
El disco de hoy es una auténtica joya, pero ya os aviso que es para oídos entrenados, de otra manera puede que no os guste. A mi, personalmente, me tiene totally obsessed… Últimamente, me ha dado por la música psicodélica. Últimamente es desde hace un par de años. Creo que todos conocemos a los grupos de la costa oeste de USA (y algunos ingleses), que en los 60 crearon este estilo, a partir de evoluciones del rock clásico, y el blues. Música muy buena, sin duda.The doors, Pink Floyd, Jimie Hendrix, son solo los más conocidos de una infinidad de bandas psicodélicas de los 60/70.
Pero eran los anglosajones los únicos que hacían psicodelia? Ni de coña. Que pasa si a música de diferentes lugares del mundo, le aplicamos esa psicodelia, ese dejarse llevar por los instrumentos (y las drogas, claro)? Pues que salen rarezas impagables. En Alemania, sin ir más lejos, aparece el krautrock (locura musical de grandísima calidad) de donde salen por ejemplo Kraftwerk, los conocidíimos “inventores” de la música electrónica moderna (esa sin alma ni sentimiento. La misma). Pues si vamos más allá, al sudeste asiático, sucede que, allí donde las bases militares americanas llevaron esa música psicodélica, se acaba mezclando con los instrumentos locales, dando lugar discos como el que hoy os pongo. Concretamente es música camboyana. Parece que en los 60, Camboya era una fiesta total, algo que el genocida Pol Pot se encargó de “arreglar”.
Por suerte, no se perdió toda la música de aquella época, pues bandas como la que os pongo hoy, se encargaron de rescatarla. Se llaman Dengue Fever, y aunque son de los USA y contemporáneos, en un viaje por la zona fliparon con las cosas que escuchaban por ahí e importaron el estilo (y algunos instrumentos). Aunque su último disco es de composiciones suyas, el que os pongo hoy no, son todo versiones de canciones originales camboyanas. It’s really awesome!!!
(Pincha para descargar el álbum, piratilla)
(Nota. Si os interesa investigar un poco sobre la música psicodélica por el mundo, dadme un toque, pues tengo un mogollón de recopilatorios de este tipo. Psicodelia africana, tailandesa, latinoamericana, japonesa, turca… Son una pasada, aunque como os digo, no para todos los oídos. Si no habéis escuchado mucha psicodelia tradicional (anglosajona), puede que no os gusten mucho estas rarezas)