres negro en un país de blancos, lo vas a tener más difícil, así que esfuérzate más’ (true story) y cosas por el estilo. Así que yo, resignado a más no poder, me iba a mi cuarto a seguir estudiando para ser alguien en la vida. Por supuesto,  la historia se repetía, y yo seguía fantaseando. Así que un día que mi padre estaría con los cables cruzados, me echó una bronca que nunca olvidaré. No por la bronca en sí, sino por una frase que me dijo y me acompañará toda la vida. Me dijo algo así como: “hijo mío, tú oyes campanas, pero no sabes de donde viene el sonido“.

Vamos a ver. Como me quedo yo después de esto? Quizá con más cara de tonto todavía, pues que te digan que sí, que tienes idea de cosas, pero que apenas te enteras de ellas, no es algo muy agradable de escuchar. Pero bueno, con el tiempo, aprendes que tenía algo de razón el hombre, y que con todos sus defectos, lo único que intentaba era que su hijo fuera una persona de provecho. Así que, tras 30 años pululando por la vida, sigo sin encontrar el origen del sonido, sigo sin encontrar el campanario. Continúo errando a más no poder, sigo cometiendo errores de principiante, sigo teniendo idea de las cosas, pero sin conseguir ver el cuadro completo. Empiezo a pensar que en lugar de ser una advertencia, mi viejo me lanzó una maldición… Con eso del animismo, el vudú y demás rituales de los africanos, ya no se puede fiar uno ni de sus progenitores…

El caso es que sigo buscando con ahínco el campanario que me corresponde, sigo intentando visualizar “the big picture”, sigo deseando encontrar mi propio camino. A estas alturas de la vida, si fuera un poco más inteligente, habría llegado a la conclusión que no hay camino que seguir, pues ya estoy en mi camino, sea cual sea, sea bueno o malo, sea más sencillo o complejo. A ver si con esto de las fiestas navideñas, alguien me regala un campanario, así cesará mi búsqueda de una vez por todas…

dic 9, 2009 Posted Under: Pensando en voz alta..., Ridiculous Thoughts   Read More

Live together, die alone

Live Together, Die Alone

Después de unos cuantos años en esto llamado vida, existencia, o guarever, he llegado a una conclusión más o menos pesimista, más o menos realista, y posiblemente errónea, como casi todas mis conclusiones, pero bueno, es mía y ya está. La conclusión es que, a pesar de todas las personas con las que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de la gente que influye directamente, que se preocupa por ti y tú por ellas, a pesar de eso, estamos solos. Da igual quienes sean esas personas. Puede ser la familia, pueden ser los amigos de verdad, puede ser tu pareja o parejas que pasen a lo largo de tu vida. Nevermind: to die alone.

Es cierto que no estamos solos todo el tiempo, y tanto en los buenos momentos como en los malos, si tenemos mínima suerte, tendremos gente alrededor que nos apoyará, nos estimulará, nos hará felices, pero en los problemas de verdad, estamos solos ante el mundo, y sobre todo, ante nuestros propios pensamientos. No vale pedir consejo, no vale depender de los demás, no vale consultar el horóscopo [/ironía], sólo vale enfrentarse a ellos, y localizar la solución por uno mismo. Cualquier otra cosa es temporal, o ficticia, o perjudicial. Y lo que no solucionamos a fondo, nos acompaña toda la vida. Ya sea una puerta mal cerrada en nuestra vida, un problema de infancia, una situación emocional que no hemos sabido manejar con soltura o eficacia, o cualquier otra cosa que nos marque lo suficiente y al mismo tiempo, nos haga daño.

Repito: por suerte, solemos tener a gente deliciosa que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, y el tiempo que están a nuestro lado, hacen que esa soledad no desaparezca, pero sí se atenúe, se diluya, casi se olvide. Pero no desaparece.

dic 4, 2009 Posted Under: Guarever's theories, Rumiaciones   Read More